~Tenía los ojos café, su típica sonrisa y un carácter de mierda. Pero cuando estabamos juntos, esos ojos brillaban por mí, esa sonrisa me pertenecía, su carácter se iba a la mierda y para mí era lo más tierno que podía existir.~
• Lenguaje explicito...
Todo lo cursi y pervertido, pero que sea solo contigo.
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Los dos entraron al cuarto del hotel, miraron a su alrededor con sonrisas en sus labios.
Dejaron las maletas al lado de la puerta, Jaemin dio unos pasos antes de sentir los brazos de su novio alrededor de su cintura, mordió su labio y luego sonrió.
—¿Que opinas de nuestra habitación por una semana?— preguntó el pelinegro poniendo su barbilla en el hombro de su novio.
—Es linda, parece muy acogedora— dijo Jaemin poniendo sus manos sobre las del mayor.
—¿Que te parece si probamos la cama?— dijo Jeno con una sonrisa pícara.
—Amor, lo hicimos antes de venir aquí, calma tus hormonas un rato, déjame descansar.
—Pero bebé, eso fue hace unas horas, hagámoslo otra vez, por favor— dijo el pelinegro haciendo un puchero.
—Después amor, ahora disfrutemos del lugar, es muy lindo.
—¿Prometes que después lo vamos a hacer?
Jaemin asintió— Si amor.
El mayor sonrió y sus ojos formaron un eyesmile.
Caminaron hacia la cama y se acostaron antes de abrazarse. Jeno acarició el cabello de su pequeño novio mientras lo miraba.
—¿Que haremos en estos días?— preguntó el pelirosa.
—Pues disfrutar el tiempo juntos.
—Cuando me dijiste que veníamos de viaje juntos por nuestro aniversario no pensé que vendríamos a la playa y menos a busan. Seguro costó mucho, debiste dejar que pagara la mitad.
—Sabes que no iba a dejar que pagaras, te mereces esto y más, mi amor.
Jaemin se puso de lado y lo miró— Pero es que no es justo amor.
—Si lo es, aparte, esto es un regalo para tí, no deberías pagar nada tú, así que ya no vamos a discutir.
Jaemin lo miró con un puchero que fue besado por su novio— Está bien, vamos a arreglar nuestras cosas y después tomamos una ducha, me siento pegajoso— se sentó en la cama.
—¿Un baño juntos?— preguntó Jeno sonriendo.
—Si tú quieres.
Jeno se sento junto a él y le dió un beso que el menor no dudó en seguirle. Una vez se separaron fueron a arreglar sus cosas en el clóset.
Después de un rato habían terminado y estaban acostados en la cama.
—¿Quieres algo de comer?— preguntó Jaemin mirándolo.
—Te quiero a tí, no se, tú y yo comiéndonos a besos.
Jaemin sintió sus mejillas arder y le dio un golpe leve a Jeno en el pecho.