Capitulo 20

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Magnus


El aire de la tarde se sentía pesado cuando salí del hospital.

Todavía tenía la cabeza atrapada entre demasiadas cosas al mismo tiempo. Addy. Zoe. La imagen de ambas dormidas cuando me fui de la habitación apenas para comprar café. El cansancio de no haber dormido casi nada en días.

Pensé en volver al departamento, darme una ducha, inventar alguna excusa para cancelar el ensayo y regresar después al hospital con comida decente para Zoe.

Tal vez flores.

Aunque probablemente se burlaría de mí por eso.

La idea apenas alcanzó a formarse antes de que mi teléfono vibrara.

"Tenemos que hablar. Es urgente."

Mi estómago cayó automáticamente. No hacía falta preguntar quién era. Camille jamás escribía algo así a menos que realmente fuera importante.

Y honestamente, considerando nuestro historial, mi cerebro ya estaba imaginando las peores posibilidades incluso antes de llegar a su casa.

Veinte minutos después estaba encerrado en el baño de Camille, caminando de un lado a otro como un animal enjaulado.

La ansiedad me tenía destruyéndome la piel alrededor de la uña del pulgar mientras miraba los dos test de embarazo apoyados sobre la encimera.

Camille, en cambio, parecía muchísimo más tranquila.

O al menos fingía serlo mejor que yo.

Estaba apoyada contra el lavabo revisando su reloj con expresión impaciente, como si estuviéramos esperando un pedido de comida y no algo capaz de arruinarme psicológicamente.

No podía dejar de mirar esos malditos test.

El silencio empezaba a aplastarme el pecho.

—Hace meses que no pasa nada entre nosotros —murmuré finalmente, más para convencerme a mí mismo que a ella.— Esto no puede estar pasando.

Camille soltó una risa seca.

—Oh, por favor, Magnus. Si hay alguien de quien podría terminar embarazada accidentalmente, definitivamente sería de ti.

Levantó una ceja apenas.

—No exactamente el rey de las decisiones responsables.

Mi mandíbula se tensó.

Pero no tenía energía para discutir.

No cuando sentía que estaba a segundos de descubrir si acababa de destruir mi vida.

Porque eso era lo peor.

No el escándalo.
No la prensa.
Ni siquiera Dawson intentando asesinarme.

Era la idea de convertirme en mi padre.

La idea me revolvía el estómago.

Camille inclinó apenas la cabeza observándome. Y por un momento pareció notar el verdadero nivel de pánico que tenía encima.

—¿Sería tan terrible? —preguntó esta vez más suave.— Técnicamente yo podría encargarme. Dawson jamás sospecharía nada. Aunque bueno... si nace rubio y con tu cara, tal vez habría que empezar a correr.

No me reí.

Ni un poco.

Eso pareció hacerla suspirar.

(No) Voy A Enamorarme De Magnus Willminton [Midas King #2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora