𝖓𝖎𝖓̃𝖆 𝖙𝖔𝖓𝖙𝖆| ❛ El destino aveces se equivoca y hace tres nudos en un mismo hilo rojo❜
Wang [T/N] es una chica de 18 años que ingreso a la universidad de sus sueños con su mejor amiga Shancai. [T/N] entro a la Universidad Mingde sin saber qu...
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Daoming Si me llevo hasta su casa y ni siquiera me dejó caminar, me cargó y me llevo a su habitación. Ahí me empezó a curar las heridas.
— ¡Me duele! —me queje.
— Te estoy curando una herida. No tienes que gritar. Creerán que te estoy lastimando.
Me quedé en silencio con la mirada pegada al piso. Ah Si me iba a volver a curar pero lo detuve.
— Oye. —lo llame— ¿Quien te dijo que fueras a mi casa y le preguntaras a Shancai dónde estaba?
— ¿Quién te hubiera salvado si no iba a buscarte?
— Pero no debiste decirle que me quedaría en tu casa. Podría malinterpretarlo.
— Te salvé. Te dejo quedarte aquí. Y en lugar de agradecerme, ¿te quejas?
Chasquee la lengua— Gracias. —musite
— ¿Qué? ¡No te escuché! —dijo Ah Si divertido.
— No tienes que gritar. —dije soltando un suspiro.
Todo se quedó en silencio hasta que Daoming Si volvió a hablar.
— Te miras mal. —dijo Ah Si con voz preocupada— Te daré de comer hasta que se te quite esa piel palida.
— ¿Gracias? —dije con una mueca.
— Lo digo de verdad —dijo Ah Si sin mirarme— Me preocupa tu salud.
— Estoy bien, tranquilo. —dije con una sonrisa y el me volteo a ver.
Todo se quedó en silencio. Yo no despegaba la mirada del suelo ya que sentía que Daoming Si me estaba viendo fijamente, era algo incómodo.
— Oye. No pasó nada entre tú y ese extrajeron, ¿verdad? —pregunto Ah Si.
— ¿Qué? —lo mire— Eres un idiota. Casi no lo conocía. ¿Por qué haría algo con el?
Ah Si soltó un suspiro— Espero que sea cierto. Estoy furioso, podría matarlo. —dijo apretando su puño.
— ¿Por qué estás tan enojado? ¿Estás celoso? —dije con una sonrisa burlona.
— ¡Sí! ¡Estoy muy celoso!
Daoming Si se acercó a mí y yo me hacía hacía atrás pero como estaba sentada en la cama quedé recostada con Ah Si encima mío.
— Porque me gustas. —confeso Daoming Si.
— Tú... —musite.
Daoming Si se acercó para besarme pero lo detuve.
— Oye. E-espera. —dije.
— ¿Ni por medio segundo?
— Ah...
Cerré los ojos al sentir una presión contra mis labios y sentí los cálidos labios de Ah Si contra los mios. Fue más de medio segundo pero debo admitir que me gusto, mucho. Ah Si se separó y yo me levanté de la cama.