»Nico DiAngelo un Omega que afirma no querer o necesitar un Alpha, al mudarse de país y entrar en una nueva escuela, por obras del destino, entra en celo al oler a Will Solace, el que será su Alpha destinado.
Este tendrá que aprender a como tratar...
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El despertador sonó, interrumpiendo los sueños de Nico, este maldijo en silencio después de ya repetidas veces que su mamá le regañó al maldecir su alarma.
Aparte que ese día si quería ir a la escuela, quería ver a su Alpha, quería abrazarlo. Quería ser abrazado, quería ver como las Omega y Betas que alguna vez quisieron estar con morir de celos. Salió de su cama, se metió a la ducha, no sin antes verse al espejo, y volver a ver aquellos chupetones que había descubierto.
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Nico había subido a su cuarto después de explicarle a sus padres que había sido todo eso del beso de Will y él. Después de casi media hora, entro a su cuarto de baño para acicalarse. Cuando se estaba quitando la sudadera de Will, noto que en su clavícula habían dos manchas rojas de un buen tamaño. Aun con la emoción de la noche, tomo su celular y llamo por vídeo a Wil.
—Hola bebé...
—¿¡Me puedes explicar que es esto?!—pregunto Nico, sin saber si estaba a punto de llorar o de reír. Había apuntado la cámara de su celular hacia el espejo, mostrándole a Will todo su torso. Will rió.
—¿De verdad no sentiste cuando lo hice?— pregunto Will
—¡No!
— Te quedan bien... Te hace ver más mío.— dijo, haciendo que Nico se sonrojara.
—Idiota... ¿y si mi papá lo vió?
— Aun sigo vivo, así que creo que esta bien.— Will, que parecía estar en su cama, se estiro.
— ¿Estabas durmiendo?
Will negó con la cabeza.
— Estaba pensando en tí.— dijo.— diablos, ame nuestra primera cita.
— Yo también.— dijo Nico.— espero que Luca sea un buen Omega.
— ¿Era Omega?
— Totalmente.— dijo el azabache, para esto, ya había volteado la cámara hacía su cara.— pero bueno, yo me iba a bañar... Nos vemos mañana.
— Nos vemos, bebé.— dijo colgando la llamada.
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