Jackson Romanov
Después de 30 minutos llegamos donde la supuesta ex agente del FBI Kenia Ortiz, aunque nunca escuche de ella dentro de las filas.
Cuando observo por el retrovisor que la camioneta donde están Sam, Nick y las demás se estacionan, salimos, Melany y yo nos colocamos lentes negros, los demás se distribuyen por el lugar para que nada nos tome de sorpresa, Nick me pasa mi arma y la recibo colocándola a un lado de mi pantalón.
— Vamos.— Dice la castaña a mi lado.
Entramos a la propiedad, a diferencia de la de Smith esta si cuenta con lujos y sistema de seguridad, no es por criticar y mucho menos por comparar. Mel toca el timbre y a los pocos minutos nos abre una señora de la tercera edad.
— ¿En qué puedo ayudarles jóvenes?
— Estamos buscando a la señorita Kenia Ortiz.— dice Melany.
— Denme un momento.— cierra la puerta. Nos quedamos esperando a que nos informe si la señorita Ortiz tiene la gana de recibirnos.
— Pueden pasar, ella los recibirá en su oficina, solo tiene cinco minutos.— Abre la señora y nos deja pasar.
Entramos y nos conduce hacia la oficina de la señorita Ortiz, Melany saluda y pasamos, nos sentamos o más bien Melany se sienta, yo antes de hacerlo cierro la puerta con seguro.
— ¿Por qué ha cerrado la puerta?— dice Ortiz algo sorprendida y asustada.
— Solo queremos hablar con usted o más bien ese es el plan inicial.—digo sentándome.— claro, si usted está dispuesta a colaborar señorita Ortiz.
— ¿Y si no quiero colaborar?— entrelaza sus dedos en forma de superioridad.
— Bueno, ya las cosas serían diferentes, por ejemplo, la obligaríamos a hablar y créame cuando le digo que le conviene hablar a las buenas. — dice Melany con tono de superioridad.
Ortiz lo piensa unos segundos lo que me desespera.
— ¿Qué necesita señor Romanov?— Sonrío.
— Conoce muy bien al joven Jonathan Laurent Russo, sé que sabe donde él se está quedando en Francia.— cuando menciono el nombre veo como se pone pálida.
— ¿Qué es usted de él?— pregunta.
— Yo soy su hermana, y quiero que responda la maldita pregunta de una puta vez sin rodeos.— al parecer Mel tiene menos paciencia que yo.
— No tienes por qué alterarte Laurent.— Melany está por sacar su arma, la detengo antes de que la ex agente la vea.— bueno... la última vez que supe de él me dijeron que se encontraba en un apartamento en París cerca de la torre Eiffel, aproximadamente a unos diez minutos del lugar. — termina de hablar.
— ¿Es lo único que sabes? — hago contacto visual.
— Si, lo juro, ahora que ya tienen lo que quieren se pueden ir.— Mel y yo sonreímos a lo que dice.
— Me causa mucha gracia que piense que nos iremos y la dejaremos libre teniendo información de nosotros.— Veo en su cara sentimiento de miedo y eso me gusta.
— He colaborado.— se defiende.
— Me imagino que pensó que si colaboraba no le harían nada, no sé cómo es que aun la gente piensa eso, es algo tan patético y estúpido.— habla la castaña a mi lado.
—Solo porque colaboras no seremos tan crueles contigo. Tu muerte no será tan dolorosa. Y ya que me enteré de que eres feminista... dejaré que la dama a mi lado se encargue de ti. —digo mientras saco un revólver de mi costado y se lo paso a Melany. Ella lo toma con calma y se pone de pie.
—No creo que sea necesario... puedo guardar silencio. Por favor, Laurent, te conozco desde que tienes memoria, no me dispares —suplica Ortiz, su voz quebrada por el miedo.
Me aburre tanta súplica.
—Es Russo, no Laurent. Y ¿Cómo se te ocurre suplicarme?—la mira con asco.
Ortiz insiste, pero Melany me devuelve el revólver. Ella misma desenfunda su arma y dispara sin dudar. El estruendo sacude la oficina, la sangre se esparce por las paredes y el suelo. Al ver la escena, una sonrisa se dibuja en mi rostro.
Mel guarda su arma y salimos de la oficina, dejando atrás el caos. La señora que nos abrió la puerta parece no haber escuchado nada... pero algún día lo descubrirá. Por esa misma razón, antes de salir, le disparo también.
—Nos vamos. Misión cumplida —digo por el comunicador.
En menos de un minuto, todos están reunidos en el punto inicial. Cada quien sube a su camioneta y emprendemos el regreso a la mansión, llevando con nosotros la información recolectada. Si seguimos a este ritmo, pronto solo necesitaremos las coordenadas exactas para acabar con todo.
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La Mafia Negra #1
Non-FictionLa mafia... La mafia para muchos es algo con lo que no se quieren involucrar, pero para mí Jackson Romanov es lo mejor que hay en el mundo, sentir esa adrenalina, los disparos, la sangre, personas suplicando por piedad, el control y el miedo que pue...
