Siento la dificultad con la que mis pulmones absorben el oxígeno, un temblor recorre mi cuerpo y mi estómago empieza a dar vueltas. Todo pensamiento lógico es borrado y lo que tengo enfrente ocupa todo espacio en mi razón.
Esta sensación es parecida a lo que siento al borde de un precipicio, probablemente por mi pánico a las alturas.
Es parecida, mas no igual. Esto es mucho, mucho peor.
Ni siquiera estoy segura de poder describir lo que siento al ver las nueve velas en el pastel de cumpleaños de Luna. Los demás están cantando, yo ni siquiera puedo hablar.
-Y, ¡Nueve!
Luna sopló las velas. Los aplausos de todos me hicieron despertar y ayude a mamá a darle su regalo, mientras papá cortaba el pastel. Unos aretes de rábano iguales a las frutas que crecen en los arbustos de afuera.
Pasé horas junto a mamá creando y diseñando su regalo. Su mirada soñadora que obtuvo un brillo de emoción hizo que valiera la pena.
-Es increíble -Los sacó de la caja y los colocó de manera que se observan junto a la ventana. -¡Me pondré ciruelas dirigibles!
No pude evitar sonreír.
Comimos y salimos a jugar al patio.
-¡Niñas! -Nos llamó Pandora y corrimos para estar frente a ella. -Les voy a mostrar un nuevo -su mano empezó a elevarse mostrando la varita.
-¡No!
Junto a mi grito, hubo otro ruido aún más fuerte. Las ciruelas que colgaban de los árboles explotaron, manchándonos a todos.
Magia accidental.
No era la primera vez que pasaba. Cuando pasó la primera vez rompí unos jarrones en la sala. Para ser sincera, eso me tranquilizó mucho porque eso quitó el miedo de ser una squib que había rondado en mi cabeza cuando Luna empezó a presentar magia y yo no, según lo que dijo Pandora, solo era un retraso.
Volviendo a este momento. Ellos me observan con preocupación, y diversión de parte de Luna. Mis padres se buscan y asienten, inmediatamente Xeno se llevó a Luna diciendo que le mostraría la nueva información que consiguió del Blibbering maravilloso después de limpiarle.
-Ese truco fue fantástico -escuchó decir a Luna antes de irse -Me encanta el naranja en mi cabello.
-Hija, ¿estás bien?
La miré asustada, claro que no estaba bien, sentía ansiedad tan solo al verla usando magia.
-Mamá, ¿podrías dejar de hacer hechizos? -salió mi voz en un susurro, ella mostró una débil sonrisa.
Tomó mi mano, se arrodilló para hablar a mi altura y acarició con cuidado mi cabello; trataba de calmarme. No estaba funcionando.
-Idylla, hay cosas que tienen que pasar.
-No -mi voz salió con un poco de desespero -no necesariamente. Algunas cosas se pueden cambiar.
-Y algunas no.
Eso hizo que empezara a molestarme. No podía aceptar que eso pasaría, aceptarlo era rendirme ante algo que aún no había pasado.
-Pero ... Tal vez, esta sí. Solo debes evitar algunas cosas.
-¿Viviendo con miedo todos los días? Prefiero no hacerlo. Sí ha de pasar algo, que así sea.
De verdad no lo entendía. Ella era una Ravenclaw, debería ser capaz de comprender que no es una suposición; yo sé que eso va a pasar. Y, al saberlo, puedo cambiarlo.
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Reencarné En La Piedra Filosofal
Fanfic"Tenía un gran futuro" Probablemente esa sería la respuesta si alguien preguntará por mí. Siempre traté de alcanzar cuanto quise; luché y sufrí en nombre de lo que vendría después. Por supuesto, nadie esperaba que no llegaría a ese futuro. Hubo un...