(En la parte correspondiente, saldrá un aviso para que reproduzcan la canción)
Mei:
Al día siguiente...
Hoy tendré que quedarme en casa, no puedo salir ya que le dije a Kiriu que tenía cosas que hacer. Le dije a Petronila, ella lo entendió perfectamente y me dijo que ella haría mi trabajo solo por hoy.
Y aquí estoy, tejiendo una bufanda que le regalaré a Kiriu para navidad, apenas estamos en Agosto, pero aún así la quise hacer ya; ya que no tenía nada que hacer.- ya llegué- gritó Petronila desde la puerta.
- Bienvenida-
- ¿Y esa bufanda? ¿A quién se la regalarás?- preguntó burlona, ya sabía la respuesta pero a pesar de eso quería molestarme.
- Se la regalaré a Kiriu-kun para navidad, sé que falta mucho, pero no tenía nada mas que hacer.
- ¡Así que se lo regalarás a mi futuro yerno!
-Petro, ¡no digas tonterías! Sabes que no puedo dejar que eso pase, por mucho que quiera.-dije con tristeza, no quería que las cosas fueran así. Pero no podía evitarlo, cada vez que pienso en ello me dan ganas de llorar.Yo... solo quiero ser feliz...
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
[Pongan la cancion]Al día siguiente.
Mei:
No podía seguir ocultándome, tendré que verlo en algún momento, no puedo escapar por siempre. Pero cada vez que vea que se me va a declarar, trataré de evadir el tema.
Me encontraba otra vez en el parque, en el mismo lugar donde me había desmayado. Estaba nerviosa por que no sabría cómo hacer para evitar que Kiriu me confesara sus sentimientos, no saben lo mucho que anhelo poder aceptar sus sentimientos. ¡Oh, no! Casi lloro por pensar en eso, no puedo llorar no en frente de Kiriu.
- Hola, Kiriu-kun ¿Cómo has estado?- pregunté tratando de sonar tranquila aunque en el fondo tenía unos nervios que pareciera que iban a estallar.
- Bien, pero...tengo algo que decirte- dijo serio, Dios lo que no quería que pasara es lo primero que pasa, ¿ahora qué hago? ¡Piensa, Mei, piensa!
- Ah, ¿enserio? Jaja y ¿q-qué es-es lo que m-me querías d-d-decir?- joder, estaba súper nerviosa. ¿Ahora que haré?
- La verdad es que...me, me gustas- me quedé petrificada, había sido tan inútil que no había podido servir ni siquiera para ayudar a Kiriu. Quería llorar, no sabía lo que haría Tea, no estaba segura. Pero no quería que dañara a Kiriu, ¡ESTUPIDA MEI! ERES TAN ESTÚPIDA QUE NO SERVÍS NI PARA PROTEGER A UNA SOLA PERSONA...INUTIL!!! Me gritaba a mí misma en mi interior.
- ¿E-enserio?
- Emm... sí.- contestó sonrojado.
- No...- susurré, estabamos de pie, pero en ese momento me derrumbé, y caí al suelo. No pude contener mas mis lágrimas y me tiré a llorar.
- ¡Mei! ¡¿Mei qué te pasa?! ¡Mei!
- ¿Ahora qué haré? No lo pude evitar... soy una inútil.- me sentía medio muerta, ya no sabía qué sería de nuestra amistad, no solo por el hecho de esa escena tan incómoda, sino que desconocía los planes de Tea lo que aumentaba aún más mis miedos y temores.No lo pude evitar...
—Amante de las letras.
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