La brisa chocaba contra el rostro de ojos cerrados que se encontraba en el asiento del copiloto. Una corta, pero satisfecha sonrisa se pintó en el rostro de Clarice.Se encontraba de viaje en carretera en la camioneta Ford del 78 de su novio: Sodo. Hacia un mes que habían planeado ese viaje, después de todo Eriksson era un tipo con una agenda apretada y ocupada, así que este viaje lo era todo para la de cabello negro.
Sodo llevaba puestos sus lentes de sol, para evitar la fuerte luz del sol y poder conducir más fácilmente. Se quedarían a acampar en el primer lugar agradable que encontrase, así que se estaba preparando para un viaje un tanto largo con buena música de King Diamond sonando. Ambos cantaban durante el trayecto, le resultaba gracioso como su novia interpretaba con gestos lo que las letras teatrales de King decían.
Después de varias horas manejando y de hacer una que otra parada para hacer estiramiento de piernas, Sodo había encontrado el lugar perfecto, se colocó cerca de una carretera, adentrándose un poco al bosque, donde había pinos de distintas especies y todo se encontraba de un verde precioso. Ambos se prepararon a buscar algo de leña, la noche se pondría fría y necesitaban estar calientes, además de preparar malvaviscos asados, botana favorita de Clarice.
Al llegar la noche, ambos se encontraban preparando los malvaviscos y una que otra salchicha asada, mientras se cubrían mutuamente con una manta calentita y a la vez observaban por encima de sus cabezas las brillantes estrellas; que desde el alboroto de Barcelona aquellas estrellas no se podían observar igual que ahora.
—Está frío, vamos a la camioneta—Eriksson beso la mejilla regordeta de su novia.
Clarice asintió y se levantó envuelta en la manta, siguiendo a su novio, quien le abrió la puerta y la ayudó a subir. Estando ambos dentro de la camioneta, se acurrucaron. Clarice colocó sus piernas en el regazo de Eriksson, mientras éste acariciaba sus piernas tiernamente.
—aún está helado-Se quejó la de ojos negros.
—Ven.
Eriksson la jalo un poco, haciendo que se sentará en su regazo. La de cabello negro abrazó a Sodo y reposo su cabeza en el pecho de este, sintiendo su calor verdaderamente reconfortante. Sodo depositó un beso en la cabeza de su amada, mientras cerraba los ojos y disfrutaba la calidez y ternura del momento, pero su ceño se vio modificado por la sensación de húmedad en su cuello, más no abrió los ojos.
Clarice hacía un recorrido de besos del cuello de Sodo hacia su quijada, se encontraba fascinada, hipnotizada por la calidez y por el espacio reducido que les proporciona la camioneta. Seducida por la idea de poder tener un calor corporal de una manera tan única y amorosa, y a la vez tan obscena, sus besos se intensificaron.
—Entremos en calor, Sodo—enderezó su cuerpo y atrapó los labios delgados del sueco.
Eriksson no la alejó o se quejó, al contrario, aferró sus manos a la cintura de su chica y sus labios se dejaron seducir por el bálsamo de cereza, y por la traviesa lengua rosada que sentía entre sus dientes. El beso fue totalmente pasional, había demasiada necesidad en aquel beso húmedo. La de cabello negro se acomodo sobre las piernas de Sodo, provocando la caída de la manta que la cubría. Eriksson la tomó por el trasero, hubo apretones, hasta que sus manos acendieron hasta la espalda de esta. Le quitó el suéter gris y, con algo de rapidez y manos torpes, se deshizo también de su blusa negra. Los besos de Per bajaron por el cuello de Clarice, quien cerraba los ojos amando la sensación cálida sobre su cuerpo. Los labios descendieron hasta los senos bien desarrollados de su chica, donde su cara reposo con gozadera. Sus manos de dedos delgados y traviesos, desabrocharon el sostén de inmediato, haciendo que la piel de la bajita se pusiera de punta. Eriksson alzó la cabeza y bajó los tirantes con delicadeza y cariño, seducido por la idea de poder amamantarse cuando aquel trozo de tela ya no estuviera en su camino. Y así lo hizo. Clarice abrazo la cabeza de su chico, sintiendo con temblor como lamia, chupaba y succionaba sus pezones con fervor, y al mismo tiempo el insistente cosquilleo del bigote de Per contra la sensible piel de sus senos.
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ONE-SHOTS (Per 'Sodo' Eriksson)
FanficLectura erotica, +18 o smut con el guitarrista principal de la banda Ghost: Sodo Eriksson. Espero y sea de su agrado, si no les agrada éste tipo de lectura, les recomiendo no leer. Cada capitulo será distinto al anterior y no tendrán un seguimiento...