Esa tarde Allen me llevó a comer helados y a ver una película, incluso llamó a mi tía para que no haya problema con que yo llegara tarde. Estar cerca de Allen siempre me permitía sentirme bien, sin depresiones o preocupaciones.
Al llegar a casa me dispongo a irme a mi habitación para escribir en mi diario todo lo que hicimos, pero en el pasillo del segundo piso escucho una voz proveniente del cuarto de Jenna y luego distingo que esa es su voz.
-Ese hijo de ....- la escuche enojada.-No se saldrá con la suya....nunca.
-¿Jenna?-dije asomando la cabeza por la puerta que estaba abierta.
-¡Oh querida, llegaste!-dijo un tanto alegre.
-¿Qué es todo eso?- dije refiriéndome a todos los papeles que estaban tirados en su cama.
-Oh, nada... -dijo mientras ocultaba los papeles- ¿Cómo te fue hoy?-preguntó para cambiar el tema.
-Te conozco Jenna, sé cuando me ocultas algo.-dije mientras me sentaba a su lado en la cama para ver que los
papeles que estaba allí. Tenían mi nombre.-¿Qué es todo esto?-pregunté confundida.
-Esta es la razón por la cual tu padre quiere llevarte con el.
-Él no es mi padre.-dije un poco enojada- ¿Cuál es la razón?-pregunte dudosa de en realidad querer saber la razón.
-Mi madre era una mujer adinerada que siempre quiso que nosotros tengamos hijos para ella poder tener nietos, en eso llegaste tu y le robaste el corazón. Cuando tu madre murió, mi madre se preocupaba para que a ti no te faltara nada, pero al ver que enfermó quiso asegurarse de que tu estés bien el resto de tu vida y de que seas siempre feliz, por lo que te dejo toda su fortuna solo a ti.
-¿A mi?-pregunte asustada.- pero que tiene que ver eso con que ese señor quiera llevarme.
-Con que puedes reclamar tu herencia cuando quieras, mi madre no impuso una edad para que la obtuvieras, pero yo siempre quise que la reclames cuando tengas 18 años, pero al parecer tu padre quiere tu custodia para poder tener acceso al dinero.-dijo mientras mostraba los papeles que confirmaban lo que me decía.- lo que no entiendo es como el sabe de la herencia.
-¿Eso quiere decir que soy rica?
-Si Querida.
Luego de la noticia de Jenna no dirigimos a la cocina a preparar algo para cenar, pero aún no me lo podía creer. Soy millonaria.
Al siguiente día no pude evitar contarle todo a Allen sobré lo que me había dicho mi tía en la hora de almuerzo.
La siguiente clase a la que asisto es educación física y es la única clase que no comparto con Allen, además de que odió hacer cualquier esfuerzo físico.
La maestra de educación física nos dividió en equipos para jugar fútbol. Nunca en mi vida he jugado o visto fútbol por lo que cada vez que me lanzan la pelota, huyo. Termine totalmente agotada y con ganas de morir, pero sé que mis deseos no se cumplirán.
-Hola Estúpida.-escuche decir a una voz que ya me había insultado antes.-Pensé que te había advertido de alejarte de Allen, no que te convirtieras en su novia.-dijo la voz que ahora reconozco como la de Tara.- por tu bien te recomiendo que termines con esa relación, el no es para ti.-dijo en un tono tranquilo.
-Vete a la mierda Tara- dije ahora enfrentandola cara a cara.
Tara se sorprendió bastante al ver en que tono le hablé, pero no me importa Allen es mío y nadie me lo quita.
-¿Cómo te atreves....- dijo mientras alzaba la mano para golpearme, pero Allen la detuvo tomando su mano.
-No te atrevas tú a tocarla- dijo con voz firme. Me acercó a el con sus brazos hasta que estuvimos uno frente al otro.
Me besó, sus labios contra los míos me daban una sensación electrizante que añoraba. Fue un beso suave y corto que me dejó con ganas de más, pero aún así no pude evitar sonreír como boba y morderme el labio inferior.
Tara se sorprendió de que él me defendiera, pero es lo más lógico dado a que el es mi novio :3
-¿Estas bien?- me pregunto al ver que finalmente Tara se marchaba indignada.
-Si- dije como un susurro.
-Ven, te llevare a casa.-me respondió.
-No quiero.
-¿No quieres que te lleve o no quieres ir?
-No quiero ir.
-Ok.-dijo mientras me tomaba en sus brazos
-¿Me vas a secuestrar de nuevo?
-Si
-Genial-me límite a responder para ver que tenía una sonrisa en sus labios.
Esa tarde fuimos a su casa. Su hermana siempre se alegraba al verme, dice que no había visto a su hermano más feliz que después de que me conoció, su hermano en cambio dice que le alegra saber que su hermano no es gay. A la madre de Allen le fascina la repostería y siempre prepara pies y cosas muy dulces.
-Hola Edith, que bueno verte de nuevo.-dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-Hola Andrea, es bueno volver.
-Allen debería traerte más seguido-dijo mientras sacaba una bandeja de galletas.-¿Se les ofrece algún aperitivo?
-Tal vez luego mamá-contestó Allen mientras me tomaba de la mano y me llevaba a su habitación
La habitación de Allen es enorme y parece más un cuarto de música que una habitación. Allen toca un total de 5 instrumentos entre los que están el piano y el violín.
Allisson, la hermana de Allen, toca el piano al igual que su hermano y cada vez que puede se cola a la habitación de su hermano para poder tocar.
-Allison ¿qué haces aquí?-dijo mientras entrábamos.
-Es que tu no estabas...y yo quería tocar un poco-respondió un poco temerosa.-Lo siento.-dijo mientras salía de la habitación.
-¿No crees que deberías dejarla tocar?
-No es porque no toque, es que no me gusta que ande husmeando en mi habitación cuando no estoy.
-¿Tocarías algo para mi?-dije para cambiar de tema.
-Claro-dijo con una sonrisa mientras se sentaba en el banquillo.
Justo en ese momento una hermosisima melodía llenó la habitación, era tan hermosa que no pude evitar llorar y ahí fue cuando la melodía termino.
-¿Qué sucedió?-pregunto Allen y pude ver en sus ojos preocupación.
-Nada... Es sólo que... La canción es bellísima.-dije aún llorando.
La melodía era una combinación entre tristeza y alegría y puede parecer loco, pero me sentí identificada con la melodía.
-Esa es mi canción favorita.-dijo mientras se sentaba a mi lado y me abrazaba fuerte.
-Ahora es la mía también.
Muchas Gracias a:
Saranghae! <3
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El Cáncer de Edith
Fiksi RemajaTodos en mi vida mueren o simplemente desaparecen, es como si mi propia existencia fuera una amenaza a la humanidad. Siempre estoy sola, porque creo que así puedo proteger a todos de todo lo que representa estar cerca de mí.
