Especial III: Conquistar al humano en tres acciones Pt.1

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Contexto:

Esto ocurre en el mismo momento en que Jadeen se va a perseguir a Daniel al extranjero a estudiar, quiere decir, que no tienen relación con los sucesos que ocurren luego con su familia en Nethice.




Jadeen POV

Siempre dijeron que la raza de lobos cambiaformas seriamos la perdición de cualquier especie. ¿Se equivocaron? No lo sé, la verdad, me interesa poco la especie en general. Cuando un humano o cambiaformas nace, está demás decir que no puede recordar nada, ni siquiera los olores. En cambio, su subconsciente los asocia a buenos o malos momentos.

Bueno, en mi caso las excepciones son evidentes. No sé ni cómo ni tampoco quiero saber, pero recuerdo una melodía rara en mi cabeza, una mujer besando mi sien y su olor familiar y tranquilizador. Luego, nada. Hasta ahí supe de consciencia. Más tarde entendí, mi padre se jactaba de decir que la diosa de la luna había bendecido a nuestra raza, nuestra tribu en especial. Había enviado al líder que conquistaría todos los reinos de hombres lobos. ¡Y una mierda! No tenía deseos de eso. Pero a quién le importaría ver a un niño dejar de serlo desde que aprendió a caminar.

Por primera vez odié mis sentidos, mi capacidad de regeneración superior a la de cualquier otro lobo registrada en el libro mayor y odié mi memoria interminable. Odié a mi manada y a mi padre. Después de todo, cada golpe de látigo, cada sumergida en el rio hasta el borde de la asfixia, cada vida que me obligaron a tomar, todo eso lo llevo a fuego en mi cuerpo.

Mas eso ahora no importa, al final, ya todos esos psicópatas dejaron este mundo. Ninguno nos volverá a honrar con su desagradable presencia. Lo que importa es que logré algo especial. La diosa por alguna razón decidió darme el regalo más importante de un cambiaformas, mi predestinado. Sí, un hombre y uno muy hermoso, el más bello que pisó la Tierra. Para nosotros los cambiaformas, encontrar la alama predestinada es casi imposible, muchos morimos al lado de alguien a quien queremos, pero no satisfacen nuestra parte animal. Por eso estoy feliz.

Aunque tardó unos cuantos siglos, Dani llegó a mi vida. Algo así como un terremoto andante y sexy y con una boca demasiado sincera. Es gracioso, casi quiero golpearme a mí mismo. Conozco a Hvítur poco más de doscientos años, él convive con este chico desde su nacimiento y yo jamás lo había conocido aún estando en la misma ciudad.

Le debo mi vida a Boun por haber salvado a mi compañero.

Debo hacer que valga la pena. Fue mi primer pensamiento al conocerlo. Yo, el alfa líder de mi manada, el dominante, estoy dispuesto a caer de rodillas por él. Suplicaré cuanto necesite con tal de que no me abandone luego de saber quién fui antes de conocer a Boun.

Él, Hvítur, cambió mi vida cuando ayudó a mi manada a salir de esa tiranía descabellada. Los líderes anteriores, mi padre y el consejo, eran patéticos alfas ciegas de poder buscando supremacía al punto de suprimir a nuestros omegas y betas, hasta el punto de intentar iniciar una guerra contra los vampiros. Él literalmente me sacó del hoyo de donde me encontraba. Nunca entendí esos sentimientos de someter a alguien en el mal sentido, para mí, todas las vidas tan iguales y especiales.

Entonces, aquí me encuentro, en otro lado del mundo dejando a cargo de la manada a mi segundo al mando. Aquí, intentando conquistar al humano más imposible que conozco. Los diamantes, carros o departamentos costosos no funcionan. Ya lo comprobé. Pero una persona como yo, acostumbrada a esos lujos no entiende qué podría gustarle a Dani. Incluso el apartamento que le presté a Boun por muy pequeño que parezca, es lujoso.

-En serio ¿me llamas a las 3 de la mañana para decirme que estás estancado en tu conquista porque Dani no cae en tus encantos? -Su voz se escuchó adormecida, furiosa, y su respiración entrecortada. No quise imaginarme si era porque lo desperté o por otra cosa.

-Es que el chico no da su brazo a torcer. Hvítur, ayúdame porfa. -Dije encogiéndome en el pequeño sofá en la sala, este lugar se sentía muy vacío. Haría cualquier cosa por tener a Dani cada día junto a mí.

Un fuerte suspiro se escuchó a través de la línea. -Agghh, deja de darle vueltas al asunto, ya tienes la puñetera respuesta.

Abrí los ojos y parpadeé rápidamente sorprendido. A veces se me olvida esa capacidad que tienen Boun de leer la mente, solo que nunca lo había hecho por teléfono. Eso es nuevo. Si el apareamiento da esos privilegios, quiero el mío más que nunca.

-Por Inari, Jadeen, escuchó cada sucio pensamiento tuyo. Ahora, por favor, ve a donde tu humano y conquístalo como se debe. Deja de ser el ricachón de siempre, eres una buena persona y eso es lo que Dan quiere ver de ti.

- ¿Cr...crees que funcione? -Mordí la uña del pulgar.

- ¡Qué sé yo! solo cómprale unas flores lindas e intenta pasar el día con él. No creo que sea muy difícil invitarlo a un helado o un paseo. Entonces, si me disculpas, debo dormir porque a diferencia de ti, señor vagancia pura, tengo que llevar a mi omega al trabajo.

Dicho esto, colgó y mi suspiro resonó por toda la vacía sala. -No soporto más esto. Estar solo mata a cualquiera.

Dije a la nada levantándome para darme una ducha y planear un día junto a Dani. Recién comenzaban las once de la mañana cuando logré salir de la floristería que quedaba de camino a su casa. El ronroneo de mi auto siempre me daba vida, hoy, solo me revolvía los nervios. Este no era mi primer intento de acercamiento hacia el humano ni su primer rechazo. Jamás me ha permitido estar más de diez minutos con él desde que vine hasta aquí. Espero que al menos esta vez me dé cinco más. Miré hacia el asiento copiloto haciendo una lista visual de lo que llevaba: abrigo para el frio, aunque era casi mediodía, la nieve no dejaba que el sol calentara el clima, Boun dijo que los humanos no regulan la temperatura de sus cuerpos fácilmente; pastel de cereza, según Veros es el preferido de Dani; y flores, en esto tuve que rogar a Asher, el padre de Dani que me dijese el pequeño dato. Luego de llamadas interminables, accedió.

Estacioné el auto frente a la universidad en espera a que saliera, si mal no estoy, los martes tiene horario corto. Mi aliento se contuvo en mi pecho cuando lo vi, con una radiante sonrisa en su rostro, pero decaí prontamente, no era para mí sino para otro alfa, no sé de qué tipo, pero su olor a gato era fuerte. Oh Diosa, mi lobo se quería salir de mi cuerpo y morder al alfa ese. Casi me invento una sesión de yoga tratando de regular mis instintos. No quería aterrarlo y menos hacerle daño.

- ¿Qué haces aquí Jadeen? -Dijo en cuanto llegó frente a mí. Sus brazos cruzados y entrecejo arrugado decían que no se alegraba de verme tanto como yo.

-solo... -Qué difícil es esto. Pasé una mano por mi pelo y lo desordené un poco. Jamás había cortejado a alguien tan duro. -solo quería preguntarte si querías ir conmigo a dar un paseo y...

Me interrumpió con desdén y frustración. -Ya conozco tus paseos y te digo, no los quiero. Lujos tiene mi padre y mírame, estoy viviendo en un apartamento pequeño y estudiando en una escuela pública, así que no.



Hola zorritos hermosos. ¿Les gustó? Casi no pasan cosas, pero al menos hubo besito. Como lo prometí, les regalo este especial de #JadDan. Espero lo hayan disfrutado tanto como yo.

No creo haber puesto palabras extrañas ni en otro idioma, pero si encuentran una que no entienden me dicen.

XoXO

Posesión EternaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora