Renata se despertó, fue al baño dándose una ducha rápido, se puso un vestido rojo y se hizo una cola. Bajo las escaleras y un olor a panqueques hizo que su estómago se removiera, se acercó rápidamente a la cocina y tiro un grito cuando vio a sus amigas, Hermana y madre preparando el desayuno.
-¡¿Qué hacen aquí?! ¡Me asustaron¡
-Te vas a ir de viaje Hoy, ¿No te acuerdas?
Se puso a pensar unos segundos, Sí. Después que se acabará la fiesta, de la boda de josh no había vuelto a ver jones más. Pasaron varias semanas y ella lo tomo a la ligera, miro el calendario viernes, Era hoy. Soltó un suspiro y tomo asiento en unas de las sillas del comedor, habían varios platillos. Tomo un panqueques y empezó a comérselo. Miro el reloj de la pared. Las 8:50.
- No te desesperes, renata- Dijo su hermana mientras empezaban a desayunar.
- No estoy desesperada, solo que jones es muy estricto- Tomo jugo, observando a su madre.
-Vaya- Juana Y Tamara se rieron- Ya preparamos tus maletas, tienes todo lo necesario.
-Es enserio, Gracias- Terminó de comer sus panqueques.
- Lo entendemos esta semana a estado muy apurada- Su madre comentó y todas asintieron.
-Gracias.
Empezaron a hablar de temas triviales, luego de desayunar subió a ponerse unos tacones, ya que estaba bien vestida y adecuada para la situación. Bajo los escalones, su hermana estaba hablando con sus amigas, y su madre se acerca.
-¿Qué sucede?
-Hay un auto esperando por, TI- su corazón empezó a latir rápidamente- no es el Jones.
-Ammm.. Gracias, por decirmelo. Pensaba irme en mi carro.
-las maletas la entraron en el auto- renata, subió una ceja y asintió. Su madre se despidió y las demás.
Salió de casa, y habia un hombre esperandola. Y lo que menos quería era hablar con pedro. Abrió la puerta del auto.
-Espera, renata- Las mejillas de ella se inflaron y dejó salir el aire.
- Holaa.. ¿Que sucede?
Pedro estaba vestido como un todo un veterinario, su pelo estaba bien peinado, se acercó a ella y soltó un suspiro de resignación.
- Te quiero pedir disculpa, por besarte.
- Esta bien, todo esta olvidado- El se quedó en silencio- así que espero que pases un buen día.
-Buen viaje... Renata- Hablo un poco decepcionado, ella lo entendía, pero no podía corresponder. Entró al auto, Y se dirigieron al puerto. Habían muchas personas, algunos hombres le ayudaron con las maletas y se empezaron a encaminar a un avión. De color blanco y con un nombre bien detallado "Jones", miro todo a su alrededor no había nadie sólo ella y los hombres. Subió las escaleras y entró al avión, era muy ancho y tenía mucho espacio, avión privado.
- Buenas Renata- la voz ronca de jones hizo que su corazón explotara como una palomita, se volteó y se quedó pasmada. Tenía un suéter blanco y unos pantalones negro con zapatos negros, brillantes. El cabello estaba a los lados, caen lasios en sus hombros. Y por alguna razón sus ojos brillaban más de lo común. El ambiente se Sintió caliente, entró ellos dos.
-Buenos dias jones- Le sonrió un poco nerviosa, jones tomo asiento y luego Renata.
-Espero que el viaje de negocios sea de su agrada.
- Lo hare excelente- comentó segura.
- ¿Tanto como me deseas?
- No te deseo jones- El sonrio- esto es sólo es negocio.
- Bien, eso es lo que quiero. Pero mirame a los ojos, cuando digas algo.
- Lo hago- Ella se encontró con la mirada oscura de jones, y la dejó fija en el. No debía demostrarle que tenía poder de seducción sobre ella.
- Renata, me permite preguntarte algo- Ella asintió- ¿Tu haz tenido pareja?
- Si- se quedo observandolo, el sólo sonrió, Y siguió tomando vino.
-¿Y cuantos?
-Umm.. Uno sólo- Lo miro extrañada- ¿Por qué la pregunta?
- curiosidad.
- ¿Usted? Se ve de mucha experiencia- El sonrió de medio lado- Cualquiera piensa que ya estas casado.
-Eres la única que piensa eso- Renata balbuceo unos segundos.
-¿O no se lo han dicho?
- No, Dime algo nuevo.
-¿Siempre haz sido tan intenso?
El se quedó en silencio, mirando detenidamente su rostro.
- Si, pero depende con quien- Se mordió el labio inferior- Renata, ¿Acaso Tu eres... Virgen?- se quedo en silencio, esta conversacion se estaba saliendo de los negocios. La ponia la muy nerviosa en la forma en que la miraba. ¿Qué le importaba eso? Se quedo en un debate si responder o no, pero sus mejillas se volvieron rosadas- Eso es un sí.
-¿Qué hay de malo?- pregunto desinteresada.
- Por algo te dejaron devastada.
-¿Qué? Puedo sobrevivir sin un hombre.
- Si, pero Tu mirada dice otra cosa- Evita rodar los ojos, Y mira por la ventana.
-¿Eso que?- Lo volvió a mirar desafiandolo, debió mentirle en eso de que era Virgen, miro otra vez por la ventana- No te creas tanto, Jones.
- Así me haces sentir- Siente una respiración cerca y voltea su rostro, encontrándose con el.
-Deberia..
- Me encantaría ser el que te haga disfrutar de lo que te andas perdiendo- Renata se sonrojo y la mirada de el recorrió su rostro- Quiero hacerte mía- Las palabras no salían de su boca-¿Por qué estas tan nerviosa renata?
-¿No es normal?- pregunto histérica.
- De ti, No. Siempre andas a la defensiva.
- Lo estoy, por eso alejate- bueno, no quería que se aleje, ¿Acaso, le daría puerta abierta tan rapido..?
-Pidelo-
- Jones..- Ella se levantó alejandose- Negocios.
- tremenda niña - Dijo con una sonrisa provocadora.
-¿Señor? Lo llaman por teléfono- La azafata entró
El cerró los ojos unos segundos con frustración. "¿Por qué tenían que llamar ahora?" la observo unos segundos, y le sonrió con una sonrisa que podría significar cualquier cosa. Salió a tomar la llamada. ¿Qué pretendía el?
Renata intenta calmar los latidos de su corazón, y toma asiento. Borrando todo tipo de pensamientos inapropiados, Que el le estaba provocando.
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Mr. Cristian Jones.
Random- Se me olvida que estoy tratando con una mujer que no a estado con un hombre en la cama- Dijo agitado acariciando su mejilla sin evitar sonreír, renata estaba molesta por dejarse llevar. - No lo vuelvas a hacer. -Una mujer que disfruto cada segu...
