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Desperté al escuchar un maullido bastante fuerte acompañado de un trueno. Me senté en mi cama mirando alrededor y notando que había una tormenta, enseguida sentí el calor de Lino que estaba en mi cama llegando hasta mi. Él fue quien maullo asustado.
–Ven aquí.– tomé al gato entre mis brazos y salí de mi habitación. Fuí a la sala donde estaban los gatos durmiendo. –Esta lloviendo muy fuerte, pueden dormir en mi habitación si quieren.– avisé a los felinos, más de uno estaba despierto y me siguieron a mi habitación.
–A dormir de nuevo.
Suspiré y me acosté en mi cama, sentí la cama hundirse y miré esta vez a Minho acostándose a un lado de mí pero cubriéndose hasta la cabeza con la manta que había en la cama y pegando su cabeza a mi cuerpo.
–¿Qué pasa?.– susurré al pelinaranja quien se acercó más a mi y escondío su cabeza entre mi hombro y mi cuello.
–No me gusta la lluvia.
–Está bien, no te va a pasar nada, aquí estoy.– rodeé el cuerpo del chico con un brazo y el otro lo puse sobre su cabeza para comenzar a acariciar sus cabellos, sentí que estaba temblando un poco.
–Descansa Jun..– logré escuchar el murmuró del chico a mi lado.
–Descansa Min. Descansen todos.– respiré profundo intentando mantener mi atención en las respiraciónes de la habitación y no en la fuerte lluvia que estaba callendo afuera.
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–Voy a ir por las compras, ¿Alguien viene?.– avisé desde la puerta de la casa mirando la sala.
–Yo! Yo quiero ir Jun nonna.– Jeongin llegó hasta mí corriendo desde la cocina.
–De acuerdo, ¿Alguien más?.– miré la sala y Chan llegó hasta nosotros metiendo una hoja que Felix le había dado en su bolso.
–Esperen! Yo también quiero ir!– Changbin gritó y unos segundos después lo ví llegar hasta nosotros mientras se ponía correctamente su camiseta negra.
–Muy bien, ya nos vamos, regresamos después.
Caminé junto a los tres chicos hasta el supermercado que quedaba cerca de mi casa, y dónde solía hacer las compras. Al entrar, Jeongin tomó un carrito emocionado como un niño y lo hizo mover para después subirse en él y jugar.
–Jeongin! Ten cuidado, puede ser peligroso.– Chan se acercó alarmado hasta donde el menor llegó y él tomo el carrito de las compras.
–Voy a ir por la comida que necesito, ¿Quieren comprar algo ustedes?.– miré a los tres y Jeongin fue hasta mí otra vez con su linda sonrisa.
–Felix me pidió unos ingredientes, así que iré por ellos.– Chan sacó la hoja de su bolso y me miró, yo asenti y Changbin tomó el carrito.
Caminé junto a los otros dos por los pasillos y tomé lo que necesitaba, Jeongin se ofrecía a poner todo en el carro y Changbin a llevarlo.
–Necesitamos galletas, ¿Quieren algunas en especial?.
–De chocolate!– el menor sonrió tomando una caja de galletas de chocolate entre sus manos, asentí y las puso en el carrito.
–Yo quiero premios.– Changbin sonrió y camino hasta otro pasillo de mascotas, después llegó con algunos premios entre sus manos.
–Disculpa, muchachito.– una señora mayor llegó hasta Jeongin y tocó su hombro, este la miró y ella apunto unas galletas de avena. –¿Podrías ayudarme a bajar esas galletas?.– el menor tomó las galletas y se las paso a la abuela.
–Abuela, el supermercado es muy grande, ¿Puede llevar todo eso sola?.– Jeongin la miró cargando una canasta repleta de cosas asombrado.
–Gracias, y si puedo, no te preocupes muchachito.– la mayor sonrió con cariño y rechazó la ayuda de Changbin para llevar las cosas.
–Abuela, usted es genial.– nos despedimos de la abuela y fuimos hasta la caja, donde Chan llegó hacia nosotros y pagamos para después ir de regreso a casa. –Jun nonna, el supermercado es muy divertido. Nunca había estado en uno.
Reí por la adorable emoción de Jeongin por estar en un supermercado. –Puedes venir cuando quieras y sea necesario.
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Lost Cats || Stray Kids
FantasyDesde que vivo sola imaginé muchas cosas, pero terminar con 8 gatos no fue una de ellas. Además de eso, realmente se les puede llamar "Gatos"?.
