Capítulo 8

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— Dormirás aquí — yoongi señala la puerta de la habitación de invitados.

Las mejillas de Taehyung se calientan y enrojecen por los vagos recuerdos que en esa misma habitación vivió hace una semana.

Ve a su alfa alejarse hacia otro lugar y lo sigue, se da cuenta que es otra habitación, una más grande.

Yoongi ignora todo lo que ese omega dijo, desde que subió al auto no para de hablar, no puede cerrar la boca unos putos minutos que ya están colmando toda la paciencia de él.

— ¿No vamos a dormir juntos? — pregunta el omega.

Yoongi vuelve a ignorarlo luego que otra vez repite la misma pregunta, quita su camisa por su ropa de dormir y sale de la habitación ignorando al menor.

— ¿Dormiremos juntos? — vuelve a preguntar.

Lo admite, se siente un poco dolido por la forma de actuar de su alfa, él creía que sería diferente, que vivirían juntos como una pareja.

— ¿Por qué me ignoras? — baja la mirada con tristeza.

— Porque no quiero escucharte, ven — pide señalando el mueble a su lado.

Emocionado el confiado omega se acerca hasta el alfa, está por sentarse a su lado cuando el otro se aparta, alejándose de él.

Antes de poder reclamar, yoongi lo calla, él quiere hablar primero.

— Debes tener en claro que el que estés aquí en mi casa es por obligación y el puto orgullo de alfa que no me deja sacarte, no mientras tengas esa marca en el cuello.

El corazón de tae se apreta con tristeza al caer en cuenta en las palabras que el otro dice.

Jimin tenía razón, él no quiso hacerle caso.

— No me tutees que no somos amigos, no somos conocidos, no somos nada, simplemente eres el error más grande de mi vida que aún no sé resolver.

Las crueles palabras de yoongi hace que Tae baje la mirada con tristeza al igual que su omega esconde la cola y dobla sus orejas retrocediendo a esconderse.

Su omega es igual que él, un romántico empedernido que lo único que desea es poder encontrar la felicidad.

— Quiero que entiendas las reglas, no quiero que me hables, no quiero que me mires, no quiero que salgas y si por algún motivo nos encontramos en la calle solo actúa como si nunca en tu desgraciada vida me hayas conocido.

El menor sabe que la época de ahora no obliga a los de su linaje que se dediquen solo al hogar pero al parecer Yoongi pensaba lo mismo que sus ancestros.

— Pero, yo debo trabajar — susurra intentando que no se escuche.

Pero el mayor lo hizo.

— ¿Qué parte de lo que te dije no entiendes? ¿Tienes problemas de entendimiento o qué? — gruñe furioso acercándose.

Taehyung quiere retroceder a esconderse, tiene miedo, mucho miedo pero se queda estático.

Yoongi se da cuenta de su reacción y rueda los ojos con fastidio levantándose del asiento para irse.

— No soy un prisionero.

Detiene sus pasos al escuchar ese sonido con sus desarrollados sentidos, gruñe provocando que el menor suba sus piernas al asiento intentando protegerse.

— No eres un prisionero, no eres mi omega, no eres mi amigo, solo eres una obligación y un error en mi vida.

Gruñe una última vez y retoma su camino hasta su habitación, cierra la puerta con fuerza e ignorando ese malestar en su corazón, se acuesta a dormir sin importarle los sollozos que escuchó durante toda la noche provenientes de la otra habitación.

Taehyung despierta asustado luego de pasar llorando por horas hasta que su cuerpo decidió dejarse llevar por el cansancio.

Está triste.

Muy triste.

Su alfa y su humano no son como él creía que eran, conocía que yoongi era tosco y obstinado pero anoche demostró ser más que eso.

Nuevamente su omega está escondido sin aparecerse, él apenas tiene ánimos para levantarse, por la hora puede darse cuenta que falta poco para ir a trabajar.

Él no es un prisionero, tiene derecho hacer su vida, a trabajar.

Ignorando la orden del alfa se levanta para darse un buen baño que es necesario para poder aguantar un poco el día de arreglar los libros.

Coloca un gran buso azul en su cuerpo, dándose una última mirada al espejo sale de la habitación.

La casa está toda oscura por lo que decide encender las luces para apreciarla mejor.

No es como la que vivía con jimin, esta es apenas un apartamento con una sala mediana, un pequeño comedor y una cocina que está separada del lugar.

Ingresa a esta revisando las cosas para preparar un desayuno para él y tal vez para el alfa.

Anoche lo pensó un poco mejor, no pierde las esperanzas, tal vez con el tiempo su alfa cambie y puedan relacionarse mejor, todo pasó de imprevisto que lo sorprendió pero en su caso lo aceptó.

Siempre deseaba tener una familia, un buen alfa, aunque yoongi no lo sea, tal vez puede que poco a poco se acostumbren uno al otro y se lleven mejor.

El mayor siempre que trabajaban juntos se encargaba de protegerlo de los alfas tontos que querían aprovecharse de él, siempre le agradeció esto aunque no recibiera una sonrisa.

— ¿Quién te dijo que toques mis cosas?

Se sobresalta soltando el cubierto por esa profunda voz de adormilado, levanta su cabeza mirando al alfa que está sin camisa dejando ver su perfecta piel como la porcelana.

Esa piel que siempre le gustó.

— Lo siento, no sabía que no podía tocar las cosas, solo quise hacerle el desayuno.

Baja la mirada con miedo, no lo sabe, no sabe porqué el mayor le da tanto miedo.

— No pienso comer esa porquería y agrega eso que te dije a la lista de reglas — gruñe.

Yoongi no puede creer esa cara de inocente y desamparado que el omega tiene.

— No cocino malo — susurra.

Siempre cocinaba en la casa de jiminie y a todos le encantaba su comida, namjoon siempre pedía más al igual que el maestro en la cocina, su jin hyung.

— ¿Quién te dijo que me hables? Además no quiero comer nada de lo que tú prepares.

No lo entiende, no sabe que hizo mal para que el mayor lo trate de esa forma.

Suspira de alivio cuando el mayor sale de la cocina, sus ojos se llenan de lágrimas pero no quiere que caigan, las seca con su buso diciéndose mentalmente que no pierda las esperanzas.

Desayunó solo, ahí sin nadie que lo acompañe, sin la risa de jimin a su alrededor, el alfa salió sin darle una sola mirada, su corazón se entristeció más.

Quiere gritar.

Quiere hacerlo, lo desea desde el fondo de su corazón pero hace años aprendió que la vida es muy dura y él esta obligado a ser fuerte.

Salir de esa nueva casa hasta su trabajo fue muy difícil, demasiado para él que no tiene carro, el mayor se fue y lo dejó sabiendo que iban al mismo lugar.

— Buenos días — llega con la respiración entrecortada del cansancio.

— Llegas tarde, Taehyung — namjoon lo regaña.

— Lo siento — hace una profunda reverencia en disculpa — Solo que..

Se queda mudo viendo detrás de namjoon, ahí está yoongi mirándolo con una intensa mirada como si lo quisiera desaparecer.

Y él también tiene ganas de desaparecer pero no solo de ese lugar.

Mi Error (Yoontae)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora