-¿Por qué no atiendes tu celular? Estuve preocupada.
-Parece que le surge un fallo técnico. Ayer la pantalla se puso peculiar.
Saco de mi ropa del suelo al aparato y le indico a mi madre. Esta vez el móvil está bien. No hay manifestación de un error. Ella comprueba su funcionamiento desde el receptor de la casa.
Mi teléfono suena.
-Está arreglado. –Me discute. –Ya no tienes razón para mentir.
Bajamos por el desayuno.
-¿Cómo estuvo el cine ayer?
Recuerdo que acordé con Bill en decirle a mi mama que iría a una película donde pasarían un film de acción, luego a tomar helados, Bill pediría uno de avellana y yo cereza. En la orden de mi amigo existiría nuez, las cuales brotan alergia en la piel de él. Nos movilizaríamos al hospital y demoraríamos por tal secuencia.
Mentí tal cual estuvo establecido.
-Debo felicitarte Jim, te has mantenido alejada de esas peligrosas carreras estos meses. –Menciona. –Yo no soportaría perder una hija por que se expone a esas banales presentaciones.
Sabía que pronto, mama contaría la historia de Estela, su compañera en el curso de "Padres Solos". Así que me acomodé, porque he oído el cuento unas cien veces, sin mencionar que ha salido en el televisor durante semanas.
-¿Tú recuerdas que Estela? tenía varios hijos eh iban a esas competencias, lo último que supo de dos de ellos es que murieron en manos de los que encabezan la mafia de apuestas: por perder. Hubo disparos por parte de un tercer hijo, buscador de venganza a sus hermanos. La policía penetró, varias balas en todas partes entre ellas impactaron en inocentes. Estela tuvo que velar a un par de gemelos y a su primer descendiente, por querer vivir al extremo.
-Hicieron honor a su muerte. –Susurré.
Notó mi comentario, pero prefirió ignorarlo quedando inmutada sin un sentido en su mirada, se le cristalizaron los ojos.
-Ya ni siquiera, te importa la memoria de tu padre. –Entre llantos me expuso.
Sus palabras se incidieron en mi pecho con una tremenda magnitud que aniquilaron en momentos a mi actitud fuerte y desinteresada en el tema.
-Me iré a descansar. –Señalé saliendo de la habitación.
Me arreglé para citarme en el lugar que escribí en la servilleta, se acercaba la hora (15: 20 pm).
Tuve que caminar apenas un poco, la dirección desembocaba en un museo: “Cosas que ver antes de morir”. El centro llevaba unos tres años de funcionamiento y era escalofriante porque exhibían personajes que sufrieron una trasmutación o un fallo genético simplemente, otras de las cosas mostradas al público eran artefactos de tortura de siglos pasados, utensilios extraños para la conexión con otra dimensión (El purgatorio). Etc.
Dí unos vistazos, me senté, volví a caminar. La emoción se perdía al igual que desvanecían los minutos en la inmensidad de la espera.
No llegó. Era otro idiota, al cual le di muchas esperanzas antes de conocerlo lo suficiente. Miré el reloj enorme que tenía el salón de recepción, eran las 17:00pm. No lo aguardaría durante toda una vida.
Llamé a Bill.
-¿Vamos a las carreras de la Calavera Kuis o qué?

ESTÁS LEYENDO
ESPECTRAL
HorrorLAS ALMAS DEL PURGATORIO DE VEZ EN CUANDO TOMAN VÍCTIMAS.... UN INOCENTE Y EL ESTÚPIDO SENTIMIENTO DE AMOR, MEZCLADO CON EL SADISMO.