Capítulo largo (+5000 palabras)
•••
"Sé que podría cambiar todo con una sola palabra, con esa palabra que no soy capaz de decirte. Encierrame en este sueño profundo y nunca me dejes ir."
—Limbo
El día había iniciado bien para ser un aburrido viernes de semana. Jisung se despertó particularmente temprano, se había preparado un delicioso desayuno, aprovechó la mañana para seguir empacando sus pertenencias del departamento que pronto quedaría vacío y cuando recibió una llamada de Minho que le pedía que fuera a su casa, se dio una ducha y se dirigió a tomar el bus que lo dejaría a solo unas cuadras.
Ahora mismo se encontraba caminando hacia la conocida casa de dos pisos a la que tantas veces había ido. Tenía puestos sus audífonos que se retiró una vez estuvo frente a la puerta a la que dio tres golpes para indicar que había llegado. Lo que le sorprendió fue que una pequeña personita lo recibiera cuando sabía que ella tenía prohibido abrir la puerta de casa.
—¡Solecito! Llegaste temprano. Pensé que sería mi mamá la que llegara primero. —Se colocó a un lado para que el adulto pueda pasar.
—Lamento decepcionarte, princesa.
Jisung ingresó al lugar sintiéndose un poco confundido por la repentina mención de Minju.
—¿Te irás con tu mamá? Creí que esta semana te tocaba quedarte aquí.
—Mis papás hicieron un cambio, ¿No te lo dijeron?
¿Por qué se lo dirían?
Youngseo rápidamente cambió de tema. Con emoción ahora le contaba sobre su semana y sobre las salidas que había tenido con Haneul, también le preguntó cómo iba con respecto a la preparación en su mudanza pues la menor conocía la situación, solo que no la comprendía del todo. Ella sabía que Jisung se iría lejos por un largo tiempo y eso la asustaba, pero daba por hecho que eventualmente volvería. Ese era su mecanismo de defensa para no estar triste con la idea de alejarse.
—¿Qué cosas interesantes venden por allá? ¿Me traerás algo? —Preguntó interesada con la idea.
—Te mandaré muchas cosas, todo lo que me recuerde a ti. —Respondió, algo sensible por tratar el tema.
La niña notó aquel cambio entre "Traer" y "Mandar", solo que prefirió no hacer un comentario al respecto. Probablemente ya había muchas cosas atormentando al bonito chico de cabellos azules.
Justo cuando vio a Minho bajar por las escaleras cargando una mochila, la puerta del lugar sonó. El pelinegro solo lo saludó con un asentimiento hacia el menor y abrió la puerta, dejando ver a Minju esperando en la entrada.
—¡Mami!
Youngseo corrió emocionada hacia la mujer que la alzó en brazos para saludarla.
—Mi niña bonita, ¿Lista para un fin de semana madre e hija? —Le habló con emoción a su hija.
Jisung se encontraba de pie a unos pasos detrás de ellos y cuando Minju notó su presencia lo saludó con amabilidad.
—¿Cómo vas, Jisung?
Minju también conocía la situación a la que se estaban enfrentando.
—El tiempo va muy rápido, es más cansado cada día. —Respondió, tratando de no ahondar mucho en tema, en especial frente a Minho que le sonreía con algo de tristeza.
ESTÁS LEYENDO
Ese no era el plan | Minsung
FanfictionJisung ama la persona que es hoy en día y al mismo tiempo ama la idea de la persona en la que desea convertirse en un futuro próximo. Es por eso que a sus veinticuatro años seguía casi al pie de la letra un estructurado plan que había creado durante...
