Podría escribir los versos más tristes esta noche,
Mostrarte sin complejos mi alma desnuda;
Pero ya estoy cansada de tanta agonía,
Y preferiría que me escribieses (con besos en la espalda)
El vigésimo poema de amor de Pablo Neruda.
He sangrado en los mismos sitios en los que me hizo el amor,
Y he pintado cuadros abstractos en tu cuerpo con las uñas.
He poetizado el tan estigmatizado sexo
Follando con Tiempos de cambio de fondo,
Y volado, sin moverme del suelo, kilómetros de altura.
Pero, por más que quiera,
no puedo escribirte los versos mas bonitos esta noche,
Porque las nubes me impiden ver las estrellas del cielo;
Pero puedo prometer y prometo que,
aunque este no sea el último dolor que él me causa,
Intentaré que estos sean
los últimos versos que le escribo.
