veinticuatro

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Kim TaeHyung.

Tenía al pelirosa mirándome con los ojos tan abiertos que pensé que se le iban a caer. Suspiré frustrado mientras pasaba mis manos por mi rostro pensando en lo que dije.

¿Por qué dije eso? Ni siquiera estoy seguro de lo que siento. Ni sé si Jennie aún me gusta, tampoco sé qué va a pasar entre Mackenzie y yo (sexualmente hablando) y no quiero estar en una relación con alguien mientras a escondidas estoy follando.

⎯ ¿Qué...?⎯ preguntó luego de unos minutos. Yo bufé y reí sin gracia.⎯ TaeHyung, repite lo que has dicho.

⎯ Fue un mal entendido, no sé ni por qué lo dije. Solo olvídalo.⎯ comencé a caminar para entrar a la institución. JiMin me seguía detrás mientras me hablaba pero yo solo lo ignoraba.

Ahora estaba con muchas cosas en la cabeza, cosas más importantes que la posible confusión que pueda tener JiMin en este momento. Lo quiero mucho, pero ahora recuerdo que mañana tenemos un examen y no quiero reprobar.

⎯ ¡Kim TaeHyung detente!⎯ exclamó el pelirosa y bajé la mirada avergonzado. Todos en el pasillo nos miraban con intriga, como si fuéramos la pareja principal de alguna serie y todos están al pendiente de qué sucedía.

Él al ver que no le respondí y ni siquiera me detuve tomó mi brazo y me metió dentro de un lugar para después cerrar la puerta. Analizando el lugar pude percatarme que era el baño de chicas.

Era grande y olía bonito, tenía unas cuatro canillas con sus respectivas piletas cada una. En la pared había un espejo largo y alto que podía reflejar casi todo mi cuerpo. Creo que habían unos ocho cubículos, según calculé ya que solo llegué a ver cuatro. Y por último, una pequeña repisa que tenía toallas higiénicas, tampones, rollos de papel higiénico y jabón líquido.

⎯ JiMin hay que salir, es el baño de mujeres.⎯ dije e intenté abrir la puerta pero no pude ya que él me acorraló en la pared, tirando nuestras mochilas al suelo en el proceso.

Si bien el pelirosa tiene apariencia tierna y dan ganas de apretarle las mejillas siempre que lo ves ahora parecía todo lo contrario. Su mandíbula estaba tensa, en sus pupilas no se veía el brillo que tenía casi siempre y hasta pude darme cuenta que arrugaba la nariz cuando estaba molesto.

Y ahora yo, estando encerrado entre sus brazos, no podía sentirme más nervioso. Lo tenía prácticamente a centímetros y podían salir dos cosas; la primera es que me bese para cortar la tensión y el momento termine de una buena manera. O la segunda opción, y la que no quería que sea, era que siga peleandome y después las cosas estén más tensas de lo que se encuentran ahora.

⎯ Fíjate que me importa una mierda que sea el baño de mujeres.⎯ habló molesto. Yo solté un bajo jadeo al ver como se mordía el labio inferior por la molestia.

Park iba a seguir hablando pero unos tímidos pasos lo interrumpieron. Los dos vimos y estaba JiSoo caminando hacia la salida mientras acomodaba un mechón de su cabello, pero disimuladamente nos echó un vistazo. Se le notaba avergonzada pero eso fue lo último que pensé cuando recordé que podía contarle a Jennie lo que vió y ella pensará que soy gay.

⎯ »Bien, ahora que estamos solos, puedo continuar.⎯ siguió hablando.⎯ Dijiste que te gusto, ¿Cómo es eso?

⎯ Ni siquiera sé por qué lo dije.⎯ contesté mirando el techo del baño. Intenté safarme de su agarre pero no pude.⎯ Suéltame, ¿si?

⎯ ¿O sea que lo que dijiste es mentira?⎯ preguntó aún más molesto y yo suspiré. Recosté mi cabeza en la pared para verlo fijamente, solo era un poco más alto que él, pero no por mucho, unos diez centímetros calculaba.

Noona| kth.✓Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora