15. Coral

9K 487 18
                                        

Volvía a ser lunes y desde que había pasado el sábado, no volví a ver ni hablar con Ben, es más, luego de lo que paso en el callejones fui caminando, alejándome de Matt y en general de todos, me dijo que el podía llevarme a casa, sin embargo yo me negué. No quería recordar ese día, no quería recordar que casi besé a Matt, no quería recordar que faltaban meses para volver al mar y no quería recordar las tres reglas de Poseidón.

Luego de un rato caminando llegue a casa en donde me llenaron de preguntas y solo había dicho que me había encontrado con una amiga y que estuve en su casa y perdimos la noción del tiempo. No me creyeron, sin embargo no decidieron preguntar más.

Estaba tan sumergida en mis pensamientos que no me di cuenta que Tonia me estaba hablando a mi costado es mas ¿desde cuándo estaba en el salón de Geometría?

- ¿qué? - pregunte sacudiendo mi cabeza y mirándola.

- ¿qué te pasa? - Tonia frunció su ceño - ¿qué ha pasado que no me has contado? ¿Qué pasó el sábado?

En ese momento entro Ben con su típica sonrisa en la cara, mostrando su hoyuelo. Me vio y me saludo agitando su mano, hice lo mismo y bajé la mirada a mi carpeta.

- vamos, Brisa ¿qué paso? - siguió insistiendo mi amiga a mi costado, no dije nada, me batallaba si contarle o no - güerita... - levanté la cabeza para verla y fruncí el ceño, nunca me había dicho "güerita" y no me gustaba que diga cosas que no sabía su significado - ¿qué paso el sábado?

Solté un suspiro exagerado y decidí por contarle, necesitaba apoyo y no se lo había contado a nadie... hasta ahora.

Entro la directora y todos se quedaron en silencio y dejaron de hacer lo que estaban haciendo.

- buenos días, estudiantes - saludo la directora Russell a lo que nosotros respondimos - les anuncio que el profesor Gallagher no ha podido venir por problemas personales, así que tienen las horas de Geometría libres. Gracias por la atención.

Todos esperaron hasta que la mujer se valla y no pueda escuchar el grito de alegría que dieron, todos salieron corriendo. Dejándonos a Tonia, Connor y a mi solos. Ni cuenta me había dado que él había estado aquí.

- ¿que... paso? - pregunto Connor mirando de Tonia a mí y de mi a Tonia, así sucesivamente.

- Connor ¿nos puedes dejar solas un momento por favor? - le pregunto la mexicana sin apartar la mirada de mi.

- ¿están bien?

- si, por favor Connor, déjanos solas un momento - volvió a repetir esta

- entiendo... cosas de mujeres - Connor sonrió ampliamente y se fue así. Ahora si dejándonos solas a las dos. En silencio, un silencio incomodo.

- ¿ahora si me vas a contar que pasa? - Tonia me miró directamente a los ojos

- es que... - decidí cantarle todo, desde la fiesta de Hallowen, estaba segura, era una de las pocas personas en las que podía confiar - en la fiesta...

Se oyó pasos apresurados luego alguien apareció en la puerta. ¿Por qué ahora? ¿Por qué él?

Noah entro en el salón con la cara como si hubiera visto un Kraken, me preocupe al instante pensando que ya se había enterado de todo, pero no fue así.

- Brisa, tenemos un pequeño inconveniente - dijo este a mi costado

- Noah ¿qué paso? - pregunte con la voz cortada.

- un problema con ANARANJADOS - hiso énfasis en la palabra "anaranjados", lo cual no entendí nada y me perdí mas.

- ¿de qué estás hablando? ¿Qué anaranjados? - fruncí mi ceño pues sinceramente mi hermano no estaba siendo claro y eso me frustraba

Atrapada entre dos mundosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora