25. Rubias al poder

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Entré a mi clase de Biología y me senté en el último asiento. Una persona se sentó a mi costado y levanté mi cabeza para ver quién era.

- ¿pensaste en la alianza? - me preguntó Cara sin rodeos.

- todavía sigo pensándolo - contesté encogiéndome de hombros - no te ofendas, no he tenido tiempo, he estado demasiado ocupada estas veinticuatro horas

- bien, pero apúrate, te daré hasta que el día acabe

Diciendo eso se puso de pie y salió del aula a rumbo desconocido, tampoco era que me importara, pero esa chica era igual a su hermano.

Volví a mis cosas cuando vi por el rabillo del ojo que otra persona se sentó a mi costado. Volví a levantar la cabeza para saber quién era.

Jazmin.

- ¿por qué confraternizas con el enemigo? - me preguntó esta con aire de indignación y poniendo una mano en su pecho. Toda una actriz.

- todavía no he dicho que si - repuse cerrando el libro de Biología.

- sí, pero lo sigues pensando - la capitana de las porristas sonrió ampliamente - está bien, te doy hasta que la escuela termine

- bien... - mierda - ¿te... vas a cambiar de sitio?

- nop - contestó Jazmin dirigiendo su mirada hacia el pizarrón - te enseñaré lo bueno de estar conmigo. Hoy será un día entre Brisa y Jazmin

El profesor entró y todas las demás carpetas se llenaron, solté un suspiro exagerado, puse los ojos en blanco y me tiré en mi libro de cara.

- ¡cuidado! - soltó la porrista - te romperás la nariz y quedará fea y bueno va a haber mucha sangre

Volví a soltar otro suspiro exagerado y me dediqué a escuchar la clase.

Las clases del primer periodo terminaron y ahora tenía un descanso, claro que eso no me separaba de la porrista.

- ahora, vamos a ir a visitar a mi novio - narraba esta gesticulando exageradamente con las manos.

Tonia y Connor pasaron por mi costado y me lanzaron miradas confusas.

- luego les explico - fue lo único que dije para calmarlos.

Escuché un 《Brisa》 y tuve que caminar más rápido para alcanzar a Jazmin Harrison.

Llegamos a la cancha de futbol americano en donde Ben y su equipo estaban practicando, la chica que tenía a mi costado lo llamó y le mandó demasiados besos volados. La mirada del capitán de futbol reparó en mí y yo revoleé los ojos, luego el entrenador lo llamó y tuvo que ir.

Jazmin se volvió hacia mí con una enorme sonrisa dibujada en su rostro.

- no creas que no lo quiero, Brisa - me dijo poniéndose un poco de cabello hacia atrás - lo hago, pero también quiero a rayito - rió y puse los ojos en blanco.

- tal vez tu forma de "querer" no sea la más adecuada - comenté encogiéndome - si de verdad los quisieras no harías... eso

- lo sé, pero somos adolescentes y podemos equivocarnos - esta se encogió de hombros y volvió su vista a la práctica de futbol.

Excusas.

Yo también hice lo mismo, pero cuando dirigí mi mirada al campo, una luz impactó con mi ojo derecho haciendo que me cegara temporalmente. Me tapé el ojo afectado con mis manos e intenté divisar ese brillo. Al otro lado de las tribunas. Me puse de pie.

- ya vengo - le avisé a la porrista.

- está bien. Te espero - sonrió y yo me fui.

Bajé las gradas de la tribuna y rodeé el campo en donde estaban entrenando, hacia el otro lado.

Atrapada entre dos mundosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora