Cap 5/ Revelación

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Delsin

Intentaba añadir rápidamente a mis conocidos faltantes en mi lista de contactos del celular. Nunca me tomé la molestia de agregarlos a todos ya que no le veía importancia, pero ahora que había vuelto a la U.A debía organizarme de mejor manera para recuperar y aumentar la escasa responsabilidad que tenía, académicamente hablando.

—Y... listo —dije, agregando a Koda en mis contactos mientras estaba sentado en la silla de mi dormitorio—. Bueno, veamos mis notificaciones.

Nada. Solo unos mensajes de parte de Zeke y Eugene, siempre contándome del proceso que el último estaba realizando para convertirse en héroe. Yo los leía siempre y respondía cuando debía hacerlo.

Me incliné hacia atrás en mi silla, posando mi mirada en el grisáceo techo que componía mi habitación. A la vez, podía escuchar con algo de esfuerzo las voces de mis compañeros junto a los de la clase B en la sala principal. Habían venido a visitarnos después de los enfrentamientos. 

Antes de que nosotros y los de la otra clase saliéramos de la zona gamma, le pregunté a Shinso por si quería venir.

—«¿No vendrás?»—le pregunté a Shinso, quien se estaba a punto de retirar hacia su clase.

—«No» —respondió—. «Y no es porque no quiera, sino por falta de tiempo. Tengo que prepararme y dormir bien para el día de mañana».

Suspiré y me paré para salir a pasar el rato junto con los demás. Abrí la puerta de mi habitación, para luego encontrarme frente al pasillo que se encontraba desolado debido a las esperadas visitas que se encontraban en la sala. Caminé hacia la sala y me topé con mis compañeros, los cuales conversaban con los de la otra clase.

—Llegó el héroe de lugar —expresé, captando la atención de algunos de los presentes.

—Oye, ¿por qué no salías? —preguntó Sero, tomando un refresco embotellado—. Tienes suerte de que te lo haya guardado...

Luego de eso, me lanzó la botella que parecía contener jugo de naranja y un estampado de un dinosaurio como diseño.

—¿Dé quien es? No reconozco la marca —hablé.

—Es de Setsuna. Preparó varios hace unos días y empezó a venderlos a todos los de la academia —respondió Pony Tsunotori, comiendo una manzana picada—. ¡Está emprendiendo! 

Solté una pequeña risa y empecé a tomar el afamado jugo. Sabía muy bien.

Seguidamente, vi al peliverde de nuestra clase entrando por la puerta principal. Dejé de tomar para acercarme a él y preguntarle algo que me intrigó desde que acabaron los enfrentamientos:

—Ey, Midoriya —El contrario me miró—, ¿podemos hablar?

—¡Claro! —Dejó sus cosas para luego seguirme.

Nos fuimos al pasillo que, por fortuna, se encontraba sin movimiento alguno. Luego de presenciar lo que pasó con esos látigos negros que salieron de Midoriya, estuve algo inquieto y con la curiosidad de saber lo que en verdad había ocurrido. Mis demás compañeros lo tomaron como algo sorprendente relacionado a un segundo Don, pero yo pensaba de distinta forma. Sentía que el peliverde guardaba algo que no quería mostrar.

—¿Qué fue todo eso, eh? —interpelé, mirándolo a los ojos.

—¿A qué te refieres? —respondió, con un tono algo inquieto.

—Lo que pasó en los enfrentamientos —El peliverde asintió con nerviosismo—. Vamos, Deku, esas cosas negras que salieron de tu brazo no fueron normales. Nunca las vi y, además, se notaba que estabas desesperado por lo que ocurría.

In Another World | Delsin RoweHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora