20 Final bueno (canon)

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Esta historia tendrá algo diferente a otras que he escrito. Le puse tres finales: Bueno (canon), Sad y neutro. Escojan el que más les guste.

Final bueno (canon)

Rusia llega corriendo. Sube hasta el techo de una vieja casa. Estaban en la antigua casa de los rusos. El hogar de su infancia. Ahora era un lugar viejo y podrido.

Ucrania apunta la cabeza de México, ella tiene las manos atadas a la espalda.

-Ucrania, déjala ir. Esto es entre tú y yo.

-Hermano. Mi amado hermano. ¿Recuerdas esta casa? Como nos divertíamos. Como reíamos. Fui tan feliz aquí. Era extraño, tú nunca sonreías. Siempre con ese gesto serio. Me pregunto porque. Tal vez fue el entrenamiento de papá. Te condenaron a ese solitario mundo y tú ni chistaste. Te admiraba. Hacia todo para evitar ver tu semblante triste. ¿Y cómo me pagaste? Quitándome lo que yo más amaba. Dime, ¿Debería pagarte con la misma moneda?- Acerca el cañón a la sien de México.

-Ella no era como tú creías Ucrania.

-¡Mientes!

-Ella no te amaba, ella no amaba a nadie. Iba a matarte, a matarnos a todos.

-¡Cállate!

-Piensa, ¿Cuántas veces dijo que te amaba? ¿Cómo te demostraba ese amor?

-¡Silencio!

-¡Baja el arma Ucrania!- Kazajistán aparece apuntando, así como España y otros hombres.

-Haz caso niño.

Ucrania mira a Rusia, furioso.

-¡Mentiroso!

-No tuve que ver en esto.

-Hermano. Bienvenido al infierno en el que yo he estado viviendo.

Se dispuso a jalar el gatillo. México cierra los ojos. Se escucha un disparo. Un arma cae al suelo. Rusia le apunto a la mano que sostenía el gatillo. México le empuja. Acto seguido Rusia da dos disparos más. Ucrania cae al suelo. Comienza a toser sangre.

México corre hacia Rusia. Este le abraza. Se dirigen hacia donde yace Ucrania.

-Lo siento, lo siento Arcime. No pude vengarte.

Con las manos desatadas ella baja hasta el chico, le toma de una mano. Le da una sonrisa.

-Ya es suficiente, puedes descansar ahora.

Ucrania le mira. Trata de sonreír.

-Gracias por dejarme ver tu sonrisa de nuevo. Que afortunado eres, herm...-y da su último aliento.

México va a los brazos de Rusia, comienza a llorar. En este punto Rusia también está llorando. Kazajistán se agacha a cerrar los ojos del bicolor.

-Da svidaniya hermano.

El jardín esta bellamente decorado. Una multitud de personas espera sentadas frente a un arco floral. Rusia está impaciente.

-¿En dónde está?

Kazajistán da vueltas como loco en el acceso al lugar. Ve un auto llegar.

-Mujer, ¿Por qué tardas tanto? Mi hermano casi me asesina.

-Perdón, nos perdimos.

México desciende. Kazajistán le ofrece su brazo y ella le toma. Va ataviada con un hermoso vestido color coral.

-Gracias por acceder a entregarme.

-Es un honor, aunque pensé que escogerías a España para esto.

-Él solo es un amigo.

Kazajistán pasa la mano a Rusia, hace una leve reverencia.

-¿Por qué tardaste? Ya tenía miedo de que me dejaras plantado.- susurra el eslavo.

-Me perdí. Y ¿Dejarte plantado? Serias capaz de buscarme debajo de las rocas.

-Tenlo por seguro.

El juez oficializa la ceremonia. Aplauden ante el beso oficial.

Se encuentran los dos bailando en una solitaria playa.

-Juro que pensé que jamás llegaría este momento.

-Recuerdo tu rostro cuando te me propusiste matrimonio. Nunca te había visto tan asustado por mi respuesta. Oye una pregunta, ¿Cuánto queda de la deuda?

Rusia sonríe

-Perdí la cuenta a la mitad. México. A partir de ahora puede que tu vida sea más complicada que nunca. Pero gracias. Gracias por escoger quedarte a mi lado. Tienes todo lo que espero. Eres mi cielo para sobrevivir en este mundo. Vivo para amarte.

-Rusia. En tu mirada se pierde todo rastro de confusión. Eres mi cielo para sobrevivir. Pero prepárate, ahora nunca te podrás apartar de mí.

Con un beso con la luna como testigo sellan ese juramento.

Una brisa fresca entra por la ventana abierta. Dos cuerpos duermen cómodamente en la cama. La puerta se abre de golpe. Un niño y una niña pequeños entran.

-¡Mami, papi, ya levántense!

-Hummm, es muy temprano.-gruñe México.

-No mami, ya el sol está en el cielo. Levántense.- los niños brincan.

-A ver uno, dos. – la mujer se asoman a la puerta ven a otro pequeño asomarse tímidamente.

-Ven aquí- le hace una señal con la mano. El niño corre hacia la cama. De un salto cae en la cama.

-Quiero seguir durmiendo- un gran brazo los aprisiona a todos. Los niños ríen.

-Papi, ya levántate.

El más pequeño silba. Dos perros, un husky siberiano y un laika de Siberia occidental entran y se suben a la cama.

-¡No tobi, laika, abajo!- México intenta quitarse a los perros que le lamen la cara.

-Tobi, basta, basta. –Rusia trata de bajar a los perros. Un gato observa desde la ventana.

-ok, hora de levantarse. –México se rinde. Se quita las sabanas.

-Yo preparo el desayuno- Rusia le da un beso en los labios a México. Los dos niños mayores, niño y niña, hacen muecas de asco; el más pequeño ríe.

-Guacala, mamá y papá se besaron.

-Vamos, ¿Quién quiere hotcakes con miel?

-¡yooo!- incluso México levanta la mano.

-Carreras hasta la cocina.

Rusia sale corriendo. Los niños mayores salen detrás apresurados. El más pequeño se baja con cuidado y va también. Se oye un silbido y los perros salen corriendo.

Ella se vuelve a acurrucar en las sabanas.

-Tenías razón mamá- susurra.

El cielo en tu miradaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora