Capítulo 19

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    Melany Russo


—Te dije que no necesitaba suerte.— Me giro hacia Nick.

— Eso veo Mel.— Guarda el arma justamente donde la había sacado.

Él y yo volvemos al restaurante, busco a Jackson, se encuentra sentado justamente donde lo deje, está en su teléfono, desde que siente nuestra presencia lo deja prestándonos atención.

— Salió todo bien jefe.— Habla Nick.

— Eso veo.— se limita a decir.

— Deberíamos irnos, nos tienen vigilados.

Jackson se levanta y lo seguimos hasta el parqueo del edificio donde Nick le entrega las llaves de un Lamborghini Urús, el vehículo es tintado, de color negro con azul.

 Subimos y comienza a conducir, las calles de Londres se encuentran concurridas debido a que   es domingo, todos están fuera de casa divirtiéndose con sus familias y amigos.

Después de un largo trayecto llegamos finalmente a la mansión de Jackson. Me sorprende, pues se suponía que debía dejarme en mi casa.

—Mmm... 

—Lo sé —responde apagando el motor—. Estarás más segura conmigo, créeme.

Entramos en la mansión. Algunos de mis hombres ya están allí, trabajando sin descanso, investigando cada pista. Mañana visitaremos a alguien que podría acercarnos más a Jonathan, aunque antes debemos indagar mejor dónde se oculta Rick.

Pasamos por el centro de investigación para informar lo ocurrido. Decido quedarme, apoyar en lo que pueda y estar disponible para cualquier dato que surja. Jackson, en cambio, se dirige a buscar café para los investigadores; han estado trabajando arduamente y necesitan mantenerse despiertos.

El ambiente es denso, cargado de tensión y cansancio, pero también de determinación. La mansión se siente como un cuartel, un refugio y al mismo tiempo un campo de batalla en preparación.

En eso de investigación nos dan las once de la noche, el sueño comienza apoderarse de mi cuerpo hasta el punto de bostezar cada 30 segundo, Jackson lo nota, me indica que lo siga escaleras arriba.

— Espera.— veo que nos estamos dirigiendo hacia su habitación.

— Tranquila, no dormiré aquí.— dice calmado, abriendo la puerta.

— No es necesario. Además ¿dónde dormirás?—argumento.

— En el sofá, además es mejor si te quedas aquí.— se coloca al frente de mí.

Busca algo en lo que creo es el closet.

— Toma ponte esto.— me estrecha un polo grande color morado.

No me agrada para nada esto, pero en cierta parte tiene razón, nos buscan a ambos, quizás sea contraproducente, pero hay más posibilidad de atacar.

Salgo del baño con el polo puesto, no lo voy a negar, me encanta como se me ve puesto, alzo la mirada y me encuentro con sus ojos marrones. 

— Te ves bien. Bichito.— y ahí está ese estúpido apodo al cual odio con toda mi vida.

— Gracias. 

Vuelvo a bostezar así que me subo a la cama del lado derecho, él apaga las luces y se acomoda en el sofá que está en frente.


                                                                 .                                  .                              . 


Despierto encontrándome sola en la habitación, minutos después entra Jackson con ropa, me levanto, me siento mejor a como me sentía hace unas horas, a pesar de que siento no haber dormido tanto. 

— Buenos días, bichito. — me pasa la ropa.— Cuando te cambies estaremos en garaje preparado todo para seguir con la investigación.— sale de la habitación.

Entro al baño, cepillo mis dientes y tomo una ducha, me pongo la ropa y la verdad no me queda tan mal y lo mejor es que es práctica para lo que haremos.

Salgo de la habitación, paso por la cocina y tomo una manzana para dirigirme al garaje donde supuestamente me esperan todos, voy comiendo en el camino.

— Buenos días— Saluda Sam, pasándome una arma con mis iniciales.

— Buenos días, ¿Nos vamos? —menciono para luego pasarle lo que queda de la manzana.

—Siempre dando migajas.—me mira mal para luego comerla.

—Como si no estuvieras acostumbrado.

Romanov se hace notar mirando extrañado la escena, al parecer en esta mafia son un poquito más serios.

— Te vas conmigo, Sam, te vas con Nick.—ordena.

No decimos nada , acatamos la orden, cada quien sube a la camioneta que tiene que subir y nos dirigimos a la casa o más bien lugar donde se encuentra la siguiente persona la cual es una persona cercana a mi familia: Kenia Ortiz, es una ex agente del FBI la cual cada vez que Jonathan se metía en problemas ilegales o más bien en cosas que la policía se enteraba de que hacia ella lo ayudaba.  

La Mafia Negra #1 Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora