CAPÍTULO 30

5.1K 188 12
                                        

LUCCA ANDREOTTI

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

LUCCA ANDREOTTI

Esa experiencia fue horrible; nunca sentí tanto miedo en mi vida como cuando escuché a Alexa gritar llamándome y pude ver a ese hombre intentando llevarse a Daphne; nunca antes sentí tanto miedo y tanta ira, pero ahora que las tenía en mis brazos, al fin podía respirar.

Ellas eran mi vida, eran mi mundo y me aseguraría que nunca más volvieran a estar desprotegidas, no permitiría que nadie les hiciera daño, porque lo que vivimos hoy, jamás se repetiría, eso podía jurarlo.

Alexa y Daphne dormían, lo que parecía sensato después de lo que habían vivido y de todas las lágrimas que derramaron en cuanto estuvimos solos; ellas estaban agotadas y yo también, pero por más que lo intentaba, no conseguía conciliar el sueño.

Las cosas iban a ser muy caóticas de ahora en adelante; las noticias de seguro ya estaban inundando la red y aunque lo principal sería el intento de secuestro de Daphne, lo más probable era que mi presencia volviera a desatar los mismos rumores que hubo hace cinco años, pero ahora las especulaciones no solo nos involucrarían a Alexandra y a mí, porque ahora había un factor común que nadie pasaría desapercibido y ese factor era Daphne.

Alexa y yo tendríamos que lidiar con la verdad, tendríamos que lidiar con las consecuencias y atenernos a todo el caos que se desataría, pero de cierta forma también sentía que era el momento de ser honestos.

Teníamos que admitir ante el mundo entero que estábamos juntos y no solo eso... si no que Daphne era más que una Pemberton, también era una Andreotti y en cuanto lo dijéramos, el mundo no volvería a ser el mismo, pero era un paso necesario para construir nuestro futuro.

-        Deberías dormir – susurró Alexa girándose para mirarme mientras nuestra hija continuaba profundamente dormida a mi lado izquierdo

-        Lo sé... - admití en voz baja – Pero no consigo desconectar la mente

-        Piensa que, si no duermes ahora, no podrás hacerlo una vez que los reporteros nos persigan, aprovecha ahora que aún tenemos tiempo – dijo y estuve a punto de reír

En el pasado Alexa era cuidadosa para que nadie nos viera, solía tener tanto miedo de lidiar con los reporteros y ocasionar un escándalo, pero justo ahora parecía que eso ya no le importaba y francamente tenía razón, porque el mundo podía hablar de nosotros cuanto quisieran, pero lo único que debía importarnos realmente era vivir nuestras vidas y ser felices juntos, como merecíamos serlo.

-        Descansa – repitió con cansancio y esta vez le hice caso

Besé suavemente su cabeza y dejé que mi mente poco a poco se desconectara, hasta que finalmente el sueño me arrastró y me quedé dormido.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Cuando desperté, Alexa seguía dormida al igual que Daphne y por largos minutos solo me quedé observándolas; eran tan hermosas y se parecían tanto... ambas tenían esa chispa, esa fuerza intangible que te impulsaba a acercarte y te mantenía atento a ellas; eran tan feroces que estaba seguro que podían enfrentar todo lo que viniera, pero al mismo tiempo eran tan dulces que te llevaban a perder el sentido.

IMPERIODonde viven las historias. Descúbrelo ahora