16

587 66 3
                                    


—¿Estás segura de que esto quieres Mihrimah?— Raziye apretó la mano de su hermana y está le asintió moviendo su cabeza.

—¿Hay alguna diferencia si no lo quiero? Raziye, tú escuchaste a Balibey, ciertamente... No puedo obligarlo a estar conflicto y aunque no acepte a Rustem, después vendrá otro candidato.
Rustem pasha, aunque no me agrada, mi matrimonio con él traerá beneficios a nuestros  hermanos, por ellos... Es que debo hacerlo.— la mayor de las sultanas pasó su mano por los cabellos de su hermana, Mihrimah no entendió porqué lo hacía, ella ya no era una niña, fue extraño pero a la vez  reconfortante.

—Se te ha puesto un peso encima... Lamentablemente, así es como es la vida para nosotros. Yo estoy aquí por mis hermanos también, siempre supe que debía cuidar de ellos, desde que mi madre falleció.

—tu madre... Ahora que lo pienso, no me has hablado mucho sobre ella, se que era la favorita de su majestad y después vino ese asunto con la Sultana Mahidevran ¿Puedes decirme?— Era normal que tuviera esa duda, había llegado con la Sultana Hürrem y Mihrimah diciéndoles que estaba de su lado y había mencionado que no quería estar cerca de Mahidevran.

—Mi madre y la Sultana Mahidevran... Eran hermanas.
Mi madre era la hija mayor, cuando Mahidevran llegó al harem, mi madre ya era la mujer de su majestad, realmente no fue importante, solo era una más, pero... La enfermedad se llevó a mi madre y nuestro padre encontró consuelo con Mahidevran, decían que era porque se parecía, tal vez físicamente, pero Mahidevran está muy lejos de parecerse a mi madre.
Esa mujer, intento deshacerse de mis hermanos antes, por eso escapamos, pero ahora es diferente, ya no soy una niña, ahora puedo defenderme, soy capaz de cualquier cosas si alguien se atreve a tocar a mis hermanos, sea quien sea.

—Es lo mismo que siento yo, estoy soportando todo esto, solo por amor a mi hermanos, Raziye — Mihrimah suspiró profundamente, no podía comparar su situación con la de su hermana mayor, a diferencia de ella, Raziye tuvo que madurar mucho más rápido que ella, tomó el lugar de su madre cuando ella solo era una niña. — debemos esforzarnos,  por ellos.

...

Era muy tarde, se suponía que todos dormían, más esos dos hombres, empezaban a tener un enfrentamiento en medio de los pasillos del palacio.

—Hiciste eso por fastidiarme, ¡Querías hacerme quedar mal con la Sultana Hürrem!— Rustem pasha era el más molesto de los dos.

Esa noche Rustem había logrado poner en evidencia a la Sultana Hatice y la Sultana Shahrazad, justo cuando había descubierto el tesoro del difunto pasha, ibrahim, cuando el sultán estaba por exigir explicaciones de parte de las sultanas, Balibey apareció para ayudarlas a ambas. —¿todo esto es por Mihrimah? O solo te gusta ser una piedra en mi zapato..

—Puedes créer lo que quieras, lo que pienses no me importa Rustem, y si ayude a las sultanas no fue por Mihrimah, o por la sultana Hürrem, lo que hice fue solo un acto de fidelidad.— Rustem obsevó incrédulo al contrario.

—¿Fidelidad dices?— expresó Rustem con ese característico tono irónico. —¿A quién le eres más fiel? A nuestro sultán o la sultana Shahrazad, dime ¿Quien de los dos?

—Deberías hacerte la misma pregunta, tú a quién le eres más fiel, ¿a la Sultana Hürrem?— Rustem tomó de las prendas a Balibey mientras esté levantaba su brazo dispuesto a golpearlo.

—¡Basta!— la voz de Raziye hizo que los dos se separan rápidamente para hacer una reverencia ante las dos sultanas que salían de los pasillos, Raziye y Mihrimah querían ver a su padre antes de que esté durmiera, los guardias dijeron que había estado con los pasha por asuntos del tesoro perdido pero cuando fueron en su búsqueda solo escucharon parte de la discusión de ambos.

Raziye camino un poco más colocándose delante de Balibey.

—Ven conmigo.— dijo para después empezar a caminar, Balibey la siguió.

—¿Qué es esto Rustem?— cuestionó Mihrimah.

—Sultana, solo fue un asunto... Sin importancia.

Mihrimah no quería discutir con Rustem, no ahora que había decidido aceptar casarse con él.

—Escucha, este tipo de escenas puede meter en problemas a mi madre, se más cuidadoso me oyes

—Si Sultana.— Mihrimah no dijo nada más.

Mientras que Raziye y Balibey terminaron en los aposentos de la sultana, aunque no era adecuado, Raziye ordenó que todos salieran.

—Creí a ver sido lo suficientemente clara ¿No es así Balibey?

—Sultana, no se a que se refiere

—Los escuché — Raziye seguía de pie frente a Balibey, no era de hacer ese tipo de reclamos, no a un hombre que iba a ser su esposo. —Asi que ayudaste a la Sultana Shahrazad y la Sultana Hatice

—Era necesario...— Raziye levantó su mano indicándole al contrario que aún no terminaba de hablar.

—Te dije que lo que me importaba, era la fidelidad hacia mi. Ellas dos, están del lado de mi hermano Mustafa, están del lado de Mahidevran. Los amigos de mis enemigos, son mis enemigos también, así que vuelvo a preguntar, ¿Estás de mi lado o debo considerarte un enemigo también?— Balibey pensó en retractarse y pedir que el compromiso no se realizara, apoyar a Raziye era apoyar a Rustem y a la Sultana Hürrem, pero... Aquella actitud fría y firme de la Sultana, era atractiva.

—Usted Sultana, estoy con usted— Raziye no pudo evitar sonreír, se acercó a él y colocó sus manos sobre las de Balibey. —¿Sultana?

—Me gustas, estoy confiando una vez más en tí.
Balibey... Aún cuando seas mi esposo, aún si me llegó a enamorar de ti, si apoyas a la mujer que intentó matarme una vez, te mataré a ti.— Balibey parpadeó un par de veces, la mirada de Raziye, le recordaba a la mirada del sultán Solimán, sabía que ella podía hacerlo, tenía el poder para eso,  la mujer que estaba frente a él era peligrosa, no era una niña, no pensaba igual que la Sultana Mihrimah, ella se veía cruel y eso le gustaba aún más, no podía negar que le gustaba ese carácter altanero, le gustaba la Sultana Raziye.

O hala kalbinde SolimánDonde viven las historias. Descúbrelo ahora