Era la noche se bodas, Mehmed había decidido tener la celebración el mismo días que sus hermanas, pronto él tenía que ir a una provincia, quería ir a una lo más pronto posible, casarse era el primer paso para que su padre le permitiera ir a gobernar.
Mientras caminaba por los pasillos pensaba en las palabras que antes había cruzado con la princesa Ana, quien ahora, era su esposa. Ella le dejo en claro que no debía sentirse como si la estuviera obligando, ella había aceptado porque así lo deseaba.
Al abrir la puerta esperaba ver a la princesa Ana esperando por él en medio de los aposentos, pero Ana estaba mirando uno de los libros, le pareció extraño, que estuviera leyendo con el velo puesto y que a causa de eso hubiera que hacer su cabeza hacia abajo para poder visualizar las letras.—Ujum— Mehmed aclaró su garganta para llamar su atención, Ana cerró aquel libro rápidamente y lo dejó a un lado, Mehmed no pudo evitar reír al verla ir hasta su lugar apresurada. —se veía interesante ¿Qué leía?— Ana rió también, sintió sus mejillas arder, había sido una vergüenza que la encontrará así en lugar de lo que debería hacer según la tradición, pero el príncipe no parecía molesto.
—Creo que he arruinado el inicio de la noches de bodas— Mehmed se acercó a ella para poder retirar el velo y dejarla estar más cómoda sin él, Ana sonrió ampliamente, aún estaba el sonrojo en sus mejillas. —¡Lo siento!— Mehmed negó moviendo su cabeza.
—Creo que fue adorable, pero dígame qué leía.— por naturalidad, Mehmed tomó asiento en la cama y Ana no tardó en colocarse a su lado también.
—No es una novela conocida, lo compré a un joven, no es conocido. La trama es interesante, una mujer orgullosa que aprende a dejar de ser tan fría para no lastimar a la única persona que ama, pero está persona es un pobre marinero, muchas cosas se entrometen entre ellos dos.
—Una historia de amor, entiendo... He leído algunas de ellas. Me gustan, los dos personajes se enamoran y demuestra su amor de la manera más hermosa— Mehmed dijo aquello mientras miraba el rostro de Ana, ella sonrió y pasó su mano por la mejilla del principe, cosa que le hizo estremecer.
—Existen muchas cosas hermosas en estos libros, sabe cuál es mi momento favorito del romance... Cuando llega el momento, del primer beso de los protagonistas.— Ana sonrió, se acercó al rostro de Mehmed hasta en punto en el que ambos podían sentir la respiración del contrario. —Siempre existe ese acercamiento, sus miradas chocan y sus labios tienen ese pequeño temblor, porque esperan a juntarse, esperan a que alguno de los dos corte la distancia....— eso estaba pasando entre ellos en ese momento, Mehmed acarició los cabellos de Ana, colocó su mano justo detrás de su cabeza, era verdad lo que Ana decía, siempre alguno de los era el que terminaba cediendo, y en ese momento, Mehmed se apresuró a juntar sus labios con los de su esposa, Ana correspondió a ese beso, no pudo evitar abrazarlo y dejar que sus cuerpos cayeran suavemente sobre aquella cama, ninguno se detuvo para hablar si lo que hacían estaba bien para ambos, solo dejaron que cada uno recorriera todo el cuerpo contrario haciendo que sus almas se unieran y fuera una sola.
Ninguno estaba seguro de que sentían por el otro, era más que solo obligación, al menos para Mehmed, aquel compromiso no había sido una mala decisión y sabía que estaba disfrutando de estar con la princesa, le gustaba la sensación que tenía en su estómago.
Ana no entendía el sentimiento, sabía que eso iba a pasar, pero no había imaginado que iba a ser así, se sentía bien y cómodo, no era molesto.... Podía decir que aquello, era hermoso.
Ahora los dos estaban unidos por la ley de Allah, estaban unidos... En cuerpo y alma.
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O hala kalbinde Solimán
Fanfictionsegunda parte. (busca en mi perfil la primer parte para que puedas entender) Ellos nunca murieron. Están de regreso. Solimán tiene cuatro hijos mayores. Solimán sigue teniendo presente a Zahra....¿cómo explicará todo a sus hijos? una invitada en...