Melany Russo
Sam y Rick están dando órdenes. Le están diciendo a los francos que se suban a la camioneta para que cuando la salida esté despejada poder salir y ellos nos cuiden la espalda.
Sam me pasa una AK-47 y a Jackson le pasa una MK-14, Rick se lleva el cuerpo de Mike a una de las Ford Ranger, no vaya a ser y quiera escaparse.
Tanto mis hombres como los de Jackson están listos para atacar.
Se abren las puertas dejando entrar a más de treinta hombres con el logo de la mafia italiana todos con MP5k, estos nos rodean dejándonos literalmente en el medio.
—Joder, de esta no saldremos si no es con una bala en alguna parte del cuerpo.— Rick mira las probabilidades.
—Soy ateo, pero tengo la fe de que ocurra un milagro y salgamos de aquí con vida— Will sale de una de las camionetas.
—Disparen.— dice Jackson colocando le el cartucho a su arma.
Los francos comienzan a disparar a diestra y siniestra dando en el blanco, nos dividimos para poder tener mayor precisión y poder salir de aquí si una bala en la cabeza.
Van cayendo tanto de la italiana como de los nuestros aunque caen más de la italiana que los de nosotros, solo hemos perdido a cinco hombres.
Seguimos disparando, Sam se me acerca y me pasa otro cartucho. Joder esto se está poniendo feo, está difícil la salida a menos que...
—Will, quiero que desactives todos los dispositivos y sistemas italianos y también que enciendas el dispositivo en el que hemos estado trabajando. — digo por el intercomunicador.
—¿A caso nos quieres dejar sordos?- responde.
—Will, has lo que te pido y todos quítense los intercomunicadores y suban a una de las camionetas una Draco SBR.- Se retiran los intercomunicadores.
Sam y Jackson se me acerca.
— ¿Quién va a disparar? — pregunta Jackson — Puedo hacerlo.
-—No, Lo haré, necesito que guíes a los demás mientras estoy disparando. Así que cuídenme la espalda.-—trato de acercarme a la Ford Ranger para poder subir y posicionarme para disparar.
Aprovecho que los de la italiana están recargando y corro a la camioneta y subo. Le hago una señal a Will para que haga lo que le dije. Él lo activa y los de la italiana caen al suelo por lo molesto del sonido. Aprovecho y comienzo a disparar junto con los demás.
Van quedando cada vez menos, de treinta quedan solo 5 dos de ellos son francos, así que dejó que nuestros Francos se encarguen de ellos.
— Vaya carnicería.—dice Sam acercándose junto con Jackson y Rick.
- ¿Cómo salimos de aquí?—pregunta Jackson.
—Primero necesitamos que lleven sus culos a dentro del los vehículos para luego hackear el sistema del estacionamiento y salir, pero eso es si ustedes quieren.-menciona Will con ironía.
-Muy educado de su parte señor Scott.— dice Sam.
—Es parte de la clase de etiqueta que estoy, tomando hijo de puta.—le abre la puerta a Sam dándole un golpe en la cabeza cuando entra.
Bajo de la Ford y me voy con Jack y Rick en la primera Range Rover, en la camioneta de adelante se encuentran Will, Sam, para despejar el camino y por si ocurre otro inconveniente.
Salimos de la base abriéndonos camino en la carretera, las camionetas avanzan en filas hacia el aeropuerto y siento que es momento.
—Rick te vas a ir con Jackson y los demás.—ordeno.
—¿Y con quién te vas a quedar? O sea ¿qué harás aquí?.- dice con el ceño fruncido.
—Me quedaré con Sam.—asiente.—Romanov, la cuenta de los Russo ha sido saldada, te entregamos a Bianchini.
Se limita a asentir.
—¿Entonces me cambiaste por Sam? Soy tu mejor amigo he estado contigo en las buenas y en brainstrong. Me parece ridículo que solo se quede Sam.— dice algo indignado.
- No te cambie por nadie, es solo que Sam tiene más experiencia en defensa y armamento, si pasara algo él y yo estuviéramos a la par, espalda contra espalda, pero si fueras conmigo me preocuparías, ya que solo eres experto en armas y no quiero que te pase algo, además te necesitan en Londres.
Tomo mi teléfono, la primera fuente por donde el idiota me puede localizar. Lo lanzo por la ventana viendo como se destruye.
—¿Por qué tiraste el teléfono?—pregunta el líder de los Romanov.
— No me gustaba tanto.
Tomo el collar familiar con mis iniciales haciendo lo mismo. ¿No quiere saber de mi existencia? Perfecto.
- ¿A dónde vas?- pregunta, la curiosidad le ha ganado.
-No entra en los asuntos que le aluden, señor Romanov.- determino en un tono frío.
Llegamos al aeropuerto donde me despido de mi mejor amigo y aliado. Mis hombres se despiden con un saludo militar, Will me abraza diciendo que más vale que vuelva pronto por qué, sino el mismo me vendrá a buscar.
Los despido, miro como van subiendo en hileras al jet.
Menuda sorpresa se llevarán cuando se den cuenta de quién se encuentra en el poder, no dudo de su lealtad, pero deberán obedecer no importa lo que el imbécil les pida.
Me doy la vuelta yendo al McLaren P1 negro, Sam ya está adentro, me mira cuando ingreso.
—Sabes que él te puede matar ¿Verdad?- dice mirando fijamente hacia el frente empezando a conducir.
— Lo sé, pero eso no es lo que realmente me importa, la muerte no es algo a que le tema eso lo sabes mejor que nadie, me preocupa otra cosa.—me recuesto en el asiento. Sabe a donde iremos.
—Si no mal recuerdo escondimos bien a tu abuelo, hasta ahora nadie lo ha podido encontrar y no creo que Jonathan tenga la suficiente inteligencia como para encontrarlo.- dice adentrándose a un camino entre el bosque.
— No es el hecho de que lo encuentren, puede ponerlo en riesgo el simple hecho de que consiga pruebas de que él sigue con vida.— mi abuelo, Cecilio Russo, una de las personas más influyentes en la mafia Francesa, tanto así que llegó a matar a más de 5000 personas de la mafia italiana en un solo enfrentamiento. Tuvo que fingir su muerte para retirarse y alejarse del mundo criminal.
Lo ayudé a ocultarse antes de que me internaran a brainstrong, él siempre me llamaba y me daba consejo para sobrevivir en ese lugar lleno de mafiosos con ganas de matar a diestra y siniestra.
Sam descubrió que él seguía vivo porque un día estaba hablando con él y me hicieron una emboscada y él no tuvo remedio que llamar a Sam para que me ayudara y poder salir con vida, eso de salir sola siempre ha sido parte de mí; según Cecilio Sam le parecía alguien confiable que daría su vida sin dudarlo por las personas que quiere proteger.
Sé que estamos llegando a nuestro destino cuando veo el letrero que dice "propiedad privada y vigilada las 24 h".
— ¿Le dijiste que íbamos a venir? Por qué no quiero que me maten. Tengo cosas que hacer aún— dice con notoria diversión en su voz.
— Sí, le dije ayer.
Llegamos a la propiedad, estacionamos el vehículo y procedimos a caminar hacia la puerta de la mansión donde nos abrió una de las personas más importantes para mí.
—Hola, abuelo.—sonrío al verlo.
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La Mafia Negra #1
SaggisticaLa mafia... La mafia para muchos es algo con lo que no se quieren involucrar, pero para mí Jackson Romanov es lo mejor que hay en el mundo, sentir esa adrenalina, los disparos, la sangre, personas suplicando por piedad, el control y el miedo que pue...
