Solté un enorme suspiro harta de escuchar los golpes en la puerta. El ding dong del timbre me estaba volviendo loca.
—Maldita sea! ¡Que ya voy! – repetí en voz chillona.
Catalina había bajado a comprar algunas cosas para el departamento y, al parecer, no se había llevado la llave.
— Abre la puerta, ya – exclamó del otro lado y supe que no era una sugerencia.
¿Qué hacía acá? Me tensé por un momento al escucharlo. Quedé mirándome a mí misma al espejo empañado del baño. Mi pelo goteaba, esta increíblemente mojado debido a que hacía pocos segundos había salido debajo del chorro de agua.
— Yeimy, no es broma. Voy a tirar la puerta abajo.
Revoleé los ojos mientras me envolvía en una toalla. Maldije cuando Salí del baño y casi termino en el balcón de lo resbaladizo que se sentía el piso.
Bufe. Iba a tener que secar todo el departamento solo por correr a abrirle la puerta a una súper estrella con los humos altos.
Llegué hasta la entrada: sus golpes en la puerta no habían cesado ni un segundo. su dedo en el timbre me estaba matando. Tomé el picaporte y lo tiré con fuerza.
— ¿Qué es lo que te pasa? – pregunte alterada.
El entró dando grandes pasos, sacudiendo algo y con cada uno de sus músculos tensos.
— ¡Te dije que no lo hicieras! – gritó y arrojó al suelo lo que tenía en su mano: la misma revista que Catalina había comprado en la mañana.
Lo miré atónita. No podía créelo. ¨Tómatelo con calma¨, me dije a mí misma. Suspiré antes de abrir los ojos. Su mirada estaba puesta en la revista, ahora desparramada en una esquina de la casa.
— Y yo te dije que iba a hacerlo.
"Sí, así se hace. Enséñale lo que tienes".
Levanto la cabeza y me vio. Su rostro cambió de un segundo al otro. Me observó con detenimiento: estaba prácticamente desnuda.
— ¿Qué haces así? – cuestiono levantando las manos en el aire, como si todo lo que haría de ahora en más lo irritara.
— Me estaba bañando hasta que te prendiste al timbre y no me quedó otra opción más que salir a abrirte – expliqué con calma. No iba a dejar que la celebridad me alterara. Estaba demasiado relajada unos segundos atrás, con el agua caliente alrededor de mi cuerpo.
Negamos al unísono con la cabeza. Miró nuevamente la revista en el suelo.
— ¡Se supone que eres mi novia! – gritó.
Era como si cada vez que la mirara, se transformara. O solo se acordaba de que estaba haciéndome una escena.
— Pero no lo soy.
Yeimy 1, Charly 0.
Estaba increíblemente asombrada de lo tranquila que estaba siendo. Él pareció ignorar mi comentario.
— ¿Sabes lo que hacen los hombres con esto?
¡Agh!.
Tomó la calma había desaparecido en cuestión de segundos. El "no somos novios en serio" me lo ahorré para mis pensamientos. Pero es que, ¿desde cuándo creía que podía intervenir en mis decisiones?.
Pensé por un momento si le había dejado en claro que no iba a dejar de modelar ni desfilar solo por ese estúpido contrato. ¿Se lo había dicho? O ¿tan solo lo había pensado?.
Lo miré. Ahora tenía las manos apoyadas en sus rodillas. Respiraba entre cortado. Sus ojos se cerraban con fuerza. Estaba petrificado.
Aproveché esos segundos para observar como se marcaban sus músculos con la remera negra que llevaba. Sus puños estaban tan apretados que hasta se marcaban las venas en sus brazos.
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Fake
Fiksi PenggemarAmbos luchaban por lo mismo, aunque algo los diferenciaba: Él tenía el mundo a sus pies. Ella luchaba por tener el mundo a sus pies. Adaptación, hay tantas versiones gente, que no se cual es la original. Pero créditos a la/el/elle autorx original.
