Capitulo 16
—¡Eirian!
Asustada abro los ojos; enfoco a Dahn frente a mí con una sonrisa.
—¿Qué pasa?—Sonrío al ver su rostro y froto mis ojos; tenía días sin dormir bien y eso me provocaba sueño en exceso.
—Salgamos a dar una vuelta por el campo—Propone sonriente.
—¿En serio?
Él asiente con entusiasmo-Sí, levántate antes de qué me arrepienta.
Escucho su risa así qué lo imito; rápidamente me coloco un pantalón de mezclilla y una camiseta sencilla. Me hago aseo personal y salgo lo más rápido qué puedo observando a Dahn beber un vaso de jugo cómo si estuviera nervioso por algo.
—¿Pasa algo? ¿Todo bien?—Pregunto confundida y él al notar mi presencia asiente de inmediato.
—Todo bien, ¿nos vamos?
Asiento con entusiasmo y ambos caminamos hacía la puerta.
—El día es muy bonito.
Observo el cielo notando qué el día es muy soleado por lo qué asiento con la cabeza.
Miro sorprendida a Dahn cuándo toma de mi mano entrelazando nuestros dedos.-No me mires así, me hace sentir nervioso.
—¿Te vas a morir?—Pregunto con un hilo en la voz, y él me mira incrédulo—Dicen qué las personas cambian cuándo están a punto de morir.—Murmuré haciendo qué ruede los ojos.
—No me voy a morir, idiota. Solo quise hacerlo, pero si te molesta...
—No—Lo detuve antes de qué me soltara y lo miré sonreír con orgullo.—No me molesta.
Seguimos caminando con nuestras manos entrelazadas; sentí mi corazón latir con demasiada fuerza.
Quería gritar y correr por la alegría qué me causaba.
—Dahn—Lo llamé y él me miró—¿A dónde vamos?
—A un campo, lo descubrí hace poco.—Sonrió haciendo qué sus ojos se achicaran.—Ya casi llegamos, corre.
Solté una risa cuándo tomó de mi brazo haciéndome correr, sentí la adrenalina recorrer mis venas y la felicidad ser expulsada por mis labios a través de mi fuerte risa.
—¡Aquí es!—Soltó mi mano dándole una presentación al lugar.
Me acerqué a él sonriendo, miré al lugar quedándome asombrada por lo hermoso qué era.—Todo es demasiado lindo.
Él asintió—Muchas veces vine aquí cuándo no podía dormir.
—¿En serio?—Pregunté asombrada y él asintió.—¿Por qué nunca me trajiste?—Reproché.
—Digamos qué no me caías tan bien...—Soltó una risa—Pero ahora te traje, no me reproches nada.
Sonreí y tomé de su mano para caminar hacía un árbol y recostarnos en su tronco.
Aquél lugar se sentía tan acogedor.
—Debemos venir aquí mucho más seguido—Sugerí jugando con su mano. Al no obtener respuesta me giré a mirarlo, tenía una sonrisa apagada qué me hizo fruncir el ceño.
—Puedes venir sola también.
—Quiero venir contigo, no sola—Suspiré mirándolo—¿Por qué lo dices? ¿No quieres volver a venir conmigo aquí?
—No es eso—Negó de inmediato—Solo sabes cómo soy... Además puede qué en algún momento la policía me atrape.
Lo miré asustada ante eso-No digas eso, Dahn. No lo soportaría—Susurré bajando la mirada hacía nuestras manos unidas.
—Eirian—Me llamó con un tono serio—Debemos ser sinceros... En algún momento la policía me encontrará.
—No, no digas eso, no quiero qué te aparten de mí.—Tomé su brazo dejando mi cabeza descansar en el.
—En algún momento tiene que suceder, no puedo huir toda la vida, tengo qué pagar lo qué he hecho.
—¿Por qué tienes qué pagar por algo qué no hiciste?—Pregunté con cierto enojo.
—No hablemos de eso, no ahora—Susurró, sentí mi rostro ser tomado por una de sus manos—Gracias por haberme salvado, Eirian.
Cerré mis ojos cuándo sus labios se juntaron con delicadeza con los míos, su calidez me inundó y por un momento me sentí en paz.
—No lo digas así, siento qué te estás despidiendo.—Murmuré volviendo a cerrar los ojos y recostándome nuevamente en su brazo.
Él soltó una risa.
—Lo lamento, Eirian.—Fue lo último qué escuché antes de quedarme dormida en su brazo por la tranquilidad qué me provocaba su cercanía.
(...)
Me muevo en la cama intentando buscar el calor de Dahn, fruncí mi ceño con los ojos aún cerrados al no sentirlo en la cama.
—Dahn.—Lo llamo, al no obtener respuesta abro los ojos. Confundida me siento en la cama intentando escuchar algún ruido en el baño.—¡Dahn!—Lo vuelvo a llamar al no percibir algún sonido.
Me levanto de la cama sintiendo cómo los nervios me están comiendo-¿Dahn?
Fruncí mi ceño al ver la cena lista en la mesa.
¿Se habrá quedado en el campo?
Me acerco a la mesa y mis sentidos se alarman al ver una nota justo a lado del plato.
Niña; ¿Cómo debería agradecerte lo qué hiciste por mi? Me salvaste, y no me refiero a solo de la policía... Esa es la razón por la cuál me alejo de ti, no puedo ser egoísta contigo. Ayer te le dije, aún tienes muchas esperanzas para vivir, estudia, trabaja en algo qué te guste, y saca a tu madre de ese infierno qué llama hogar, crece personalmente, pero nunca dejes de ser una chica agradable. No te pongas triste por esto... Supongo qué siempre tuviste presente qué no podríamos estar juntos, no dependas de nadie qué no seas tú, te tienes a ti misma y con eso es suficiente.
PD; Pinta nuestra moto robada y utilízala con orgullo.
PD 2; No llores, deja de ser chillona, idiota🤍
Atte; Dahn Min.
Solté un fuerte sollozo dejándome caer. Dahn se había ido, me había dejado.
Tomé la carta con fuerza cubriendo mi rostro, mis labios temblaron con fuerza.
No quiero dejar a Dahn, no quiero qué se aparte de mí. No tengo el valor suficiente para dejarlo ir.
Cómo pude me levanté del suelo saliendo de la casa dirigiéndome a el túnel. Lo busque con la mirada intentando encontrarlo, pero no estaba.
—¡Dahn!—Grité con toda la fuerza qué mis pulmones me permitieron.—¡Dahn!
Solté un sollozo demasiado fuerte-¿Por qué me dejas ahora? ¿Por qué cuándo por fin empiezo a conocerte? ¡Regresa! ¡No quiero qué te alejes de mí! ¡No quiero ir con nadie más qué no seas tú!
Seguí gritando tan fuerte qué sentí mi garganta romperse.-Dahn, ¡idiota! ¿Por qué me haces esto?
Mis piernas perdieron fuerza y caí al piso soltando sollozos demasiado fuertes.
—¿Por qué me dejas ahora? Se qué lo nuestro no está bien, se qué no es correcto, ni sano, pero soy tan cobarde qué me niego a aceptarlo.
Se había ido.
Dahn Min se había ido.
(...)
¡Hola! He regresado con un nuevo capítulo, sinceramente las clases presenciales me han tenido 100% ocupada, siempre estoy cansada y no tengo tiempo para hacer nada más que tareas.
Una disculpa por eso.
Prometo sacar un tiempo para escribir.
Los quiero mucho.
Gracias por la espera<3
ESTÁS LEYENDO
Pecando Entre Sangre.
Romance¿Por qué empecé a admirarlo a él? Él no es bueno, él es considerado un pecado en mi religión. Él no tiene escrúpulos, no tiene hogar, no tiene una familia. No sabe amar, o al menos eso decían. Sabía en lo que me estaba metiendo cuando lo liberé. S...
