Capitulo 18

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Zoe


El beso con Magnus fuera de mi departamento era una imagen que se reproducía en mi cabeza, sin previo aviso, sin pedir permiso. Era como una película que podía poner en pausa y reproducir una y otra vez: sus manos encontrando mi nuca, la suavidad de sus labios cuando hicieron contacto con los míos. En ese momento, todo desapareció, como si el mundo entero se desvaneciera para dejarnos solo a él y a mí. Estaba sumergida en ese beso, en el roce de su piel, el toque de sus manos... y yo perdiendo la cabeza.

Hasta que Addy,  apareció y nos interrumpió.

No tenía por qué darle tantas vueltas a todo esto, pero se me hacía imposible no hacerlo. Hablarlo con alguien podría ayudarme, pero sabía que Skyler y Rosie le darían más importancia de la que esto merecía. Y últimamente, Klaus había estado tan ausente como para contarle mis dramas. Así que ignoré los mensajes, me enfoqué en mi trabajo, en crear nuevos diseños, en alejarme un poco más de Denis, que parecía seguirme como una sombra.

Estábamos en el horario de almuerzo en el trabajo cuando Clementine me sacó de mis pensamientos.

—Zoe... —me llamó, y giré mi rostro hacia ella.

—¿Qué ? —respondí, disimulando el ajetreo interno que sentía.

—¿Te pasa algo? —dijo Clementine con su tono más agudo, mientras Henry, al lado de ella, hacía esfuerzos por masticar su comida con calma.—Casi no haz echo gestos con mi historia del tipo con una infección muy grande en su...

—Clem, por favor deja de ser tan gráfica—dijo Henry en tono suplicante.

—Lo que los chicos quieren decir, es que te hemos visto todo el día como si estuvieras en tu propia burbuja. —comentó Brooke, comiéndose una ensalada de pollo con una cara de absoluto desagrado—Puedes contarnos, somos amigos. 

Solté un suspiro y jugué un poco con mi wrap de carne, dándome cuenta de que era cierto. No había hablado casi nada en todo el día. Para mi suerte, Denis no estaba hoy, Rhett se había tomado el día libre y nosotros solo esperábamos que entraran más clientes. La hora del almuerzo pasaba lentamente, pero para mí, cada segundo que pasaba, mi mente seguía atorada en ese beso.

Y pensé... ¿y si...?

—¿Se acuerdan de Magnus? —pregunté sin pensarlo demasiado, mirando mi almuerzo mientras fingía totalmente interes en los condimentos. La pregunta salió sola, como si mi cerebro hubiese decidido traicionarme frente a todos.

Brooke levantó la cabeza al instante.

—¿Cómo olvidarlo? —soltó con una sonrisa ridículamente soñadora.—Rubio, hermoso, ojos celestes, cuerpo tallado por los dioses... sinceramente, ese hombre debería pagar impuestos extra.

Henry soltó una carcajada mientras seguía comiendo.

—Tus comentarios hormonales van a hacer que Recursos Humanos nos mande un correo algún día.

—No estoy diciendo nada que no sea verdad—dijo encogiendose de hombros dandole un sorbo a su lata de gaseosa. 

—Me besó hace un par de noches... —murmuré antes de arrepentirme inmediatamente. Silencio.

Tres pares de ojos se clavaron sobre mí tan rápido que sentí ganas de saltar por la vidrieda del negocio.

—¿Qué? —exclamó Brooke, casi atragantándose.

—¿Magnus Wilminton te besó y recién nos lo dices ahora? —Henry dejó el tenedor sobre la mesa con dramatismo.—Zoe, eso no es información que se guarda.

(No) Voy A Enamorarme De Magnus Willminton [Midas King #2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora