Extra 1: Donghae

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Despierta repleto de sonidos y olores diversos como todos los días desde que llegó ahí

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Despierta repleto de sonidos y olores diversos como todos los días desde que llegó ahí. Y como todos los días científicos y doctores van de un lugar a otro, siempre ocupados, jamás hayan un pequeño tiempo para preguntarle su día o siquiera saber su nombre.

Todos ahí lo conocían como "Colorido".

Se reincorporo de la camilla blanca donde solía dormir después de un agotador día de experimentaciones o después de caer inconciente después de ser sometido a las duras pruebas. Cualquier cosa que sucediera primero.

El panorama no prometía mucho. Los científicos rebosaban de una felicidad tan espléndida, que si no fuera por qué experimentarán con él, lo contagiarian. Muy seguramente habían logrado construir una matriz mejor que la anterior, alterando las células detonadoras de la destrucción de los órganos— la cual casi lo mataba—, estaba seguro que está sería mucho peor, una que lo haría sentir tan destrozado como todos o días, o incluso lo matará.

Nadie parecía preocupado por que sucediera la segunda opción, total, un colorido más, un colorido menos, no hacía la diferencia en ese lugar. Para aquellos sujetos solo era un objeto reemplazable más, ni siquiera lo veían como un humano o siquiera ser vivo. Solo un objeto que podía ser usado a su antojo y después ser tirado como todos los demás. No podía tener la aspiración de un día ser libre, ¿Por qué? ¡Sorpresa, era un objeto que ahora tenía uso, pero después no. Y entonces sería lanzado a los voraces!.

—El sujeto 1015 ha despertado, después de la fatigadora droga inyectada horas antes. Se solicita autorización para hacer uso del sujeto nuevamente y reiniciar las experimentaciones.—habló un bata blanca por medio de su comunicador.

El hombre lo veía al otro lado del cristal que servía para mantenerlo recluso.

—Permiso concedido—se oyó por el parlanchín.

La puerta de su habitación fue abierta y por ellas ingresaron dos científicos, quienes le colocaron una venda en los ojos y privaron sus demás sentidos.

Fue arrastrado hasta el laboratorio central, donde fue amarrado por todas partes hasta que no pudo mover siquiera un dedo o respirar normalmente. Se sentía ahogarse con todos esos artefactos conectados a él.

—Iniciando la inoculación de la matriz recesiva de defectuoso artificial.

Aquí vamos otra vez.

Tómalo con calma.

Tengo miedo.

Estás enfermo, eres un peligro.

Teme que morirá esta vez.

La sustancia entrando a su cuerpo lo adormece, casi lo hace sentir que esté no es su cuerpo. Siente los químicos pateandolo, dejándolo débil. Moribundo.

Ahora me están matando.

—Aumenten la presión en los grilletes.

¿Que están esperando?.

RED | EunhaeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora