╰┈➤ 20 años de edad.
╰┈➤ Actualidad en el mundo de las pesadillas.
***
- Ya me voy a dormir, Papá. - Dije con una sonrisa levantando mi plato de la mesa. - Descansa.
- Está bien, hijo. Descansa. - Murmuró con su atención en su celular.
Durante los últimos dos años en los que nos fuimos de Firecrow, mi relación con Papá ha mejorado. Aveces los dos somos un poco distantes, pero estamos ahí cuando el otro lo necesita.
Nuestro pasado es un Tabú en la casa. No hablamos de ello, y hacemos como si no existiera. Me sigue doliendo, pero guardo la pena en silencio. El mismo chico alegre de antes volvió, solo que ahora tengo un pasado...un pasado del que no me gustaría hablar.
Cuando entro a mi habitación, tengo un mal presentimiento, pero lo ignoro. Me recuesto en mi cama y miro el techo... quedandome casi dormido. Hasta que siento un extraño olor en mi habitación, es un olor a quemado. Como si algo se estuviera incendiando cerca de mí, me levanto de golpe porque el olor es demasiado fuerte, incluso pienso que la casa se está incendiando, pero antes de salir un fuerte sueño me invade, mi visión se hace borrosa...y...
El mundo se detuvo...
Por segunda vez.
***
¿Alguna vez has sentido que nadas en la oscuridad? Cómo...si la vida fuera un mar. Incluso cuando todo está oscuro, se trata de sobrevivir. Aunque no puedas vivir...intentas sobrellevar la situación.
Eso es lo que siento cuando despierto en aquella extraña habitación con un montón de extraños.
- ¿¡Quienes son ustedes?! - Fue lo primero que escuche, gire mi mirada hacia la chica de cabello largo que ahora nos apuntaba con su zapato.
- ¿Alguno sabe la hora? - Preguntó un chico rubio.
- ¡Nathan! Por Dios...estás acá...
- ¡Lily! ¿Estás bien?
- Ugh, no puede ser que estoy acá con un montón de ratas.
Mi piel se eriza cuando reconozco esa voz...una voz que jamás podría olvidar, ni aunque pasarán mil años. Me volteo a verla y cuando me doy cuenta que acerté siento mi corazón latir muy fuerte.
Es ella, está acá.
Su mirada se posa en mi y puedo darme cuenta que se calla, me ve fijamente, y siento algo de inseguridad en ella... Y yo solo puedo fijarme en lo bonitos que son sus ojos, son preciosos.
- No es el momento ni el lugar, Alisa, debemos saber dónde estamos. - Le dice el rubio de nuevo.
- Exactamente, además de esos cuatro, ¿Algunos se conocen?
Nuestras miradas conectan, y mi corazón empieza a latir aún más fuerte, me siento en una cuerda, como si estuviera apunto de romperse. Los nervios crecen en mi estómago.
- No. - Contestan todos secamente, y Alisa baja la mirada.
Ahora somos extraños...
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La Casa de Los Pecadores.
Mystère / ThrillerDonde Nathan Harper se da cuenta de que en el mundo existen las personas buenas y las personas malas, pero nunca sabrá que clase de oscuros secretos ocultan todos ellos. Sangrientos, tal vez. Incluso, las personas más inocentes que conozcas pueden t...
