Capítulo 5 "Victoria"

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Yangyang se levantó muy temprano y preparó su equipo para el partido, tenía todo incluso la foto de "Stephen Curry" como un amuleto de la buena suerte.

— ¡Fighting, Yangyang! —se dijo a sí mismo mientras se miraba al espejo.

Condujo hasta la institución y como Renjun le había enseñado, le dio las gracias al chico que estacionaba su deportivo. Caminó hacia los dormitorios y le envió un mensaje a su amigo indicándole que lo esperaba afuera.

—Que madrugador —salió Renjun en pijama—. Entra, aun no me baño.

—Es la primera vez que me dejas entrar, me siento halagado —puso su mano en su pecho, dándole más dramatismo.

—Bueno, entonces no entres —antes de poder cerrar la puerta, Yangyang puso su pie casi siendo alcanzado, pero Renjun tenía buenos reflejos y no arruinaría el partido de su amigo—. Eres un torpe, ¿qué pasaba si cerraba y te rompía el pie?

—Y yo soy el exagerado...

—Solo entra.

Ambos entraron a la habitación, Yangyang quería investigar todo, pero Renjun no era de las personas que dejaría que hicieras lo que quisieras en su habitación.

—Mira, pero no toques. La última vez tuve que rezar porque mi pantalla no falleciera.

—Ya pedí perdón y ofrecí comprarte otro.

—Y yo te dije que si volvías a decir eso dejaría de hablarte para siempre.

—Perdón.

Renjun agarró su uniforme y fue al baño para darse una ducha, dejando a Yangyang a su disposición el cuarto.

Por supuesto que este no perdió el tiempo e investigó, viendo las fotos que su amigo tenía en la pared. La cama frente a la de Renjun tenía todo menos alguien que durmiera en ella. Yangyang quiso mudarse con él.

Cuando Renjun salió, Yangyang miraba el techo recostado en su cama.

—Veo que tenemos bastante confianza —se burló, secando su cabello con la toalla.

— ¿Necesitas ayuda con eso?

— ¿Con qué? ¿Secarme el cabello?

—Sí, no me molestaría hacerlo, tienes el cabello suave.

— ¿Pasa algo contigo?

—No, ¿Por qué?

— ¿Necesitas algo de mi parte?

— ¿Quieres ir a verme al partido? —preguntó animadamente, sin mirarlo a los ojos.

—No.

Yangyang se lo esperaba, pero se desilusionó un poco.

— ¿Puedo saber por qué?

—Porque no soy fan de los deportes y tengo clases.

—La mayoría irá a vernos.

—No soy la mayoría... pero te deseo suerte, rómpete una pierna o no sé.

Yangyang se rió. —Bien.

Desayunaron en la cafetería, Yangyang pagó por todo y Renjun no se opuso, no quería gastar el poco dinero que le estaba quedando.

—Llevamos un mes aquí, pero ya me quiero morir —dijo Yangyang con pocos ánimos.

— ¿Por qué estás así? Llegaste bastante alegre, ¿es por qué no quiero ir? ¿Vas a llorar en mi ausencia?

—Si lloro, ¿irás?

Herederos / NoRenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora