»This is the second special chapter

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—Tengo miedo

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—Tengo miedo.—dijo Jamie mirando a Jacob. Ese día su madre no lo había dejado quedarse en la casa de su novio, pero teniendo necesidad de verse, había llegado a su casa y lo llamó por videollamada.

—Tranquilo.—dijo Jacob al otro lado de la pantalla, su rostro ya se había recuperado de los golpes de aquella noche.—Solo tienes que recordar tomar mucha agua, ¿okay?

—Sí, pero.... ¿tendremos que decirle a nuestros padres?—preguntó Jamie enderezándose. A pesar de tener menos de seis semanas se sentía pesado y muy débil.

Desde que se enteró del embarazo, Jamie había pensado innumerables veces en abortar. Aún era muy joven para tener un bebé, y no sabía si podría contar con el apoyo de sus padres. Lo único que sabía con certeza era no estaba listo mentalmente para cuidar de alguien más y lo peor, lo que más le dolía, lo que Marlon Murphy se había esforzado por inculcar dentro de él: era estar completamente seguro que Jacob no quería esto, él no estaría a su lado durante o después del parto... Jamie no tenía nada de esperanzas en que Jacob se quedara con él si decidía tenerlo e incluso si no lo tuviera, tampoco se quedaría, no después de todo lo que ha pasado.

—¿En qué piensas?—preguntó Jacob con esos ojos que Jamie conocía y amaba de tantos años.

—En nada.—mintió Jamie sonriendo.—Solo estoy un poco nervioso.

—Lo sé, pero tratar de dormir, ¿okey?

—Okey...—dijo sonriendo. —¿Dónde nos veremos mañana?

—Voy a pasar por ti a las 9:00 am, y luego iremos a la clínica.—dijo Jacob tronando su cuello.—Bueno, nos vemos mañana, descansa.

Y antes de que Jamie pudiera despedirse, el Alfa colgó.

Desde que se habían reencontrado, Jamie había sentido muy distante al Alfa; si bien había estado bastante estresado por los exámenes toxicológicos, una vez que estos se habían realizado, no cambió mucho. Quizás sea el estrés de no saber, había pensado Jamie.

—¿Jamie, puedo entrar?—preguntó su hermana del otro lado de la puerta.

—Sí.—al entrar su hermana, trajo consigo el aroma del platillo favorito de su padre.—Ya está lista la cena, ¿vienes?

—Voy.—dijo mientras se ponía sus lentes.

—¿Estás bien?—preguntó ella cruzándose de brazos.

—Sí, ¿por qué?

—Te ves pálido.—Lucille se dirigió a su hermano, tocando su frente.—Últimamente no comes mucho y tampoco hablas tanto... ¿pasó algo con tu novio?

Sin saber por qué, las entrañas de Jamie empezaron a retorcerse.

—Nono, no te preocupes, todo bien.—dijo Jamie forzando otra sonrisa. —Simplemente tengo un test del club de francés que me tiene un poco estresado, nada más.

We Belong «Solangelo Omegaverse»Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora