Capítulo 24. Dos opciones.

10 2 0
                                        

Mi corazón empezó a latir con rapidez  en el momento en que comenzó a pasearse en la oscuridad de la habitación. La luz que entraba por los ventanales iluminaban parte de su rostro y el lado izquierdo de su cuerpo. 

Estaba muy ocupado observando cada detalle de la habitación, se detuvo en un tumulto de ropa que habia dejado sobre uno de los muebles cercanos al armario, la toco como sintiendo la textura de la tela de una de las blusas.

-Lamento interrumpir Nina...- Sus ojos aun no me encontraron.- ¿O deberia decir Grace?

El lo sabía.

Tenia que pensar en algo, alguna respuesta o en última instancia correr. Su presencia era algo intimidante y tenia la ligera impresión de que el Sr. Carrington no le gustaba perder el tiempo, debia hacer algo ahora o si no...

-Estaba ahi... cuando me mataste- Continuó casi burlón.- Me informaron que alguien vendría y quería saber quien tendría las agallas de robarme.

Se detuvo y a paso lento fue a mi dirección.

-Tú...quien lo diría, una chiquilla como tú me sedujo y sin más me asesinó y robó.

Lo decia todo con una mezcla de seriedad y fascinación, de severidad e incredulidad. Pasé saliva y no despegué la vista, atenta ante cualquier movimiento. 

-¿Por qué?- Ahora lucia sombrío.

Su distancia estaba a poco centímetros. Si su intención era ser intimidante lo estaba logrando, traté de disimular y di un paso hacia él.

-Porque era un cerdo desagradable...-Respondí tajante, con odio. 

Todavía el recuerdo de las manos del Sr. Carrington falso sobre mi me generaban nauseas.

Sonrió levemente y tomó mi rostro salvajemente, estrujándolo con fuerza.

-¿Quién eres y por qué estas aquí?- Soltó amenazante.

-No soy nadie- Repliqué.

-¿Qué hiciste con la droga?

Duré un momento en responder.

Por más que quisiera delatar a Danny, no podría hacerlo. No era una cobarde.

Con una maniobra me solté de su agarre y lo empuje con toda la fuerza que pude. Me miró con los ojos bien abiertos, una sonrisa sanguinaria se dibujo en su rostro. 

-Supongo que si era un cerdo desagradable...- Dijo al cabo de unos minutos.- Me alegra que esté muerto.

Se alejó y se sentó en uno de los muebles. Dio un suspiró y echó la cabeza hacia atrás.

Su reacción me confundio, ¿acaso no iba a hacerme daño?

-¿Vas a matarme?- Pregunté con cautela.

Bufó con los ojos cerrados.

-Si te quisiera muerta ya lo estarías...

-¿Me dejarás quedarme?

-Eres buena para el negocio, ahora me perteneces. 

Su comentario me hizo hervir la sangre, era igual a Danny solo que menos psicópata.

-Así pagarás la droga que me has robado- Alzó la vista esperando mi reacción.- Eso o una bala en la cabeza, es tu decisión.

Lo miré perplejo.

-Opciones... que bendición cuando te las dan.

-¿Crees que por darme opciones eres misericordioso?- Bufé.

Se levantó lentamente y me miró como si fuese un enigma. Luego de un rato de análisis fue como si lograra comprender algo, entonces continuó.

-Tan imprudente... no le tienes miedo a morir- Afirmó.- Eso o hablas por hablar.

Weapon (Arma) - Pausada.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora