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POV'S Nathan.


"Super Heroína"

[...]


El silencio en el grupo fue largo, ninguno de ellos esperaba que ella tuviera una actitud tan seria y cerrada. Todos lentamente decidieron empezar a presentarse, incluso yo, pero la veía de una forma extraña porque había algo de ella que me molestaba, no terminaba de entender quien era esa chica.

Me hacía sentir extraño, cómo si estuviéramos fuera de lugar.

Odiaba eso.

¿Cómo es que acabaste en este lugar, Amara?—Le preguntó Rosé, con cautela en su voz al hablar.—Debes estar muy asustada.

—No lo sé. No recuerdo nada, solo recuerdo mi nombre.

Miente.

Se que miente.

¿Pero cómo lo sé? No tengo idea.

No dejaba de verla con el ceño fruncido, sintiendo que no nos estaba contando la verdad, pero ella tampoco dejaba de verme fijamente, lo que aparte de despertar sospechas dentro de mi, me hizo sentir incómodo pero al mismo tiempo, cómo si estuviera familiarizado con ella. Los demás parecieron notarlo, por el silencio que reinó mientras nos veíamos fijamente.

Sabía que era extraño, pero ella era aún más extraña.

—¿Ustedes dos se conocen?—La voz de Andrew sonó cómo si rompiera el silencio que parecía agobiar a él y a todo el grupo.

—No.—Dije, bastante seguro de mi respuesta, pero había un sabor de falsedad en mis labios, y no lo entendía.—Para nada.

—No.—Murmuró ella unos segundos después, bajando la mirada.

—Bueno.

Sabía que Andrew no había creído eso, y probablemente nadie del grupo lo haya hecho, y no los culpaba porque los dos nos veíamos cómo si nos conociéramos de algún lugar, pero realmente no tenía idea de quién era aquella chica.

¿Pero de dónde? ¿Y por qué no la recuerdo?

Hubiésemos seguido mirándonos fijamente toda la noche, de no ser porque de pronto se escucharon unos ruidos que provenían del jardín de la casa. Todos rápidamente olvidaron el tema, para ponerse a la defensiva. Y uno de ellos, que sospechaba era Andrew, soltó un grito cuando una figura transparente se hizo presente caminando hacia nosotros.

Pensamos que era otra extraña criatura de este lugar, por lo que empezamos a dar pasos hacia atrás, pero rápidamente nos dimos cuenta que parecía ser un niño. Era claramente joven, en su rostro difícil de ver, llevaba gafas. No nos veía directamente a los ojos.

Y el recuerdo de la niña que se llevó a Sarah apareció en mi cabeza.

¿Qué hacemos?—Murmuró Lily, con un tono asustadizo.—No parece vernos.

—¿Y si probamos acercarnos?

—¡Es peligroso! ¿Qué tal si nos pasa lo mismo que a Sarah?

—Ella pareció entrar en un trance.—Murmuré, haciendo que todos me vieran.—Sólo debemos alejarnos si alguno de nosotros empieza a actuar extraño.

—No podemos dejar que eso pase, si alguno empieza a actuar raro, debemos alejarlo lo antes posible.—Los ojos de Andrew parecieron apagados por un instante.—No cómo hicimos con Sarah.

La Casa de Los Pecadores. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora