Pov. Stiles:
Después de aquella pequeña riña entre el cucho pulgoso y el brujo de nombre Ambrose el ambiente, para mi desagrado, se destenso un poco, Zelda nos invitó a pasar a la sala, de buen modo hacia todos menos hacia Argent, unos momentos después llego Hilda con un montón de libros en sus brazos dejándolos en la mesa del centro.
-Aun me faltan algunos libros por traer, ¿Por qué no vienes y me ayudas, jovencito? - dijo mientras me miraba con una sonrisa amistosa.
-Por supuesto, señora- conteste, avance hacia ella al igual que Derek detrás de mí- no es necesario que me acompañes, estaré bien- dije arto de su vigilancia sobre cada paso que doy, el lobo no dijo nada, solo asintió levemente con la cabeza.
Camine siguiendo a la bruja por la casa rumbo a la biblioteca, la casa era grande, con tonos sombríos y toques misteriosos, llegamos frente a una gran puerta de roble obscura que estaba entre abierta, dentro de ese cuarto había grandes estantes con libros de todo tipo.
-Los libros que faltan están sobre la mesa de allá, jovencito- dijo la Hilda, me dirigí hacia la mesa y tomé los libros, vi a un gato negro sentado al lado de estos, la tentación de acariciarlo me invadió y, al querer hacerlo, este se puso en posición de ataque, mostrando sus blancos colmillos y con la mirada fija sobre mis ojos, mi mano no se inmuto, solo la aleje lentamente.
-A Salem no le agradan mucho los extraños- dijo la bruja ataras de mi- menos aquellos que quieren escuchar conversaciones privadas entre dos brujas y un banshee, Stiles- me di la vuelta para verla, tenía las manos entrelazadas y con una sonrisa.
-No entiendo, Hilda- dije con los libros sobre mis manos, poniendo un voluntario gesto de duda en mi rostro acompañado de una sonrisa.
-Oh, no no no no no, cariño, no te hagas el iluso, las brujas tenemos nuestros trucos, ¿sabías?, no por nada hay sangre seca en tu oreja, deberías limpiarla- contesto mientras señalaba a mi oído- es de muy mala educación querer escuchar conversaciones ajenas, pero no te preocupes, no diré nada, tranquilo.
-No entiendo a qué se refiere, señora- conteste apretando la mandíbula, malditos seres sobrenaturales.
-Ah, ya entendí, tienes "amnesia" y no recuerdas el que quisiste oír lo que tu amiga nos dijo, ¿verdad?, pero está bien, solo ya no lo hagas, tal vez la próxima no solo sea sangre- después de decir lo último la bruja se dio la vuelta y salió de la habitación, no me quedo de otra más que seguirla de vuelta a la sala.
Cuando llegamos, puse los libros sobre la pequeña mesa del centro y tomé asiento junto a Derek en el sillón, este se quedó viendo mi cuello con un brillo en los ojos.
-Es la primera vez que te veo puesta la cadena que te regale- dijo en susurros- se te ve bien, resalta bien el color de ti piel.
-Sí, es muy... especial, por eso la empecé a usar- conteste en su oído.
Después de decir lo último Ambrose y una chica de mi edad, de cabello corto color rubio, de tez blanca y con una diadema negra en el pelo entraron a la sala, la chica inspecciono la sala con la mirada deteniéndose en la banshee.
- ¿Lydia?, ¿Lydia Martin? - pregunto con una sonrisa formándose en su cara.
- ¿Sabrina?, ¿eres tú? - respondió levantándose del sofá en el que estaba sentada.
- ¡Sí!, soy yo, han pasado ya ¿Cuánto?, ¿ocho años desde la última vez que nos vimos en el kínder antes de que te mudaras a Beacon Hills? - pregunto yendo directo a ella y dándole un abrazo- Ambrose dijo que había una banshee pelirroja en la casa, pero no creía que eras tú, ¿desde cuándo?
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QUIMERA (Sterek)
ActionStiles había muerto a causa del Noghitsune, su cuerpo fue cepultado junto a su madre y toda la manada lloro su muerte. ¿Que pasa ahora que Stiles vuelve siendo un Quimera en busca de venganza?, ¿Cuál será el punto de quiebre de sus amigo?, ¿Que suce...
