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10 de julio de 2017 - 13:00 horas

Hacía tiempo que no escribía en este documento. Posiblemente un año y tres meses aproximadamente.

Honestamente el tiempo pasó volando para mi gusto. Jamás sentí cómo los días y meses avanzaban a un ritmo tan alarmante.

Durante ese lapso, el tener que investigar sobre la desaparición de la señora Barrens ha sido un dolor de cabeza para mí.

Para empezar, las personas que llegaron a conocerla en Las Vegas me dijeron que ella nunca hizo algo fuera de lo común respecto a su rutina.

Y si a eso le agregaban que la señora Barrens siempre tenía la costumbre de jamás llevarse consigo un teléfono celular por motivos paranoicos sobre la radiación excesiva en tales objetos, peor aún.

Aun así, no me rendí para nada al respecto, razón por la cual mis superiores no me encomendaron más casos que atender, o al menos eso supe de lo poco que pude andar en las instalaciones oficiales allá en Washington.

Ahora que lo menciono, ahí dentro logré escuchar por parte de uno de mis colegas que Matt Barrens salió librado de la cárcel, pero con el precio de tener manchada su reputación ante su propio mundo laboral. Una lástima para él.

Dejando en paz el asunto de Matt Barrens, tras una investigación exhaustiva sobre la desaparición de la madre de Matt, Alice Barrens, he podido localizar un posible lugar donde podría saber más de su paradero.

Gracias a un señor de casi sesenta años, cuyo nombre es Alan Brown, es que me encuentro de camino a un pueblo dentro del estado de Nevada todavía, a unos casi cien kilómetros al Oeste de Las Vegas para ser más exacto, conocido como Beauty Village.

Espero finalmente encontrar algo que valga la pena en aquel pueblo.

* * *

11 de julio de 2017 - 01:10 horas

Ahora mismo me encuentro en una gasolinera, cuyo dueño ha sido muy amable conmigo, hasta tal punto de ofrecerme hospedaje dentro de su negocio debido a que el camino que he estado recorriendo me ha puesto en apuros.

Desde que dejé atrás los terrenos de Las Vegas, el paisaje que me rodea se ha vuelto mucho más tétrico a mi parecer, incluyendo la flora y fauna.

De hecho, juro haber visto un par de kilómetros atrás un animal que jamás había visto en mi vida. Parecía estar como rabioso, o algo parecido. La verdad es que no le presté demasiada atención por estar escuchando música en la radio dentro del auto rentado.

Dejando de lado aquello, lo único que deseo es dar con mi destino, aunque siento que estoy más lejos que cerca.Aceptaré solamente por esta ocasión hospedaje por parte del dueño de la gasolinera, y al rato continúo con mi travesía.

* * *

11 de julio de 2017 - 13:00 horas

Después de tener una pesadilla relacionada con mi mala experiencia ante el caso de los asesinatos de Chesse Kids, hoy amanecí con cierto suspenso.

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