~Tenía los ojos café, su típica sonrisa y un carácter de mierda. Pero cuando estabamos juntos, esos ojos brillaban por mí, esa sonrisa me pertenecía, su carácter se iba a la mierda y para mí era lo más tierno que podía existir.~
• Lenguaje explicito...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Habían pasado dos semanas desde que la maestra de literatura les había dejado el trabajo. Hace apenas 2 días lo habían entregado y habían hecho una exposición hablando sobre su investigación.
Estuvieron reuniéndose en casa de Jaemin y Haechan ya que Jeno y Renjun siempre ponían una excusa para que no fueran a su casa.
Jaemin se encontraba sentado en la cafetería junto a Haechan y Chenle mientras comían su comida. Había pedido un café y un pastelillo.
-Te vas a volver un adicto al café- dijo el moreno mirando a su mejor amigo.
Jaemin tomó un sorbo para luego sonreír.
-Creo que ya lo soy- dijo sonriendo.
-Deberías dejar de tomarlo tanto, según un artículo que leí eso aumenta el nerviosismo, no te deja descansar bien, puede generar taquicardia y se puede considerar una droga psicoactiva, aparte también afecta el rendimiento y el deseo sexual- dijo el moreno tomando de su juguito de cajita.
-Aunque me digas que es muy malo o cuántas cosas más lo voy a seguir tomando, es mi bebida favorita, no puedes hacer nada en contra de eso y lo del deseo sexual, no tengo con quien follar así que no es como que me afecte mucho- dijo Jaemin un poco orgulloso mientras sonreía.
Chenle soltó una risita.
-Lo último no es para que te rias- dijo el moreno frunciendo el ceño- El sexo es importante, ya que aumenta el autoestima y la felicidad de las personas- tomó una de sus papitas y se la comió.
-Ya pareces psicólogo, si no sabías que estudiar en la universidad puedes estudiar eso, te iría muy bien, pero ahora no estoy para tus charlas motivacionales.
-Yo creo que Hyuck tiene razón- dijo el menor de los tres- El café no es muy bueno para la salud, si lo tomas en exceso.
-Ese es el problema, que Jae toma café a cada hora y con azúcar exagerada- dijo Haechan.
Jaemin iba a hablar pero alguien lo interrumpió.
-Hola chicos- dijo la peliroja con una sonrisa- Haechan, Jaemin, la maestra de literatura los necesita en su oficina.
Los dos mejores amigos se miraron entre sí.
-¿Por qué?- preguntó el moreno.
-No lo sé, solo dijo que Jeno y Renjun también, ya ellos deben ir para allá.
-Gracias- dijo Jaemin sacado de onda.
La chica se despidió y se fue.
-Ya volvemos Lele, vamos a ver que necesita la maestra- dijo el mayor levantándose de su lugar.
Los dos caminaron hacia la oficina de la docente, una vez llegaron vieron a Jeno y a Renjun hablando con la maestra.
Los dos entraron a la oficina y la docente los invitó a sentarse, una vez se sentaron la mayor habló.