28.

282 12 0
                                        

- Está bien. Mañana estará perfectamente.- Se va y yo sonrío.

- ¡¡Lo esta bien!!- Jessi salta de alegría y veo a Nick y Sophie acercarse por el pasillo.

- ¿Está bien?- Pregunta Nick alterado.

- Tranquilo...- Sonrío. -Ella está bien, mañana mismo se recuperará.- Sonríe y mira alrededor.

- ¿Dónde está?- Pregunta y apunto hacia la puerta blanca que tenemos enfrente.

- Vamos.- Dice Sophie y entramos los 4 en la sala.

Vemos a Lorelay en la camilla comiendo flan. Sonrío y mira a Nick con sus brillantes ojos azules.

- ¡Papi!- Deja en flan a un lado y alza sus manitas para que le abrace. Nick se acerca y la abraza. - Tenía miedo...

- Ya pasó, Lo...- La tranquilizaba y se separa de ella un poco. Me mira a mí y sonríe.

- La tarta estaba muy rica.- Sonríe y coje el flan de nuevo. -¿Quieres de mi flan?- Me acerco y pruebo el delicioso postre.

- Riquísimo.- Digo y se ríe. Mira a Jessi y luego de nuevo a mí.

- Le debes un caramelo, acertó con las nueces...- Saco de mi bolsillo el caramelo rosa y se lo doy.

- ¡¡Bien!!- Dice y se lo mete a la boca.

- ¿Cómo que le debías un caramelo?- Pregunta Sophie y la dos niñas se ríen.

- Si acertaban de que era la tarta le daba un caramelo.- Sonrío y ella igual.

- Nunca vas a cambiar, ¿verdad?

- Te prometo que no.- Nos reímos y Nick me abraza, igual que Jessi a Lorelay.

[...]

- ¿¡Dónde estabas!? ¿¡Con alguna zorra verdad!?- Me grita Helen justo cuando entro a casa.

Miro a mi mujer y lleva un vestido negro que usa para trabajar. Tiene el ceño fruncido y se le ve muy cabreada, voy hacia la cocina ignorándola y abro la nevera.

- ¿¡No vas a contestarme!?- ¿Porqué me culpará de algo que no tiene pruebas? Miro el interior de la nevera y saco una pequeña botella de agua. - ¡¡Zack!!- Me llama y bebo un poco del agua.

Recuerdo esta misma situación con la pelea de Sophie y Helen cuando empezó a beber agua ignorándola. Sonrío al pensarlo y veo su mirada enfadada fijada en mí. A veces me arrepiento de haberme casado con ella.

- ¿¡Por qué llegas tan tarde!?- Me tira la botella al suelo de un manotazo y se me ocurre divertirme un poco con ella.

- Estaba pagando a unas mujeres para satisfacerme sexualmente.- Abre la boca sorprendida y yo sigo serio, quiero ver la confianza que tiene en mí.

- ¿¡CÓMO PUEDES HACERME ESTO!? ¿¡ESTAS LOCO!? ¡VENIR A ESTAS HORAS...!- Seguía gritándome pero no la escuchaba. Veía la vena de su frente y su dedo apuntándome amenazante. Todo ocurría a cámara lenta, sus labios subían y bajaban a cada palabra. Su ceño fruncido hacían visibles sus pequeñas arrugas entre ceja y ceja. Aunque ahora veo que no tiene mucha confianza en mí.

- Cállate y escucha.- Le dije y seguía gritándome, la agarré bruscamente de la cintura y la besé para que se callara. Intentó apartarme pero después de unos segundos siguió el beso y me aparté de ella. -Ninguna mujer puede satisfacerme como lo haces tú.

- ¿Y dónde estabas?- Se tranquilizó un poco y pude hablarle sin alzar la voz.

- En el hospital, fui a ver a Lorelay.

- ¿Qué pasó?

- Reacción alérgica a las nueces.

- Ah...- Dice cortante, me mira con sus ojos oscuros y se aparta un poco de mí. -Normalmente estás mucho con ellos.

- Son mis amigos, Helen...

- No me gusta como te mira Sophie.

- ¿Pero qué dices?- Me río - Somos amigos.

- Si tan amigo eres vete con ella.

- Pero amor...- Suspiro -Eres tú la que llega tarde por las noches.

- ¿Qué quieres decir?

- Jessi te necesita y tú no estás. Cada día me pregunta dónde estás y me duele decirle que llegarás tarde de nuevo. Ella te hecha de menos y tú me culpas de estar con ellos demasiado, no quiero dejar a Jessi sola en casa conmigo sin su madre. No quiero que piense que a su madre le importa más su trabajo que ella.

Se quedó sin palabras, solo pudo bajar la cabeza y alejarse hacia la puerta.

- ¿Dónde vas?- Pregunto y ella coje las llaves junto con el abrigo.

- Lejos de tí.

Cierra la puerta fuertemente y me quedo parado en el sitio. Suspiro y cierro los ojos. Quiero que cuando los abra nada de esto haya ocurrido y estemos igual que antes. Abro los ojos lentamente y veo a Jessi mirándome extrañada con el oso de peluche en una de sus manos con su pijamita rosa.

- Papi, ¿qué haces?- Pregunta y ojalá lo supiera.

- Nada...- Paso la mano por mi frente y bufo.

- ¿Dónde está mamá?- Miro la puerta y después a mi hija que espera una respuesta donde su madre no se vea como una maldita egoísta. -Lo que es-.

- Está trabajando.- Peor que decirle que se ha ido por mi culpa.

- ¿Tan tarde?- Se frota el ojo y bosteza

- Si.- Miro sus ojos entrecerrados. -¿Tienes sueño?

- Me ha despertado el sonido de la puerta, ¿ha venido alguien?

- No... Sólamente la abrí para ver si llovía y se cerró de golpe por el viento.- Cualquier excusa es buena.

- Antes oí a mamá...

- En el teléfono, ella me llamó.- Me miro apenada.

- ¿Estábais discutiendo?- Preguntó y puso un puchero demasiado tierno para mentirle.

- No, todo está bien. Vete a la cama.- Demasiado tierno para mentirle pero lo he hecho. Me sabe malo decirle mentiras.

- Pero papi...

- A la cama.- Interrumpí y ella sin rechistar da pequeños pasos hasta la escalera y sube lentamente.

Tan pequeña y su madre no le hace caso. A veces pienso que fue un error casarme con Helen, me arrepiento de haberme ido a Italia y no quedarne con Sophie cuando tuve oportunidad. -Zack, eso es muy egoísta- Lo sé, pero Nick está con ella y la quiere muchísimo. Cuando dejó a Lo conmigo para que la cuidara tuvieron una cena romántica en uno de los mejores restaurantes de la ciudad, hace muchísimo que no paso tiempo a solas con Helen. Prefiero hacerle caso a mi Jessi para que no se sienta ignorada. Creo que este matrimonio no va a durar mucho.

ObsessionDonde viven las historias. Descúbrelo ahora