Pasaron tres días, desde que me fui de la casa de Luana y Harold, Noah me dijo que ningún vigilante o soldado había pasado, pero tampoco no podíamos confiar. Por estos días, ni uno de los tres fue a la escuela: ni Connor, ni Noah, ni yo. Tonia se había ido ayer y hoy tenía que venir a visitarme y contar noticias, las cuales involucraban a Ben, Andrew y claro a Beatrice. Todos estaban bien y Beatrice no había levantado sospecha alguna, seguía haciendo su papel.
A mediodía, me llegó un mensaje de mi amiga.
Beatrice ha hecho algo con el profesor de Historia y ahora Matt y ella hacen grupo, irá hoy a su casa.
Mierda y más mierda.
Sabía que yo estaba, sabía que era una trampa y que el profesor Brown no los puso por pura coincidencia. Algo traía en manos y ese algo era uno de los tres.
A las dos, empecé mi escondite, guarde todas mis cosas en cada armario que encontré, dejando uno para mí. A las tres fe la tarde llegaron y yo me quedé sentada en la escalera, con vista a la sala y vigilando que nadie me vea.
- que linda es tu casa, Matt - dijo ella con ese tono de inocente que tenía - ¿tus padres están?
- am... no, trabajan - respondió este con un tono raro de voz - entonces... ¿empezamos con la tarea?
- claro - Beatrice giró su cabeza para todas partes y yo me tuve que pegar más a la pared para no ser vista - comencemos...
- ¿en qué año... - empezó a preguntar mi novio, pero fue interrumpido por la otra sirena.
- ¿sabes, Matt? - le preguntó sentándose en el sofá, el cual me daba una perfecta vista hacia ella y lo que hacía - he escuchado rumores de ti... nada lindos, pero interesantes... como ¿es cierto que estuviste con Jazmin?
- creo que estas aquí para hacer un trabajo y no para preguntarme cosas de mi vida privada - repuso él, cortante y frio, y enojado, muy enojado.
- lo sé, pero me da curiosidad ¿es cierto que fuiste su primera vez? - siguió insistiendo la maldita esa - ¿por eso no te llevas bien con Ben?
¿Cómo lo sabía? No tenía idea; era una maldita anguila, eso lo tenía muy en claro.
- no te importa - repuso Matt ya cabreado y haciendo puños con las manos.
- no, claro que me importa, porque yo también quiero que seas mi primera vez
¡Perra!
Ahogue mis ganas de saltar encima de ella y arrancarle la cabeza, tenía que controlarme, sabía que estaba ahí, sabía que me estaba provocando, sabía que en cualquier momento iría tras ella, pero no sabía que yo podía controlarme. Sí, me tenía que controlar. Respiré varias veces, intentando calmarme –lo cual no funciono– para no lanzarme a ella.
- ¿qué te pasa? - le preguntó esta, poniéndose de pie y acercándose a él - piénsalo - alargó una mano y le tocó el brazo.
- no me apetece - Matt hiso un encogimiento de hombros y paso de ella para sentarse en el sofá - ¿vamos a hacer la tarea? No quiero desaprobar
- ¿por qué no? ¿Acaso no soy suficiente para ti? - Beatrice lo siguió y se sentó a su costado - ¿o tienes novia?
Vi a Matt tensarse y por un segundo lo vi aguantando la respiración.
- no me apetece - volvió a repetir - iré a traer algunos libros...
Y sin esperar respuesta de la pelirroja, subió corriendo las escaleras hasta llegar en donde yo estaba sentada, me hiso una señal con la cabeza para que lo siguiera y así fue. Llegamos a su cuarto y este cerró la puerta.
ESTÁS LEYENDO
Atrapada entre dos mundos
Fantastik¿se imaginan que un día unos soldados irrumpen tu casa y te llevan a un cuartel cuando solo tienes ocho años? Eso nos pasó a mi hermano y a mí Y ahora estamos metidos en una estúpida misión Para aprender sobre los humanos Porque nosotros no lo somos...
