Treinta Y Cinco.

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Extrañaba a Seung todo el tiempo, las video llamadas no bastaban, tampoco los audios que Miah enviaba para lo que lo escuchara carcajearse o sus ruiditos cuando esta jugando, mucho menos los videos, me entraban unas ganas de querer correr y tenerlo entre mis brazos.

Los ensayos eran pesados e intensivos, apenas y tenía tiempo, el cuerpo me dolía, los pies me ardían y tenía ampollas. Estabamos todo el tiempo juntos que hubo algunas peleas y no conforme con eso tratábamos de darnos nuestro espacio y no había día que alguno no se ofendiera por no tener la atención del otro.

Entre promociones y tiempos libres, Miah trajo un par de veces a Seung solo unos segundos, entendía que ella tenía que seguir con su taller y estaba en un proyecto importante, se alegro tanto de verme que rodaba mi cuello con sus bracitos y recibí besos llenos de baba en la mejilla, Miah le enseño a dar besos y besos voladores. Claramente se fue llorando y le decía que no a su mamá cuando me lo quito de los brazos porque ya se tenían que ir, yo tenia una entrevista y ella una junta.

También la extraño a ella, comer juntos con nuestro niño, turnarnos para cuidarlo y por la noche, cuando el duerme tener un momento para los dos, ya sea íntimamente, como solamente ver alguna película que nunca terminó de ver, entre caricias, besos, abrazos, a veces me pregunto su vale la pena sacrificar todo este tiempo, incluso me odio cuando veo a mi hijo llorar por no querer separarse de mi, pero si no fuera por esto no pudiera darle una buena vida y no podría apoyar a Miah como ahora lo hago.

Mi hijo comenzó a gatear y a andar andar de aquí para allá en el andador con más facilidad siendo la pesadilla de su madre, tenía ya infinidad de videos que veía cada noche sonriendo y extrañandolo, comenzó a hacer travesuras, como sacar todo de los cajones, agarrar comida como sin vergüenza y metersela a la boca, que decir de escabullirse debajo de la mesa y pretender que su madre no lo ve, salirse de la bañera, incluso tengo un video dónde está colgando de la sillita y cuando se cae al suelo de forma peligrosa no llora si no que se ríe y comienza una carrera gateando a toda velocidad hacia la cocina en donde va directo a donde Miah guarda sus galletas y espera llamándola con pujidos.

Mi hijo se había vuelto travieso y necio, Miah me platicaba de la paciencia que tiene que tener cada vez que el quiere algo o hace berrinche porque no obtiene galletas o simplemente la atención de su madre, también me cuenta que anda vagando por el departamento y cuando ve que no hay nadie con el o se siente solo, llora para que Miah vaya con el, en el taller es un peligro, hay abujas, tablas, maniquíes, si intenta ponerse de pie o se agarra de algún objeto puede venirsele encima y ninguno de los dos quiere molestar a nuestros padres para que nos ayuden con su cuidado, le sugerí a Miah que dejara su trabajo por lo menos un año, me dijo que entonces también me quería en el departamento cumpliendo con mi labor de padre, tuvimos una discusión pero tiene razón, ella carga con el a todos lados, intenta darle toda su atención y cuidarlo pero también tiene que trabajar, no por necesidad, pero si para no volverse loca, estudio cinco años y se esforzó tanto como para quedarse en casa con un bebé haciendo labores del hogar... Pues no, no estuvo de acuerdo, así que en mis tiempos libres me propuse ir con mi hijo, no confío en el staff para que lo traigan y lleven solo a él y no sería correcto, no dejan de ser extraños para el y el no se va a fiar de ellos fan fácilmente.

Hoy es uno de esos días de práctica en dónde puede estar el con nosotros porque no son intensivos y no hay tanta gente.
Miah vino a dejarlo y yo lo recibí de la mejor manera para que no llorara por ella, ya tenia algunas papillas del super mercado para el, así que con eso lo chantajee, en mi estudio había repisas, así que cambié algunas cosas de lugar, sobre todo las que tenían valor para mi, saqué de su mochila el shooky y se emocionó al verlo, Miah había empacado todos los muñecos y mi hijo hacia ruidos y festejaba cada que veía que sacaba uno y se lo enseñaba, lo movía frente a él haciéndolo sonreir de oreja a oreja y enseñar más esas ensias rosadas, me había sentado en el suelo con el para jugar pero estaba interesado en las luces del tablero de mezcla.

YG: no, no puedes -se puso de pie en la pata del escritorio y pretendía querer alcanzar- eso no es para jugar... -Hizo un ruido de garganta inconforme- estas mas alto... Estas creciendo muy rápido -palmee el suelo pero el seguía aferrado a ese tuvo, tuve que ir con el para sentarme en la silla y dejarlo ver el tablero de lejos- algún día lo entenderás -bese su mejilla regordeta, veía con atención y curiosidad todo el tablero y cuando alguna luz parpadeaba su atención se iba ahi- aprieta aquí -le señale un botón que no tenia importancia pues todo estaba apagado, me miró sonriendo como preguntándose si de verdad podía hacerlo y lo senté sobre el escritorio, tímidamente palmeo el botón y después otro- ¿te gustan? Entonces te va a gustar el piano... -lo quite de ahí y le enseñe el piano, lo observó de igual forma pero no hizo amago de tocarlo, lo acomode en el regazo para que no cayera y toque una tecla, se sobresalto al escuchar el sonido y después sonrió complacido, toque otra, lo mismo- hazlo tú -le acerque la mano y con su dedo diminuto aplastó la tecla haciéndolo sonar, emoción al máximo, pataleando y moviendo los brazos, no pude evitar sonreír, hacía eso cada que tocaba una tecla con su dedito índice y volteaba para celebrarlo conmigo, lo abrace emocionado de compartir este momento con el, toque estrellita para el, lo deje en el suelo con sus peluches al rededor, me observaba mientras tocaba y cuando acabe gateo hasta mi para venir a mis brazos de nuevo- ¿ya tienes sueño? -me negó con la cabeza- no, no tienes sueño... -me senté junto con el en el sillón trayendo una ves más los peluches, no duró mucho, quería bajarse e ir de nuevo al mueble dónde había cosas varias.

La puerta tocó y mi hijo volteo a esta.

YG: adelante -Namjoon entró con Jungkook y como si fuera flash, mi hijo gateo hasta mi para apoderarse de mis brazos y protegerse.

JK: ya nos dijeron que estuviste de traviesos -agarra los muñecos que mi hijo reclama apuntandolo- ven a jugar conmigo si no, no te los doy -los llevo atrás de su cuerpo.

Eso bastó para que Seung llorara.

N: ¿a eso viniste? ¿A hacerlo llorar?

JK: no creí que llorara, lo siento Seung -dejo algunos en el sillón y yo le pasé a Shooky pero el quería a RJ, lo abrazo recargando su cabeza en mi hombro y le agarro las orejas con sus manos.

YG: vinieron cuando se va a dormir -lo abrazo para que esté calentito, esconde la cabeza para no verlos en mi cuello.

N: estaba ocupado -se disculpa- van a pedir de comer, veníamos a avisarte...

YG: ¿en dónde están?

JK: en la sala de prácticas... Estabamos en el estudio de Namjoon pero es más grande la sala de prácticas y pensamos que Seung querría jugar ahí.

N: solo Tae y Jimin estaban en su estudio, no se que estaban haciendo...

JK: y Hobi hyung estaba en casa, pero llegó y nos dijo que te habláramos...

YG: vamos, quiero arrullara Seung, desde que llego no a dormido y después estará mimoso y chillón -apague las luces y traje algunas cosas conmigo.

Algunos empleados me veían al pasar, las mujeres hacían ruidos de ternura pero mi hijo ya estaba más que adormilado con mis palmadas en su espalda.

JH: Seung -grito alegre, este dio un brinco pero siguió durmiendo- lo siento, creí que venía despierto...

JN: sigo siendo su favorito -presumió al ver el muñeco en sus brazos.

JK: pues vamos a comer antes de que Seung despierte.

No es tan dicifil cuidarlo, quizá pueda traerlo más seguido o eso pensé...

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