Jennie recibirá un castigo por parte de su padre por ser tan mimada, vivir por un tiempo con una de las trabajadoras de su mansión, Lisa, la jardinera a quien a estado atormentando desde que ingresó a trabajar.
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Jennie esperó nerviosa, no pensaba decirlo de esa manera, había planeado algo lindo pero las circunstancias la habían llevado a eso y ahora solo tenía que esperar, pero Lisa aún no giraba.
_¿Lisa...? - preguntó por lo bajo, fue cuando la pelinegra giró a verla, dudosa.
_¿Qué es lo que dijiste?
_No me hagas repetirlo - se cruzó de brazos y desvió la mirada.
_¿Te gusto? - Jennie mantenía su mentón en alto, tratando de no verse nerviosa y solo la miraba de reojo - de quién hablamos esa noche, cuando me dijiste que te gustaba alguien, tu cita, lo de anoche - recordaba - ¿Era yo? - preguntó sin poder creerlo, Jennie aún mantenía silencio - ¿No vas a decir nada?
_¿Y qué quieres que diga? Yo ya dí el primer paso, ahora házlo tú, egoísta - le dió la espalda, ofendida.
Jennie no pudo verla, pero Lisa sonrió emocionada, la castaña la observó sobre su hombro y la pelinegra volvió a su seriedad, tampoco le iba a mostrar que tan felíz estaba si ella no lo hacía.
_Eh...sí - Lisa miraba sus uñas - también me gustas.
Jennie sonrió levemente al escuchar eso.
_¿Ah, sí? - giró a verla, aún cruzada de brazos.
_Sí...- comenzaba a ponerse nerviosa.
Ambas cruzaron miradas y fue cuando una sonrisa tímida apareció en las dos, como si fueran apenas dos niñas que se enamoran.
Jennie apretó los labios y Lisa llevó las manos atrás, lentamente se fueron acercando a pasos vacilantes, no dejando la timidez y nerviosismo de lado.
Estaban por encontrarse cuando el señor Kim abrió la puerta y ambas dieron media vuelta y regresaron a su lugar rápidamente, fingiendo hacer cualquier cosa, el mayor las vió extrañado.
_Perdón que entre así pero es que ya tengo que irme, Lisa - la pelinegra le prestó atención - regresa a tus labores, ya estás mucho tiempo aquí.
_Sí, señor - miró una última vez a Jennie y salió de la habitación.
_Nos vemos, hija, ten un lindo día.
_Igual, papá - el señor Kim se retiró.
Jennie volvió a sonreír, sí que era un lindo día.
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