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Thomas aún esperaba la llegada del sueño o al menos la llegada de los penitentes, parecía que la noche se alargaba mas y mas. Nadie hablaba y en el aire se podía sentir una atmósfera de abatimiento.

Thomas había cerrado los ojos tratando de dormir, para que así la espera no le resultara demasiado prolongada. Pero ya habían pasado un par de horas y estaba mas despierto que antes. Ni siquiera mas relajado. Newt se había quedado con la cama por lo que el estaba acostado en el piso, Chuck y Abby habían acabado en otro dormitorio. Se imaginaba al chiquillo acurrucado en una esquina mientras lloraba silenciosamente, se imaginó que tal vez Abby estaría ahí tratando de tranquilizarlo, pero eso no le brindo mayor alivio.

Con el poco tiempo que tuvieron no se había podido hacer mucho, en las ventanas habían colocado piezas de madera, los pocos muebles habían servido para tapar las entradas y se habian distribuido varias armas.

"Pero", pensó Thomas"¿acaso creen que un penitente no podría romper las tablas? ¿que no podría derribar los muebles?, ¿que un cuchillo podría matarlo?"

Claro que no. Thomas no estaba ni cerca de sentirse seguro.

Imágenes de lo que podía pasar invadían su cabeza. Casi deseaba que ya llegaran, no podía soportar ese ambiente de miedo que lo sofocaba. Deseaba que todo acabara de una vez por todas.

Pasaron unas horas mas, supuso que serían las dos o tres de la madrugada, cuando los aullidos de los penitentes dejaron de escucharse lejanos y un estallido de maquinaria comenzó a escucharse dentro de el Área.
-.-.-.-.-

Anna se acurrucó en la esquina del cuarto oscuro, talvez ese era el lugar mas seguro del Área pero el constante repiqueteo metálico de los penitentes la mantenían alerta. Desde hace varios minutos podía escucharlos rodando por aquí y por allá, como si estuvieran esperando el momento perfecto para atacar.

Cobrando un poco de valentía, la chica se acercó a la ventanilla y miró a travez de los barrotes. Tal como imaginó, las criaturas rodaban por todo el patio, metiendo y sacando sus púas generando ese sonido metálico y viscoso.

Anna vio como uno de ellos caminaba hacia la Finca y el temor se apoderó de nuevo de ella; esta vez no temía por su vida, temía por la de ellos.

Se volvió a recostar en el piso de la pequeña "habitación" y cerró los ojos agotada. No había nada que hacer, solo esperar. Esa era una de las cosas mas complicadas para ella, ver que alguien estaba en peligro pero, por mas que quisiera, no poder ayudar.

Un extraño sonido la hizo pararse de un saltó con los pelos de la nuca erizados y los ojos abiertos como platos. Sonaba como un gemido...no, no un gemido. Una respiración, sonaba como alguien que había corrido varios kilometros sin detenerse. Era claro que no eran los penitentes. Por entre las rejas unas manos se extendieron hacia ella tratando de ingresar hacia adentro. Anna parpadeó y se talló los ojos pensando que todo era producto de su imaginación, pero las manos seguían ahí y ahora se aferraban a los barrotes tratando en vano de desprenderlos.

-Newt...¿eres tu?-preguntó la chica en un murmuró, pensando que posiblemente era Newt o Thomas que trataban de sacarla de ahí.

Las manos se aferraron con mas fuerza, como si la persona de afuera se hubiera molestado o se hubiera sorprendido que hubiera alguien mas adentro, y una cara apareció. Al principio no pudo reconocer el rostro pero cuando un poco de luz iluminó al extraño Anna se llevó la mano a la boca para no gritar. Era Ben.

Su aspecto era peor que antes, su cabello manchado de suciedad se le pegaba a la frente por el sudor, algunos de sus dedos (manchados de sangre seca) carecían de uñas y parecía que los ojos se le querían salir.

-Los matarán-le dijo, su voz aun era igual, pero parecía que se estuviera ahogando con las palabras No estaba tan molesto como antes, estaba asustado.-Los penitentes los mataran, uno cada noche. Hasta que ya no quede ninguno ¡Los asesinaran a tod...

La voz de Ben se apagó y su cara desapareció como si lo hubieran jalado hacia atras. La chica se acercó a la ventanilla justo en el momento en que Ben era tomado e inmovilizado por un penitente.

-!Nunca comprendieron!-gritó mientras la criatura sujetaba sus brazos y piernas.-¡No vieron lo que yo vi!¡Estan condenados!

Su voz fue silenciada cuando se hundió casi por completo en la piel del penitente y este comenzó a rodar hacia el laberinto con el chico dentro de su cuerpo. Después de unos segundos los otros penitentes le siguieron dejando al Area en un completo silencio.

-Pausada-Everything is going to change-The Maze Runner (Newt)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora