Funny, but it seems I always wind up here with you

273 34 14
                                        


Pasábamos todos los días hablando. Ahora que habías regresado el color había vuelto a mi vida. Ya no podía separarme de ti, y si lo hacía, mi alma se desgarraba internamente pidiéndome que fuera contigo.

—¿B-Bin? ¿Qué hace aquí? No puede estar aquí.— Vi como tus ojos se abrían con desesperación y miedo. Volteabas a todas partes.

—¿Qué? Vine a buscarte para hablar con tu mamá y pedirle que te deje estar conmigo.— Negabas fuertemente con la cabeza y vi como tu respiración fallaba.

—N-No, ella sabrá que me eh estado viendo con usted. No puede verlo, Bin. Por favor, se lo suplico. Hágalo el otro viernes, quiero estar con usted el sábado.— Me empujabas suavemente por los hombros.

—Está bien, pero lo haré.— Asentiste y vi como salías corriendo hacia el carro de tu madre.

Suponía que si lo hacía hoy y algo malo pasaba, ya no podría verte nunca.

Camine hacia mi casa con los audífonos puestos. Trate de imaginar lo que estábamos platicando ayer. Ver cómo tus ojos brillaban mientras hablabas de cómo sería vivir conmigo. La ilusión al ver tus ojos me hicieron sentir tan valioso, porque estaba seguro que nadie nunca en su vida me amaría de esa manera y se imaginaría una vida feliz conmigo.

Siempre me arrepentiría de hacer el daño que hice, si pudiera hacerlo, regresaría el tiempo. Pero ya no había marcha atrás a lo sucedido, ya estaba hecho todo. Mi corazón de un momento hacia otro se sintió triste.

Llegue a mi casa empapado. Empezó a llover de la nada y corrí hasta llegar a mi casa. Mi madre me saludo y mi hermano me recibió con un abrazo.

Mi hermano siempre trataba de hacerme sentir feliz. Aun cuando todo en mi vida fue en picada.

Antes de ti yo tuve muchísimos problemas, en la escuela, con amigos y mentales. Nunca olvidare ese preciso momento en el que las cuchillas se clavaron en mi piel, mientras mi rostro hacía ninguna expresión. Fueron días tan duros, pero eso pasaba conmigo. Guardaba el dolor y cuando ya no aguantaba más explotaba haciendo una clase de estupidez.

En mi mente llegó el recuerdo de cómo destruyeron mi corazón sin ninguna pizca de remordimiento. Ella tenía novio y yo estaba enamorado de ella, tan ciego e idiota. No pude ver como me utilizaba hasta qué pasó un año de ocultar mis sentimientos y se los entregué, ella me dijo que yo no le gustaba y nunca le guste.

Al siguiente día no nos volvimos hablar, ni al siguiente, ni a la semana, tampoco al mes y cuando menos me di cuenta había pasado un año más. Un año más de derramar todos mis sentimientos por una persona que nunca me quiso.

Por eso mismo decidí cerrar mi corazón. Pensé que, cerrándolo y no queriendo nada serio, ese yo desaparecería. Pero grave fue mi error al enamorarme de ti y después dejarte por mis miedos e inseguridades que fueron remplazados por ego.

Desde el día en el que te vi me llamaste la atención demasiado. Mi relación con Yeonjun se estaba haciendo pedazos con el tiempo y no iba a aferrarme a una persona que ya no quería. Tú apareciste como un ángel frente a mis ojos.

Tu risa, la forma en la que hablabas, caminabas, bromeabas. Me hacía sentir tan bien. Todo en ti era correcto, enfermizamente correcto. Me gustaste y me enamoraste.

Y hasta ahora no me arrepiento de haberlo hecho. Porque tú perdonarías hasta el error más grave, tú perdonarías todo y después te entregarías a mi como si no importara nada más. Me gustaba como eras tan sumiso conmigo y como con los demás te mostrabas dominante, me gustaba como conmigo eras frágil y lindo, pero con los demás no. Me gustabas. Todo de ti, me gustaba.

𝘙𝘢𝘪𝘯𝘺 𝘋𝘢𝘺𝘴 𝘈𝘯𝘥 𝘔𝘰𝘯𝘥𝘢𝘺Donde viven las historias. Descúbrelo ahora