Sentí un golpe en mi hombro, luego otro, luego otro más fuerte...
- ¡YA! JODER YA DESPERTE - grite enderezándome en el sillón, me dolía todo el cuerpo, había pasado toda la noche con Noah, ya que no paraba de vomitar, asqueroso y tuve que dormir en el sillón que estaba en frente de la cama de mi hermano. Se supone que los hermanos mayores cuidan a los menores, eso no fue así.
- ¡ah! No grites cerebro de plancton - me saludo mi hermano - me duele la cabeza
- ¡CLARO QUE TE DUELE LA CABEZA! ¿COMO NO TE VA A DOLER SI AYER NO DEJASTE EN PAZ LA CERVEZA? - grite aun mas enfurecida, ayer dormí muy mal por su culpa y hoy despertaba peor, también por su culpa.
- Joder, Brisa - se quejó este cogiéndose la cabeza con ambas manos - te dije que no grites... ¿por qué estas vestida como bruja?
Estúpido. Hermano.
- ¿quieres que te diga por qué sigo vestida como bruja? - pregunte de mala manera y el asintió - porque ayer te emborrachaste en la fiesta de Ben y tuve que traerte y ¿sabes qué más? En la noche no paraste de vomitar. POR ESO SIGO COMO BRUJA.
Noah camino hasta su cama y se tiro en ella tapándosela cabeza con una almohada o más bien tapándose los oídos. Estaba gritando demasiado. Pero él se lo merecía. Luego se quitó la almohada y me la lanzó directa a la cara. La pude atrapar a tiempo.
- agh no recuerdo nada - mi hermano se sentó en su cama y me miro fijamente a los ojos - no... Si recuerdo algo... estabas tú y alguien más
- ¿qué? - respondí al instante e intentando no ponerme roja - ¿cómo que alguien más?
- si... un chico - se masajeó la cabeza - un chico - afirmo mirándome mal - Brisa...
- estabas borracho, torpe hermano - me puse de pie de un salto y empuje a Noah para que se vuelva a tirar a si cama - voy a cambiarme
Salí de su cuarto velozmente, encerrándome en el mío. Por suerte Noah no recordaba quien era ESE CHICO en concreto.
Una vez dentro de mi dormitorio, fui directo al cuarto de baño para tomar un relajante y largo baño. Abrí el grifo de agua fría y luego el agua caliente, me quite el disfraz y me metí dentro, doce segundos después ya era una sirena, había llevado mi celular y mis audífonos así que me los puse: Jealous de un tal Nick Jonas empezó a sonar. No sabía quién era Nick Jonas, pero de todas maneras la canción me gustaba.
Pasaron nueve canciones cuando me decidí a salir de la tina. Con una bata ya puesta porque aunque estuviera seca no llevaba ropa, me dirigí a mi armario a sacar un conjunto. Finalmente me decidí por un enterizo, un polo de mangas largas pues hacia un poco de frio y unos botines marrones. Baje a la primera planta para desayunar algo, no había nadie así que fui al refrigerador y me serví un vaso de jugo de naranja. Ese día tenía pensado salir con Tonia, aun no le había avisado, pero seguramente ya estaría despierta. Volví a mi cuarto para sacar mis cosas para irme, una vez en el pasillo recordé a Connor y que ayer no lo había escuchado entrar. Fui a su habitación y la abrí sigilosamente. Seguía durmiendo. Se me ocurrió un excelente y malvado plan de despertarlo.
Me acerque en las puntas de mis pies hacia su cama, puse mi cara cerca de su oído y grite.
- ¡CONNOR! - este se despertó alarmado y con la cara desubicada
- ¡ay eras tú! - se quejo y me tiro un almohada, este día había recibido muchas almohadas - ¿qué quieres?
- hay que salir - exclame dando un salto
- no quiero - repuso Connor - me duele la cabeza como mil tiburones
- Por el Rey Tritón - me senté a su costado - ¿acaso todos tienen resaca?
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Atrapada entre dos mundos
Fantezie¿se imaginan que un día unos soldados irrumpen tu casa y te llevan a un cuartel cuando solo tienes ocho años? Eso nos pasó a mi hermano y a mí Y ahora estamos metidos en una estúpida misión Para aprender sobre los humanos Porque nosotros no lo somos...
