Jonathan Laurent
Estoy en mi oficina, ya que hoy tengo varias juntas a las cuales asistir, por lo tanto, tendré que llevar seguridad extra, puesto que a algunos socios no les agradó la idea de que liderará yo, aun para ser sincero no me importa ni un carajo que ellos no me quieran como líder, ellos tienen que acoplarse a las reglas por qué no tienen de otra que aceptarme, a menos que quieran morir.
Salgo de la oficina con dirección al parqueo no sin antes decirle a Rick y a Dilan que vallan conmigo como mis guardaespaldas.
Nos dirigimos al lugar acordado, allá me encuentro con mis socios y discutimos acerca de las nuevas reglas que implante para su clan.
En eso de reuniones en reuniones nos dan las 3 de la tarde, solo me queda una reunión a la cual acudir, esta es con el clan Lumiere, ellos han estado con mi familia desde sus inicios, puedo decir que es unos de los clanes con el que me llevo mejor, ellos siempre han tenido ese mismo espíritu de destrucción que llevo y eso me agrada, estoy seguro de que ellos son los que más les van a gustar las nuevas reglas.
Melany Russo
Sam y yo llegamos a Londres hace como una hora, estamos de camino hacia donde se encuentran las instalaciones del clan Lumiere, sé que ellos nos pueden ayudar en nuestro plan, ya que esta familia es una de las más leales a la mía, sé que ellos darían hasta la vida por preservar la de mi familia.
—¿Crees que nos ayuden?—dice Sam girando el volante con dirección a la entrada de la propiedad de los Lumiere.
—Cuando les cuente todo estoy cien por ciento segura de que nos ayudarán.- parquea el carro, antes del portón.
— Identificación.—solicita el seguridad de la puerta.
— Melany Russo.— al escuchar mi apellido me da un saludo militar y abre rápidamente el portón, dejándonos pasar.
Sam toca la puerta, una señora de no tanta edad nos habré y nos deja pasar diciendo que le avisará al joven Lumiere que estamos aquí, también nos dice que esperemos en la sala, a lo cual Sam y yo asentimos.
Nos sentamos en unos sillones a esperar al más joven de los Lumiere, no pasa mucho tiempo para que Demian Lumiere apareciera en mi campo visual, lleva puesto una camisa blanca con pantalones del mismo color.
Él se acerca a nosotros a lo cual me levanto para saludarlo estrechándole la mano.
—No es necesario tanta formalidad.- dice abrazándome, hace lo mismo con Sam.
—Bueno y ¿para qué me necesita una Russo? Estoy a punto de reunirme con Jonathan.- dice pasando su vista desde Sam hacia mí.
—Bueno, lo que sucede es que Jonathan le ha quitado el imperio, necesitamos ayuda para recuperarlo.— dice Sam sin rodeos.
—A ver si entiendo, dices que ¿Le quitaron el poder de la francesa a Melany? —solo asentimos. Es justo lo que dijimos.
—Pensé que la reunión con Jonathan era por capricho de él, pero ya que la situación es distinta, los ayudaré. ¿Qué necesitan?—dice sentándose a mi lado.
—Queremos que le digas que el lugar de encuentro cambio, diciéndole que ahora es en la cabaña que está en el bosque Petts Wood. —toma su teléfono y manda un mensaje con lo que le habíamos dicho.
—Listo, ¿Qué harán a allá? - pregunta curioso.
—Resolveré esto conforme a las leyes del imperio.—responde.
—Entendido. Me informan si necesitan algo más.
Sam y yo tomamos rumbo hacia la cabaña para preparar todo para cuando Jonathan llegue.
Jonathan Laurent
Recibo un mensaje de Demian: la ubicación ha cambiado por motivos de seguridad. De inmediato le paso la nueva dirección al conductor y aviso a Dilan y a Rick. Ellos asienten y nos siguen hasta que llegamos al bosque. Los dos vehículos se detienen, uno detrás del otro, en medio de la penumbra.
—Esperen afuera —les ordeno a Dilan y Rick—. Damien y yo necesitamos hablar primero. Ellos obedecen sin cuestionar.
Entro en la cabaña. Todo está sumido en la oscuridad, el silencio es denso. Avanzo con cautela y abro la primera puerta. Frente a mí, la silla del escritorio está girada de espaldas. Un leve chirrido rompe el silencio cuando se voltea lentamente, revelando esos ojos azules que tanto había buscado.
Doy un paso más, el corazón golpeando en mi pecho. De pronto, una mano surge de la sombra y me presiona algo contra la nariz. Intento apartarme, contener la respiración, pero el esfuerzo es inútil. El aire contaminado invade mis pulmones.
La vista se me nubla, los párpados se vuelven pesados. El mundo comienza a desmoronarse en sombras mientras mis ojos se cierran contra mi voluntad.
Jackson Romanov
Hoy ha sido un día tranquilo, algo que me extraña, ya que mi hermano aún sigue en mi casa y en la mafia no se ha movido nada raro, no es que no disfrute de un día tranquilo, pero para mí es algo muy extraño por el hecho de que estoy acostumbrado al movimiento, al sonido de las balas, la sangre y personas suplicando por sus vidas, me llamaran psicópata, pero me gusta estar rodeado de todo eso, la adrenalina que siento cuando estoy a punto de morir o cuando juego a la ruleta rusa con mis socios, es algo que por ninguna cosa del mundo cambiaria, amo como soy, en la persona que me he convertido.
—¿En qué piensas?—pregunta Nick.
— En nada en especial, solo que todo últimamente ha estado tranquilo.
—Deberías aprovechar ese tiempo y no sé, intentar en ponerte en contacto con Melany.
—¿Para qué quiero hacer eso?, está claro que cuando se quedó en Italia no quiso que nadie la contactara y ¿qué te hace pensar que ella quiere hablar conmigo?
— No sé solo lo digo.
Entra Sabrina y dice:
—Señor mañana a las nueve de la mañana tiene junta con Jonathan Laurente.
Eso me recuerda que tengo que investigar eso, no me cuadra que Melany haya renunciado al liderazgo de la Francesa así por así, cualquier cambio puede afectar al mercado.
—Gracias por informar.— dice Nick haciéndole entender que se retire.
—Nick, quiero que investigues la verdadera razón por la cual Melany ya no lidera la Francesa.— solo me mira y sale a hacer lo que le pedí.
No soy una de las personas que le importe mucho la vida de los demás, pero hay casos que la curiosidad me gana y no acostumbro a quedarme con la duda.
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La Mafia Negra #1
No FicciónLa mafia... La mafia para muchos es algo con lo que no se quieren involucrar, pero para mí Jackson Romanov es lo mejor que hay en el mundo, sentir esa adrenalina, los disparos, la sangre, personas suplicando por piedad, el control y el miedo que pue...
