Omnisciente.
-Buenos días Lily.- Lauren dijo amablemente a su secretaria antes de ingresar a su despacho.
Se sirvió una taza de café, mientras prendía su ordenador. La vista de su oficina era hermosa, al igual que todo el estudio de abogados, su nombre se hacía conocido entre ese mundo además de ser hija de uno de los mejores abogados del país, teniendo jerarquía pero al mismo tiempo cargando con el peso de dejar el apellido en lo más alto de su familia.
Era un estudio que por primera vez estaba en manos de una mujer, porque desde su tatarabuelo había pasado solo por hombres, pero al momento que su hermano no decidió estudiar derecho sino medicina, y Taylor decidió irse por la educación provocando que fuera el estandarte para tomar el mando. Aunque su papá nunca le hubiera confiado a nadie más que a ella ese puesto.
Veía ese potencial en Lauren desde que entró a estudiar siendo la mejor de su generación, manejándose en las materias con una facilidad. Quizás la única decepción que Lauren le había dado en su vida fue la adicción que tuvo hace un año y medio atrás, aunque nadie lo entendió como ella cayó en eso, vio la valentía de su hija para salir, tratarse y nunca más volver a hacerlo.
Veía el cambio y como se había desligado de ese mundo, y más cuando llegó llorando a su casa pidiéndole ayuda de manera humillada, porque así se sentía, lo peor del mundo, pero estaba enferma, y lo reconoció al instante cuando se dio cuenta que no era capaz de controlarse.
Fue el momento más oscuro de su vida, donde pensaba que si seguía jugando, apostando iba a ganar, a recuperar lo que había perdido, pero si hay un gran pero es que nunca dejó a su familia de lado, si llegó varias veces tarde a su casa, pero en todos los momentos importantes estuvo, salvo el funeral de la abuela de Camila pero fue porque estaba en otro Estado en un Juicio que no podía abandonar por nada del mundo, y aunque llamó a la morena, en parte Camila nunca se lo perdono.
A veces sentía que la mujer era poco empatica con todo lo que habían vivido, aunque tuvieron un bebé porque así ambas lo deseaban, las cosas nunca se solucionaron lo suficiente como para volver a ser las de antes, incluso antes de ser ludópata las cosas no estaban perfectas, entre diversas discusiones, ser lejanas y sin tiempo para estar juntas.
Pero luego de todo eso, de que naciera Ethan, ella se había propuesto recuperar su matrimonio como de lugar, intentando cada día ser más paciente, demostrarle a la mujer que amaba su cambio, y que ella era lo más importante en su vida, que estaba mejorada de su adiccion, de sus vicios, pero a veces sentía que estaba haciendo las cosas en solitario y notaba como Camila muchas veces no mostraba esa chispa de amor de hace unos años.
No la llamaba muchas veces mi amor, y los "te amo" no eran una constante, si ella no la buscaba para hacer el amor no lo hacían, y las caricias, la ternura, sus juegos, era lo que más extrañaba porque estaban subsumidas en la rutina. A pesar de que haría cualquier cosa para hacer feliz a Camila ya no sabía si eso era suficiente.
Miro la foto de la morena en su escritorio sonriendo, luciendo tan hermosa, para a un lado una de toda su familia, amaba a su familia y no quería perderlos, pero sobre todo tenía miedo de perder a Camila.
Era una constante en su mente, sobre pensar que las cosas se estaban yendo, quizás por eso era a veces tan preguntona con la mujer porque su mente simplemente no la dejaba en paz pensando que todo estaba haciéndolo mal, o que ya Camila no sentía lo mismo por ella, estaba preocupada y cada día intentaba proponerse que las cosas cambiaran.
Pero también entendía que las situaciones de pareja no se podían hacer da una persona y por más que amara a la mujer, sabía que no podía obligarla y solo intentar ser lo más paciente posible para que ella pudiera volver a ser la misma de antes.
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En la cornisa.
FanfictionLa vuelta del pasado, un momento difícil, el amor no es el mismo cuando los años pasan. Tomar decisiones a veces no es simple, no cuando el corazón está dividido, no cuando una parte de ti dice que si y la otra se niega. Pero todo se complica aún...
