Marc se hallaba dentro de la oficina del nuevo capitán en jefe, conociendolo más a fondo y preguntarse si era de fiar o era un fiasco para estar en dicho puesto.
—Usted es toda una leyenda entre las tropas, sargento Spector. Me han informado de más de 30 misiones de extracción y asalto exitosas.
—Solo he salido de esas misiones con el objetivo de seguir con vida.
—Ah, ya veo, usted es un peleador de su propia vida. Quiere seguir viviendo a pesar del infierno en el que estamos sumidos todos.— respondió Bushman de manera serena.
—Tengo la esperanza de que este planeta volverá a ser pacífico cómo solía serlo hace 20 años atrás.
—Cuidado coronel Spector, la esperanza puede tornarse en su peor enemiga si no sabe controlarla.
"¿Dónde habia escuchado ese dicho antes?" Se preguntó Marc. Juraba que lo había escuchado en algún momento de su anterior vida, mucho antes de ser un Caballero Luna, cuando aún no encontraba su propósito y trabajaba para el mejor postor.
—En fin. Es bueno tenerlo de vuelta coronel Spector. Será mejor que descanse, partiremos hacia la frontera de Buredunia en menos de 2 días. Aclimatese, conozca a sus nuevos hombres y prepárese para ensuciarse las manos otra vez.
—Como si no lo estuvieran ya— respondió Marc.
—Exactamente señor Spector, exactamente.
Marc se retiró de la oficina principal para dirigirse hacia una de las dos bodegas en donde el ejército había acondicionado como comedor y dormitorios comunitarios. Tomo una bandeja de plástico y se sirvió la comida que se encontraba dentro de grandes cacerolas metálicas.
Se sentó en una mesa algo alejada de los demás y comió de manera tranquila. Hacia mucho que no comía un poco de comida descuente y bien cocinada. Estaba harto de tener que devorar pan con moho y agua de dudosa procedencia del centro comercial.
Bueno, al menos no le cayeron mal pues nunca enfermo en las 4 semanas que estuvo en las "zonas salvajes". Así era como el ejército denominaba a las tierras de nadie, lugares sin leyes, en dónde los saqueadores y los carroñeros prosperaban robando y matando a los civiles más despistados.
¿Cuántos saqueadores asesino mientras se encontraba fuera? No tenía idea. Había perdido la cuenta incluso desde que come zl la Guerra en el 2024. Era difícil pensar claro con tanta basura ocurriendo a tu alrededor. Era muy difícil concentrarse en algo en concreto.
—Hola, disculpa ¿Puedo sentarme a tu lado?— dijo una voz.
Marc volteo a ver y se percató de que un soldado de aspecto delgado estaba a lado suyo con su bandeja de comida.
—Adelante chico— anuncio Marc casi de manera desinteresada.
El joven soldado se sentó a lado suyo y comía de manera tranquila, casi apacible, mientras veía a todos los demás a su alrededor, cómo vigilando de que nadie se acercará hacia ellos. Marc lo noto y también noto algo de miedo en la mirada del chico.
—¿Está todo bien?— pregunto Marc.
—Eh si jeje, no sé preocupe señor, no quiero molestarlo
Marc volteo a ver hacia todos lados, y pudo percatarse de dos cosas, la primera, era que algunos chicos veían a su mesa, sabiendo quien era el y en sus miradas podía verse tanto admiración como respeto, y la segunda, es que un grupo de chicos, probablemente nuevos reclutas, veían al soldado que se había sentado en su mesa con ojos asechadores, probablemente eran un intento de matones por parecer duros. Ellos no serían un problema. Marc nuevamente volvió a sus asuntos y termino de comer las sobras de su bandeja.
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MOON KNIGHT: SHADOWLANDS
ActionJoyland. Año 2045. 20 años han pasado desde el estallido de la Gran Guerra Civil de la Colonia. Varias ciudades han sido devastadas y el conflicto parece lejos de acabar. en medio de la cruenta batalla, un solitario hombre sin rumbo deja un rastro d...
