Capitulo 26

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Caroline

La cabeza me sigue doliendo, en el avión la pediatra tuvo que acomodar las suturas pues una se había desprendido, mi casa me recibe y hacen todo el proceso para subir la incubadora a la habitación que dispuse para el bebé

Es una casa grande y solo duermen los niños, la niñera y yo, masajeo mis sienes entrando a mi habitación para cambiarme de ropa, tengo que ir a ver a mis hijos, tomo un nuevo teléfono

-Creia que nos recibirían tres pequeños monstritos- murmura Javier y río

-voy por ellos, se quedaron en casa de un amigo que tiene sus propios monstrito- hablo risueña - sientete en casa, la empleada está por venir, supongo que la doctora te ayudará mientras tanto

-Bien, no tardes

-no creo que lo haga, además creo que mamá también vendrá pronto y papá también está por aterrizar

Tomo las llaves del auto y me chocó de frente con Mateo, hago una mueca y apoyo la mano sobre mi sien

-Te dije que no me buscarás vete de mi casa - le digo, localizando mi auto y desactivando la alarma

-Tenemos que hablar

-yo no quiero oírte, vete de mi casa

Lo ignoro, y me toma del brazo, saco el arma y quito el seguro, odio que hagan esas cosas

-Dije que no quiero oírte, no busques un daño- me safo de su agarre y subo al auto - y quítate si no quieres que te atropelle

Pongo el auto en marcha y me pierdo entre calles, asegurando que nadie me siga y llegó a la casa dos veces más grande que la mía casi saliendo de la ciudad, acomodo el abrigo y entro sin necesidad que me reciban

Subo las escaleras entrando a la habitación que se dónde están y pongo una sonrisa gigante al ver cómo Aedus es aplastado por tanto amor, no se como le hacen pero son una maraña de abrazos

Llegó hasta allí y tomo la laptop que está por caer de la cama y la hago a un lado antes de sentarme en el sillón admirando la escena, alguien murmura algo entre sueños que no entiendo y me río haceindo que Aedus abra los ojos

Los ojos avellana chocan con los míos y ladeó la cabeza sonriendo, funce el ceño clavando la vista en los puntos que tengo sobre la cabeza, con mucho esfuerzo logra salir de la maraña de abrazos sin despertar a ninguno de los tres y me arrastra fuera sin hacer algún ruido

Me guía hasta la habitación que está frente a la de los niños y frunce más el ceño tocando la herida, me quejo del dolor y cruza los brazos a la espera de una explicación

-se van a unir tus cejas - murmuró ocultando la sonrisa

-¿Que mierda te paso?- vuelve a señalar mi frente y suelto el aire

-Atacaron la casa donde vive mi hermana - levanto los brazos y tocó su pecho, no me distraigo con lo firme que está - por eso te dije que los cuidaras antes de irme, hace una semana mataron a soldados de mi batallón, y han ido atacado nuestras casas, alguien quiere destruir mi apellido

-¿Quien?

-No lo sé - suspiro - hasta donde yo tenía idea los Hoffman eran los únicos enemigos que teníamos, ¿Tal vez es tu padre?

-Esta muerto - abro los ojos pero sacudo la cabeza, siento que lo esperaba, - y no se quién más es quien le estaba ayudando, ¿Por qué no contestas mis llamadas?

-mi teléfono fue destruido- Miro al suelo pero el me levanta la mirada no se que pasa pero no entiendo su mirada, lleva la mano a mi cuello y choca sus labios con los míos

Lo recibo quitando su mano de mi cuello y rodeándolo con mis brazos sus manos viajan a mi trasero y me levanta del piso cuando enrollo las piernas en su cintura, me arrastra a la cama y quita la playera antes de hundir la cara entre mis senos

Tal como en el pasado sus manos rasgan mi sosten liberando los pechos y empezando a atacarlos con su boca, siento su erección en mi pierna, mientras su lengua me arranca jadeos, su mano va a mi entrepierna y gimo sobre su boca cuando vuelve a mis labios

Mi boca lo extraño, mi cuerpo también pues saca la mano llena de mis fluidos y los lleva a mi boca para probar mi sabor, jadea y presiona la rodilla en ese punto sensible e hinchado, rompe también el pantalón y libera la erección paseando el glande entre mis pliegues cuando rueda la braga

-mirate siempre tan húmeda y lista para recibirme - susurra mordiendo mi barbilla, gruñe y arruga el entrecejo cuando me ve los golpes que me quedaron de la explosión, las únicas marcas que le gusta ver en mi cuerpo son las que el mismo hace

Separo más las piernas y el se engancha una en el hombro antes de abrirse paso en mi interior con una estocada profunda, sus centímetros se deslizan en mis paredes vaginales y gimo por el dolor que me da recibirlo, sostiene fuerte mi pierna antes de empezar a embestir

Las gotas de sudor le recorren la piel, y le aruño los brazos buscando un alivio a la maravillosa sensación de tenerlo dentro y hasta el fondo de mi, gimo desesperada y pido más en medio de jadeos carnales

El también suelta gruñidos y aprieta mi cintura, bajando mi pierna y volteandome de golpe, levanta mi trasero y da una nalgada antes de entrar de nuevo haceindo que sus testículos azoten mi trasero cuando embiste, los gemidos no abandonan la habitación

Su mano enreda mi pelo y arqueo más la espalda dandole un espectáculo único con el sonido que hay es el de nuestros cuerpos chocando violentamente, sus manos aprietan mi cintura y lanza una última estocada derramándose en mi, pero no se detiene y da más estocadas haciendo que yo también alcance mi orgasmo

Me suelta y se coloca a mi lado arrastrándome a su pecho, besa la herida de mi cabeza, que gracias a Dios no se volvió a abrir, los latidos de su corazón son rápidos y sonrió dándole un último beso antes de quedarme dormida, sabiendo que no solo lo extrañaba físicamente sino emocional y sentimentalmente

Sin Cadenas [Condena#2]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora