~Tenía los ojos café, su típica sonrisa y un carácter de mierda. Pero cuando estabamos juntos, esos ojos brillaban por mí, esa sonrisa me pertenecía, su carácter se iba a la mierda y para mí era lo más tierno que podía existir.~
• Lenguaje explicito...
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Todos se encontraban caminando por el parque mientras esperaban que el pelinegro les escribiera para avisarles que había llegado.
Jaemin no le dijo nada a su novio, así que el mayor se llevaría una sorpresa al no encontrarlo en casa, se iba a enojar bastante, pero no hay nada que un puchero y unos besitos no arreglen.
—¿A que hora va a llegar?— preguntó Mark mirando a Jaemin.
—Me dijo que llegaba como a las 5: 30 pm.
—Ya son casi las 6— dijo Renjun.
—Pues si, pero tal vez esté haciendo algo más, no lo sé.
Todos se quedaron callados por unos segundos hasta que Chenle habló.
—¿Por qué estás vestido hoy así? No es normal verte con eso— le dijo a su amigo.
Jaemin soltó una risita y luego puso su dedo índice en su boca— Shuu.
Siguieron hablando hasta que el teléfono del pelirosa sonó. Sacó su teléfono del bolsillo, miró la pantalla y contestó, su novio debía estar furioso y lo confirmó cuando el pelinegro habló.
—¿Donde estás?— preguntó del otro lado de la línea.
—Hola, por lo menos— dijo con sarcasmo.
—Si, disculpa, hola, mi amor, ahora sí ¿Por qué no estás en casa?
—Bebé, es que hubo un cambio de planes.
—¿Que pasó?
—Lo que pasa es que los chicos quisieron festejar tu llegada y pues estoy con ellos, te estamos esperando.
—Mierda, Jaemin ¿Ahora?
—Si bebé, ahora.
—¿Y que pasó con lo que me mandaste? No me digas que ya no podrá ser.
—Después hablamos de eso, aún es temprano— dijo con sus mejillas sonrojada.
Escuchó al pelinegro suspirar pesado— ¿Donde están?
—Ya te mando la ubicación, ven rápido, ya quiero verte.
—Está bien, yo también quiero verte, solo déjame darme una ducha y voy.
—Okey, mi amor, aquí te esperamos.
—Ya no me digas más eso, me ilusionas.
Jaemin soltó una risita— Ya, ve a bañarte, muero por verte.